Las alpargatas estuvieron en el centro de la escena
El homenaje contó con la actuación de los músicos Gustavo Surt, Graciela Castro Bagnasco en guitarra y voz, con cantos y relatos, y Gonzalo Lovatto en bandoneón. Se presentó la Agrupación Chajarí Danza, dirigida por Gabriel Sosa, y la exposición de pinturas de Hilda Stivanello, basadas en obras de Molina Campos. La entrada fue libre y gratuita y el espacio público fue repleto.
Lucía Torres
redaccion-er@miradorprovincial.com
En la tardecita del pasado domingo, la estación del ferrocarril de Chajarí, espacio para reuniones, exposiciones artísticas y paseos con mate de por medio, se vistió de bombachas y alpargatas para homenajear a un grande del arte argentino: Florencio Molina Campos, cuyas pinturas retratan la cotidianidad de la vida gauchesca argentina dieron vuelta al mundo.
Esta propuesta se gestó desde una inquietud del propio intendente Pedro Galimberti allá por agosto del año pasado, cuando se cumplía una nueva fecha del nacimiento del artista, reconociendo su impronta en el recupero de nuestras tradiciones en su obra, haciendo hincapié de que Molina Campos vivió en una época en nuestra zona rural, ya que su familia tenía propiedades en la zona de Colonia La Matilde.
La propuesta fue puesta en marcha por la Dirección de Cultura del Gobierno de Chajarí, trabajando junto a los músicos y bailarines que han montado el espectáculo.
La directora de Cultura de la Municipalidad de Chajarí, Gisela Roh contó a Mirador Entre Ríos sobre el momento en que el intendente le acercó la inquietud del homenaje, "me solicitó que hagamos una investigación para el homenaje, que sea cultural, artístico, que tenga canto, baile y recitado, sobre Molina Campos, que fue destacado por sus cuadros sobre nuestra cultura gauchesca".
De su estadía en la zona del norte entrerriano recordó que el artista vivió muchos años en lo que hoy es Colonia La Matilde, "muchos campos eran propiedad de su familia, también en Concordia, pero es importante la resonancia que su trabajo tuvo incluso internacionalmente, por eso bien vale el homenaje".
Roh resaltó además el trabajo de todo su equipo del área de cultura, "son meses de trabajo, no es sólo la hora que se ve sobre el escenario para celebrar a este artista que hizo tanto para la pintura pero también para la danza porque además enseñaba a bailar".
Artistas locales
El homenaje contó con la actuación de los músicos Gustavo Surt, Graciela Castro Bagnasco en guitarra y voz, con cantos y relatos, y Gonzalo Lovatto en bandoneón. También se presentó la Agrupación Chajarí Danza, dirigida por Gabriel Sosa.
Durante la velada se encontraban expuestos cuadros de la artista Hilda Stivanello, "es una mujer de Chajarí que es fanática de Molina Campos, pinta sus cuadros al óleo, y hace un tiempo me llamó para cederlos a cultura para que queden expuestos, así que es todo un combo".
Un dato no menor es que en estos eventos realizados por el área de cultura, la cantina es para instituciones de la ciudad, "también somos conscientes que el año pasado fue un año muy duro para los clubes y estas instituciones sociales, así que desde nuestra parte tratamos de hacer un aporte".
Lo que se viene
En el ámbito de la cultura, su directora hizo hincapié en revalorizar al artista local: "En Chajarí tenemos grandes artistas, gente muy talentosa, y hay que comenzar a hacerlos notar".
En este sentido adelantó que desde los próximos días iniciarán con intervenciones artísticas callejeras, "con alumnos y talleristas del Centro Cultural, iremos por los barrios con la danza, el teatro, la fusión, porque es importante destacar que son artistas locales, y darle valor a los nuevos artistas que son muchos muy talentosos y se merecen un lugar".
¿Quién fue Molina Campos?
Nació el 21 de agosto de 1891 en Buenos Aires. Su familia poseía varios campos, y Florencio alternaba su vida en viajes entre el campo y la ciudad. Tal es así que llegó a vivir en la Estancia "La Matilde" en cercanías a lo que hoy es Chajarí.
De niño, Molina Campos pasaba sus vacaciones en la estancia materna "Los Ángeles", en General Madariaga. Tenía nueve años cuando para entretenerse en los días de lluvia empezó a dibujar sus primeros gauchos. El capataz de la estancia era Tiléforo Areco y se trasformaría en el personaje principal de sus cuadros. Fue en 1926, trabajando en la Sociedad Rural, cuando inaugura su primera muestra: "Motivos gauchos (caricaturas)", en el marco de la Exposición Nacional de Ganadería. El entonces presidente de la Nación, Marcelo Torcuato de Alvear, adquirió dos de sus obras.
El 14 de marzo de 1930, la firma argentina de Alpargatas contrató al dibujante para pintar 12 obras, una para cada mes del año 1931, su primera presencia en un almanaque, tradición que continuó hasta 1936 con contratos anuales. Luego, retomó el hábito entre 1940 y 1945.
Cerca de 18 millones de láminas, con sus obras, le dieron una difusión y promoción únicas. Entre los años 1934 y 1935, el personaje Tiléforo Areco fue llevado también a Radio Splendid personificado por la voz del propio Molina Campos. Además de crear para el diario La Razón la tira "Los Picapiedras Criollos", inspirada en la prehistoria, con graciosos cavernícolas y sus costumbres adaptadas al siglo XX.
Su trabajo fue reconocido hasta en los Estados Unidos y el propio Walt Disney lo contrató como asesor para supervisar las películas "El gaucho reidor" y "Goofy se hace gaucho". Pero los films no respetaron sus ideas ya que llevaban a una parodia y deformación de los paisanos y nuestras costumbres. Aquí chocó el interés comercial de Disney con la defensa de las tradiciones gauchescas de Molina Campos.




















