Se presentan esta noche en La Comedia de Rosario
La compañía artística rosarina se presenta este jueves a las 21 en el teatro La Comedia de Rosario con su nuevo espectáculo Resonando identidad. Una propuesta multifacética de jerarquía internacional.
Diego Montejo
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Maximiliano Bravo es el director del grupo y autor de la puesta en escena Resonando Identidad. Nacido en el sudeste cordobés en la ciudad de Corral de Bustos y con formación profesional en la ciudad de Rosario, Soy malambo nace en 2013 de la inquietud de poner en valor las danzas folclóricas en un espacio integral renovado con una apuesta jugada y arriesgada que goza de modernidad y valor agregado.
Tras pasar por la noche de folclore en el Anfiteatro Municipal Humberto De Nito de Rosario, donde compartieron escenario con el jujeño Bruno Arias y una gran delegación de músico e intérpretes rosarinos, la agrupación desembarcará este jueves a las 21 en el teatro La Comedia (Mitre y Ricardone), seleccionados en la convocatoria de la Secretaría de Cultura municipal, Un Escenario Distinto, para brindar un espectáculo de jerarquía internacional que representa a la argentinidad en todos su sentidos.
Como una compañía multifunción, canto, dazas y recitados, son la esencia de este grupo joven, fresco y descontracturado. "Si bien nosotros somos bailarines, también interactuamos con la música. Yo por momentos toco la guitarra y todo tiene sonido y la percusión abunda en el espectáculo", agrega Bravo.
"Nosotros vamos desde el malambo sureño al norteño, pero no diría que es una cuestión geográfica lo que abracamos sino cronológica. Por cuestiones obvias, el gaucho más antiguo no tenía mucho, sólo el poncho, después fue evolucionando y lo vamos a ver con bombacha, botas. También incluimos el malambo de fantasía, que solo es para el espectáculo y está constituido con todo el atractivo que la gente podrá disfrutar. Además, pasamos por diferentes géneros todos al son del malambo", adelanta el director sobre el espectáculo.
En cuanto a la pandemia que afectó a todo el ambiente artístico dice con respecto a la vuelta a los escenarios: "Estamos viviendo este proceso con mucha adrenalina. Si bien en diciembre grabamos fue sin público y este retorno es otra cosa. Es sentir el aplauso, las miradas, todo eso que se extraña tanto. Aunque todo el evento será bajo estricto protocolo, volver es lo que todo estábamos esperando".
Asimismo valora la atención que el público suele tener con ellos, la propuesta tiene un poder de atracción muy grande, sostiene que quienes los van a ver son de varias generaciones, una platea variada, para toda la familia. "Vienen de todas las edades, remarca Bravo, los más chicos se quedan atentos, no vuela una mosca cuando nos miran. La gente en general lo disfruta mucho y lo asocia con algún momento de su vida, de su infancia, del colegio".
Además agrega que se siente feliz y le llama poderosamente la atención como los más chicos se acercan a este tipo de propuestas artísticas. "Casi todos los integrantes de Soy malambo somos profesores y es increíble como cada vez son más los que gustan de las danzas folclóricas y el malambo, tal vez en la adolescencia algunos se pierda, pero otros que están seguros, siguen y las raíces de nuestra música, nuestra esencia no se pierde", asegura.
Soy Malambo interpreta diferentes ritmos folclóricos de nuestro país como el malambo, la chacarera, el gato, la vidala y la zamba. Utilizando elementos como boleadoras, ponchos, lanza y bombos, se destacan la destreza, virtuosismo y habilidades de los bailarines.
Resonando identidad recupera características de lo que se conocía como malambo show o de fantasía, pero con una identidad propia donde se mestiza el canto en armonías con el malambo convencional, sureño y norteño.




















