Newell’s
El DT dejará su cargo por los malos resultados, pero los dirigentes deberán replantearse muchas cosas si quieren seguir conduciendo a la institución.
Daniel Domínguez
deportes@miradorprovincial.com
No va más. El ciclo de Frank Darío Kudelka llegó a su fin. Luego de una nueva derrota en la Copa de la Liga Profesional, la dirigencia tomó la decisión de prescindir de los servicios del entrenador y ahora comienza una nueva historia, pero, ¿esto solucionará todos los males del equipo?
En Newell's la cosa viene torcida desde hace mucho tiempo. La buena campaña realizada en 2019 y hasta la pandemia, quedó en el olvido. Una vez que se reanudó el campeonato, con la llamada Copa Diego Maradona, todo se hizo cuesta arriba y el pozo parece no tener fin.
Los números mandan
De las últimas seis presentaciones, contando aquella copa y la actual, los de Kudelka perdieron cinco y sacaron apenas un punto. Demasiado poco para un conjunto que tiene en su plantel jugadores de jerarquía y experiencia.
Y acá aparece otro detalle no menor. Parece que los rojinegros funcionaron mejor con un plantel limitado en nombres y calidad, peleando el descenso y con la soga al cuello, que con la tranquilidad de la salvación y con variantes para elegir.
Cuando los del Parque tenían que sacar puntos, el conjunto por sobre las individualidades les dio buenos dividendos, pero cuando había que pegar el salto para dejar atrás la calculadora, todo falló.
Hoy Newell's, mal que le pese a algunos, es de los peores equipos del fútbol argentino. Porque no tiene idea de juego, no genera riesgo a los adversarios, pierde al primer contratiempo y, lo peor de todo, parece no saber qué rumbo tomar.
Repartir las responsabilidades
Pero en todo este escenario, ¿qué grado de culpabilidad tiene el DT, cuánto los jugadores y qué parte les toca a los dirigentes?
Esta comisión directiva, encabezada por Cristian D'Amico se juega su continuidad en las elecciones del 25 de abril y con este tipo de situaciones la cosa no está tan clara como hace algunos meses.
Y acá hay una coincidencia alarmante. Desde Gerardo Martino para acá, los rojinegros durmieron en los "laureles".
Apenas algún oasis con las campañas de Diego Osella y Kudelka, en más de siete años. Cambio de comisión y un sinfín de desaciertos deportivos ponen una vez más al club en un lugar de incertidumbre absoluta.
Se sabe, los hinchas se rigen por lo que pasa en la cancha los domingos. Si bien es importante el orden institucional o la vida social de los clubes, Newell's es fútbol y todo se mueve a través de este deporte. Si a la Primera le mal, les va mal a todos.
¿D'Amico puede perder las elecciones luego de estas dos malas campañas? ¿Se juega el puesto con la elección del nuevo entrenador? ¿A este ritmo, en 2022, otra vez peleará el descenso?
Preguntas que seguramente en los pasillos del Coloso también se hacen y es por eso que se llamaron a silencio.
Ni el vicepresidente ni el mánager Sebastián Peratta quisieron hablar luego de la derrota contra Independiente del viernes, ni siquiera después de que el orientador táctico, en conferencia de prensa, les tirara toda la responsabilidad sobre su continuidad con un "eso no depende de mí".
Final de ciclo
Kudelka se va de Newell's porque entró en la confusión generalizada. Porque no supo gestionar un plantel con líderes que quieren al club y que en ningún momento le exigieron titularidad.
El DT se confió, se perdió y no se pudo encontrar más. Las últimas imágenes en el banco rojinegro lo mostrarán "sacado" contra algún fallo arbitral, contra algún DT rival, pero nunca con un acierto futbolístico, ni siquiera cuando ganaba. Es que, para repasar las últimas victorias leprosas hay que ir hasta el año pasado, cuando entre el 12 y el 28 de diciembre, venció consecutivamente a Estudiantes La Plata, Godoy Cruz y Central Córdoba de Santiago del Estero.
Contra el Pincha, que en ese momento soportaba una larga racha sin marcar, el arquero Ramiro Macagno fue figura, contra los santiagueños a Kudelka los salvaron los pibes Luciano Cingolani y Juan Sebastián Sforza y contra el Tomba la cosa se simplificó desde la calidad de Maxi Rodríguez.
Quien reemplace a Kudelka sabe que su estadía apenas puede durar un mes (hasta las elecciones), así como deberá saber que tendrá que levantar a un equipo desmoralizado, que parece que no tiene ganas de jugar y que está desperdiciando los últimos cartuchos como profesionales de Ignacio Scocco, Maxi Rodríguez y Pablo Pérez.
Esta comisión directiva, encabezada por Cristian D'Amico se juega su continuidad en las elecciones del 25 de abril y con este tipo de situaciones la cosa no está tan clara como hace algunos meses.




















