Reforestación a cargo del vivero municipal
En las últimas semanas se pudo ver un intenso trabajo de trasplante de árboles en el ingreso la localidad. Algo que para muchos ahora puede parecer simple, pero que será de gran impacto cuando en algunos años el follaje cree un túnel verde de ingreso y la sombra invite a pasar las calurosas tardes sin inconvenientes. Para conocer la previa de este trabajo, dialogamos con el encargado del vivero municipal, Hugo Balzer.
Lucía Torres
redaccion-er@miradorprovincial.com
Ibiriapitá, fresno, pata de vaca, civaguiña, gravillea, jacarandá, cipa y liquidámbar son algunas de las especies de árboles que se plantaron por estos días, sólo en el ingreso a la ciudad de Chajarí. "El diseño fue pensado ´jugando´ un poco con los colores y tamaños, y también pensando en que, al ser árboles grandes, no pueden estar en cualquier vereda, había que aprovechar estos espacios", dijo el encargado del área Hugo Balzer, sin dejar de comentar que se busca "que se arme en un futuro un túnel verde, esto es algo que lleva su tiempo pero alguien tiene que comenzarlo".
Además se colocaron ceibos en el arco de entrada a la ciudad, "sabiendo que es el árbol que aporta la flor nacional y no tenemos tantos, la idea es ir plantando dos o tres ceibos en cada plaza que podamos".
Debido a la cantidad de ejemplares, estos árboles son del vivero municipal, "y algunos comprados en la región. Porque tenemos siempre un 15 o 20 por ciento de pérdida en los espacios verdes, por falta de agua, o por las heladas, y se deben ir reponiendo, por eso con los del vivero únicamente no alcanzaba", destacó Balzer en diálogo con Mirador Entre Ríos.
Recambio de ejemplares
Chajarí cuenta con una buena cantidad de espacios verdes, y esto hace que la demanda de árboles sea también importante. En las plazas más antiguas se debieron cambiar arboles muy añosos que tenían cuestiones fitosanitarias, "esto a veces el vecino no lo entiende, porque suelen ser árboles con historia pero nosotros debemos velar por la seguridad del lugar, de los demás árboles y de los vecinos que circulan en estos espacios, hay árboles que se los puede ver enteros desde afuera pero los afectan bacterias y quedan putrefacto en su interior, se mueren y es peligroso que caigan, entonces lo que se hace es sacarlos, y lógicamente se plantan nuevos".
Esto es una tarea que en su caso inició al tomar la gestión. "Nos encontramos con mucha falta de mantenimiento, hicimos un relevamiento barrio por barrio, aún faltan varios, y por ejemplo en Barrio San Clemente tuvimos que hacer reposición de más de trescientos fresnos" comentó Balzer, explicando que los vecinos que sacan árboles y no reponen, es un problema para la continuidad del cordón verde de la ciudad".
Además, hay varias plazas nuevas que no tienen arbolado, "son espacios hermosos y amplios pero que demandarán muchos árboles, es algo que va a llevar mucho tiempo, que estén grandes y frondosos, no es de un día para el otro pero ahora son muchas las especies de árboles que salen del vivero para este fin".
Producción controlada
Al ser consultado por el tiempo que le demanda que crezca el ejemplar, el encargado del vivero municipal dijo que, por ejemplo, los fresnos, que son los más comunes, "en un año se puede tener un árbol de 1,80 metro para trasplantar, y al hacerlo bajo cubierta se cuidan los elementos externos como temperatura, viento y demás para sacarlo a campo listo".
Pero no todos son de este tipo, en cuanto a la posibilidad de plantar árboles frutales aclaró que "se había intentado poner cítricos en el ingreso en la ciudad pero con el tema del HLB y teniendo en cuenta que la citricultura es el motor de nuestra economía, tener estos árboles en un lugar tan próximo a la autovía, solo para mostrarlo es un riesgo, y más que nada teniendo tantas hectáreas de quintas de nuestros productores a pocos kilómetros, por eso se los retiró".
Más allá de esto señaló que sí es posible tener otros frutales nativos, que son comestibles, como el de ñangapirí, o el mburucuyá. Para esto la Municipalidad cuenta con ingenieros capacitados para definir y saber los pros y contras de cada especie, en cada lugar de la ciudad, asimismo como se trabaja en conjunto con el INTA para conseguir un crecimiento óptimo de los espacios verdes que son del disfrute y requerimiento de los vecinos.




















