Aventurarse a lo desconocido
Santiago Chort junto a su novia Aude comenzaron su viaje por el país galo. Rescataron del desguace una “Transporter Volkswagen T4” de 1998 que será su hogar durante la travesía. El entrerriano supo estar en Australia hace unas semanas y comentó a Mirador Entre Ríos cómo es cruzar fronteras con las restricciones del Covid-19.
Tomás Rico | redaccion-er@miradorprovincial.com
Miles de jóvenes argentinos deciden migrar hacia países, en su mayoría con mejor pasar económico, para descubrir nuevos lugares y tal vez hacer una diferencia en dinero que les sirva para su regreso a la Argentina, si es que se da. Uno de estos tantos casos es el del paranaense Santiago Chort (27 años), quien a finales del 2019 se fue a Australia con una visa de trabajo.
En el país oceánico Chort trabajó en una empresa de mudanzas y en la limpieza y preparación de veleros para competencias y travesías, así pudo dedicarse al mundo de la náutica (una de sus pasiones que practicó en el Club Náutico Paraná) y al mismo tiempo reunir dinero para emprender su siguiente aventura rumbo al Viejo Continente, más precisamente a Francia de donde es oriunda su novia Aude.
-¿Cómo surgió la idea de recorrer Francia en una motorhome?
-Me vine a pasar las Fiestas a Francia de sorpresa, para visitar a mi novia que es de un pueblo cercano a Niza (Francia). Pensamos en recorrer toda Europa pero con las restricciones del Covid significaba hacernos un test cada dos días para pasar de un país a otro. Descartamos esa idea y dijimos “vamos a hacer más aventurero el viaje y hagámoslo en una motorhome”. Nos pusimos a ver alquileres y los precios eran muy elevados fuera de nuestro alcance.
Al consultarlo con la familia de mi novia, justo un amigo de la madre tenía una “Transporter Volkswagen T4” modelo 1998 tirada. La mamá de Aude llamó un martes a su amigo y éste pensaba ese mismo viernes llevar al desguace el vehículo. La rescatamos justo a tiempo y tuvimos que trabajar mucho para ponerla en condiciones (al momento de hablar con Mirador Entre Ríos, Santi y Aude frenaron su travesía porque tuvieron que arreglar el embrague). “Son cosas del viaje y quedarán como anécdotas”, bromeó el paranaense.
-Tras el trabajo mecánico que le hiciste ¿Cómo quedó acondicionada para que sea su “casa” de ruta?
-En menos de un mes la dejamos muy linda estéticamente y muy confortable para nosotros. Pusimos un frezeer; garrafa de gas; 40 litros de agua que funcionan con una bomba manual.
-¿Cuál es el recorrido que tienen previsto hacer?
-El recorrido lo hacemos por toda la costa sur; oeste y norte. La idea primero surgió de ir a Bretaña que es una de las regiones más lindas de Francia y vamos a ir por la costa, conociéndome que me gusta el agua y los barcos, así que iremos bordeando el Canal de la Mancha y el Mar Céltico. No tenemos pensado pasar por París ni por ciudades grandes. Queremos conocer parques nacionales y pueblos tradicionales.
Pasamos, por ejemplo, por el Lago Santa Cruz que es un lago increíble que comienza dentro de las montañas y el agua está metida, después se forma el lago maravilloso. También pasamos por el Colorado Provenzal, que son piedras coloradas muy bonitas y después continuamos hacia el lado de Touluse y luego por el País Vasco y subiremos por la costa oeste. Como final el objetivo es llegar a Bretaña.
-¿Los caminos que recorren son los que esperaban?
-Los caminos son de montaña. Son caminos no tan estrechos pero sí con muchas curvas. No se puede ir muy rápido y vamos tranquilo.
-En tiempos de Covid-19 y teniendo en cuenta que estabas en Australia ¿cómo es viajar de un país a otro y qué restricciones hay actualmente en Francia?
-Actualmente en Francia podemos transitar libremente hasta las 6 de la tarde y después hay toque de queda. Eso nos tiene no tan mal porque estamos en invierno y para las 6 de la tarde hace mucho frío y a esa hora ya aprovechamos a cocinar y a dormir para empezar temprano al otro día.
En Australia manejaron muy bien la pandemia, llevan más de un mes sin casos de Covid, es un mundo aparte. Yo sigo en contacto con mis amigos de allá y ellos están en una realidad diferente. Fue una experiencia rara vivir en un país sin Covid a después viajar en avión y cuidarnos todo el tiempo, sin pánico pero conociendo las consecuencias de la enfermedad.
-¿Qué consejos le darías a aquellos jóvenes (y no tanto) que quieran dejar su país de origen y aventurarse a lugares y culturas desconocidas?
-Mi consejo es que salgan, conozcan otros lugares porque la verdad que fuera de Argentina hay un mundo totalmente diferente. Sin hacer política, ni mucho menos, para mí el país tiene muy poco futuro y afuera conseguís cosas que en nuestro país tardaría mucho tiempo en conseguir.
En Australia me hice muchos amigos y mis empleadores, con los que sigo en contacto, me dicen “cuando vuelvas por favor avisanos y tenes trabajo acá”, eso creo que es lo más gratificante, el haber dejado una huella.
Cuando salí de Paraná tenía tantas preguntas, pero una vez que estás en tu destino se va dando todo y por ello la estoy motivando a mi hermana para que se vaya a Australia. Es una aventura increíble y no te arrepentís, aprendés muchísimas cosas.




















