Triste presente para Rosario Central y para Newell’s
Rosario Central y Newell's atraviesan un pésimo momento deportivo en este 2021, que ya se empieza a trasladar hacia lo institucional.
Lalo Falcioni
deportes@miradorprovincial.com
En los años 70, se decía con justa razón que Rosario se había convertido en la capital del fútbol argentino. Aquel combinado de futbolistas rosarinos que humilló a la selección argentina, las grandes estrellas que salían de esta cuna de oro y que empezaban a exportarse a Europa, y los trofeos que se apilaban en las vitrinas de Central y de Newell's, avalaban esa denominación que hinchaba el pecho de los nacidos en la ciudad del Monumento a la Bandera y el río marrón. Es verdad que pasaron nada más y nada menos que cinco décadas de todo eso, con otros períodos cubiertos de gloria en el medio, pero este presente de "canallas" y "leprosos" no tiene ni siquiera destellos de aquella época incandescente. Como si hubieran sido atacados por un virus que los obliga a mantener su fútbol en interminable cuarentena.
En el inicio de esta Copa de la Liga Profesional, los del barrio de Arroyito y los del Parque Independencia no dan pie con bola. Entre ambos equipos suman apenas 5 puntos; o sea que ni siquiera armando una impensada e imposible alianza rosarina hoy podrían acercarse a Colón, líder de la Zona A con 12 unidades, o a Lanús, Independiente y Vélez, punteros de la Zona B con 9 cada uno.
Pero eso no es lo peor de este momento raquítico de los conjuntos de Rosario. Lo realmente preocupante es el pobre nivel de juego que muestran ambos y las casi inexistentes señales de que esta situación pueda cambiar en el corto o mediano plazo.
Quedó lejos aquella primera victoria de Central ante Argentinos Juniors, que encendió la ilusión de los hinchas, con muchos más resultado que rendimiento. River destruyó el castillo "canalla" en la segunda fecha con un lapidario 3 a 0 y el conjunto dirigido por "Kily" González siguió en picada en el empate de local con Godoy Cruz y la derrota del lunes contra el aturdido Racing de Juan Antonio Pizzi.
Aunque parezca difícil de lograr, lo de Newell's es bastante peor. Apenas pudo conseguir un punto de 12, por aquel empate conseguido en Córdoba ante Talleres, que estiró esta lenta agonía del ciclo de Frank Darío Kudelka. Todo lo demás, ante Vélez, Boca e Independiente, fue derrota. La crisis futbolística es tan profunda en la "Lepra", que a día miércoles todavía no se sabe quién dirigirá al equipo el sábado ante Defensa y Justicia en Florencio Varela.
Encima, este descalabro deportivo empieza a trasladarse a lo político e institucional de los clubes rosarinos. En Newell's, todo se pasa por la zaranda electoral, ya que los socios irán a las urnas en poco más de un mes. Y en Central, las críticas caen otra vez despiadadas sobre los principales dirigentes y sobre el director deportivo.
Palabras que lo dicen todo
El "Kily" González encaró la conferencia de prensa virtual del lunes a la noche, después de la caída en Avellaneda, con el rostro transformado por la bronca y la impotencia: "Ustedes van a repetir lo mismo de siempre, que el equipo no tiene identidad", disparó el entrenador "canalla", blandiendo el escudo antes de que empiecen a caer las piedras. "No coincido en que tuvimos solo una situación, en los últimos 20 minutos generamos tres situaciones para empatar el partido", contraatacó el ex mediocampista.
Después, el DT se enfocó en el partido del lunes que viene ante otro equipo goleado en la previa, tal como había ocurrido con Racing: "Hay que seguir mejorando de cara al encuentro frente a Arsenal. Es claro que no jugamos bien, pero el rival no nos superó ampliamente", sintentizó el "Kily", tratando de amortiguar el golpazo.
Cerró la conferencia por Zoom diciendo que "hay que mirar para delante y seguir sosteniendo a los más chicos. Estoy convencido que este es el camino, aunque se que hay que ganar". Recibió el apoyo del capitán Emiliano Vecchio, pero lo que necesita el técnico es que lo respalden en la cancha y no tanto frente a los micrófonos.
La situación de Newell's es, cuanto menos, insólita. Después de la caída ante el "Rojo" de Avellaneda, el viernes pasado, el presidente en ejercicio Cristian D'Amico y el manager Sebastián Peratta habían tomado la decisión de echar a Frank Kudelka de su puesto al frente del plantel profesional. Pero no se pusieron de acuerdo con el dinero de la rescisión del contrato y el lunes, como nadie lo llamó, Kudelka se presentó en el entrenamiento.
Hoy Frank sigue siendo el entrenador de Newell's, pero no se sabe hasta cuándo. Incluso no está claro aún si estará sentado en el bando dentro de cuatro días cuando la "Lepra" visite a Defensa y Justicia. Toda una pintura del desconcierto que hoy vive el club "rojinegro".
Como para completar el insólito panorama, los directivos "leprosos" hablan con Germán "Mono" Burgos, con Fernando Gamboa y con Juan Pablo Vojvoda para conocer cuáles serían sus exigencias en caso de ser contratados como nuevo conductor de Newell's.
En resumen, los dos clubes de primera división de Rosario tienen mucha historia en sus espaldas como para haber caído tan bajo en este presente paupérrimo. Como si hubieran sido víctimas de un virus impiadoso y fatal.
Los dos clubes de primera división de Rosario tienen mucha historia en sus espaldas como para haber caído tan bajo en este presente paupérrimo. Como si hubieran sido víctimas de un virus impiadoso y fatal.




















