Los refuerzos de Rosario Central
Los de Arroyito se movieron con cautela y solo trajeron jugadores en los puestos que pidió el DT.
Daniel Domínguez
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La economía de los clubes del fútbol argentino está devaluada. La mayoría de las instituciones están tapadas de deudas. Sostener un club de fútbol, además de ser un gran negocio para unos pocos, es por estas horas, una misión casi imposible. La pandemia hizo su trabajo y generó mayores dificultades a las ya mencionadas.
Salir al mercado de pases en este contexto fue un gran desafío para todos los clubes y Central no fue la excepción.
Lejos de los años en los que llegaban jugadores de a docenas, los de Arroyito se movieron con cautela y reforzaron solo en los puestos solicitados por el entrenador.
La vuelta de Marco Ruben fue el primer gran impacto del mercado para los auriazules. El emblema y capitán había dejado de jugar luego del parate por el coronavirus y su futuro era una incógnita.
Su respuesta llevó calma e ilusión a los canallas y abrió la puerta para la llegada de más jugadores.
Jorge Broun fue otro nombre rutilante. Fatura se dio el gusto de retornar al equipo de sus amores doce años después, luego de pasar por el fútbol búlgaro, Gimnasia y Colón de Santa Fe, entre otros.
Patricio Cucchi fue el último pasajero, tras los arribos de Gastón Ávila y Nicolás Ferreyra. Los tres, con datos particulares.
Cucchi, a punto de cumplir 28 años, se formó en las inferiores canallas (categoría 93) y tras pasar por Tiro Federal y Gimnasia de Mendoza, se destacó en Nacional de Medellín. Esto hizo que el Kily Cristian González buscara repatriarlo ya en el receso anterior y, al no conseguirlo, insistió esta temporada y logró su cometido.
El Gato Ávila también es un producto genuino de Granadero Baigorria, pero su salida a Boca de manera poco clara hizo molestar a más de uno, aunque ahora tendrá revancha.
Ferreya, por último, es marcador central y llega después de una gran campaña con Estudiantes de Río IV en la B Nacional. Seguramente necesitará un período de adaptación en la máxima categoría.
Estos cinco "nuevos" nombres no hacen más que confirmar que Central cambió su política a la hora de reforzarse y dejó de lado las cantidades para pasar a calidad y atraer a "viejos conocidos".
En la temporada pasada, el Kily convenció a Emiliano Vecchio de pegar la vuelta y metió un pleno. El hombre de los "30 palos en el banco" es, sin dudas, el mejor jugador que tiene el plantel, por inteligencia, por manejo del balón parado y por su técnica.
Claro que, del otro lado, también en el mercado pasado llegaron por pedido del DT Jonathan Bottinelli y Alan Bonansea, dos que pasaron con pena y sin gloria vistiendo la divisa auriazul.
Estos apellidos no fueron los únicos que tocaron apenas el césped del Gigante, ya que en cuestión de meses los uruguayos Cristian Marcelo González y Federico Martínez pasaron de ser "refuerzos estrellas" a esfumarse de Rosario.
González, que jugó un partido y fue derrota 5-0 contra Independiente, se fue por donde vino y Martínez, tras mostrar alguna jugada interesante, pasó al Rojo de Avellaneda cuando Central no pudo pagar el préstamo que había obtenido desde Liverpool de Uruguay.
Emanuel Brítez fue otro de los nombres que llegó con un buen CV, pero a principios de año se fue por la puerta de atrás por una pelea con el PF.
Kevin Gutiérrez y Nicolás Colazzo engrosan la lista de malas decisiones a la hora de contratar nuevos valores y de los dos quedan pocos recuerdos.




















