BOXEO
El paranaense Daniel Aquino regresará al cuadrilátero luego de la cuarentena. Este viernes 12 de febrero, Cainchi se medirá con el bonaerense Nicolás Andino, en Hurlingham. El combate será televisado por TyC Sports.
VÍCTOR LUDI
La extensa espera llegó a su fin. Tras más de un año de su última pelea, el 17 de enero del 2020, el boxeador paranaense Daniel Aquino volverá a subirse al ring.
El regreso de Cainchi al cuadrilátero post cuarentena se hizo esperar demasiado, ya que en más de una oportunidad se le cancelaron compromisos a último momento, lo que generó un cierto malestar en el púgil y su equipo de trabajo.
Pero ese mal trago ya pasó y este viernes 12 de febrero el Terrible se presentará en el Microestadio Municipal de Hurlingham, Buenos Aires, donde intercambiará golpes con el bonaerense Nicolás Andino, quinto en el ranking de la Federación Argentina de Box (FAB) de la categoría Superligero.
El combate se desarrollará a 10 asaltos, en la categoría Welter, y será televisado por la señal de TyC Sports desde las 23.55.
Aquino, de 32 años, que en su última pelea fue derrotado por Luis Verón, quien le lastimó el ojo en el segundo round, llegará a este compromiso con un récord profesional de 18 triunfos -13 por nocaut-, siete derrotas –cinco antes del límite- y un empate. El espigado peleador de la capital entrerriana lleva cuatro presentaciones sin éxitos, sumando tres reveses y una parda.
Mientras que Andino, de 25, cuenta con un palmarés de 14 victorias –dos por la vía rápida- y una caída.
Antes de viajar rumbo a Buenos Aires, donde este jueves 11, a partir de las 17, se realizará el pesaje oficial, el Terrible recibió a Mirador Entre Ríos.
“Por fin se concretó esta pelea, luego de tres postergaciones. Si bien se venía hablando de que se iba a hacer, me lo confirmaron hace menos de un mes. Iba a pelear en noviembre, en diciembre, en enero y por una razón u otra se caía. Por eso, cuando me confirmaron les pregunté muchas veces si esta vez se iba a dar o no. Cuando se te cae una pelea a último momento da un poco de bronca y te tira hacia abajo anímicamente, sobre todo cuando estás bien preparado, porque si bien no estoy bien económicamente trataba de conseguir las cosas que necesitaba para poder alimentarme correctamente y llegar al peso sin complicaciones. Además, me entrenaba muy duro innecesariamente, dejando cosas que debía hacer por prepararme en triple turno. Pese a eso no dejaba de entrenarme sino que seguía para mantenerme y no perder lo logrado, hasta que me confirmaron y empecé a pisar el acelerador nuevamente. Siento que llego muy bien a esta pelea y sólo espero el momento de subirme al ring”, reflexionó.
De todas formas, la experiencia que ha ganado durante estos años le ha permitido tomarse estas cuestiones con más tranquilidad: “Estas cosas suelen pasar en el boxeo y puede ocurrirle a cualquier boxeador. Desde hace una semana que estoy en peso, hasta llegué a dar un kilo menos del límite de la categoría y me mantengo sin sufrir. Estoy entrenando fuerte, realizando sesiones de manopla con Tablón (Marcelo Franck) y también corrí. Me sentí rápido, fuerte y con mucho aire”.
Sobre su rival de turno, opinó: “He visto varias peleas de él. Es un muy buen boxeador, movedizo y juega con eso: hace errar muchos a sus rivales y trabaja a partir de ahí. Pero con mi equipo tenemos un plan de pelea para trabajar de acuerdo a sus características y las mías. Visualizo en mi mente cómo puede llegar a ser la pelea”.
Por último, Cainchi reconoció que necesita volver a la senda del triunfo para reencausar su carrera: “Quiero y estoy mentalizado en que esta pelea tiene que ser un punto de despegue. Necesito ganar y sé que si lo logro se me pueden abrir otras puertas que pueden ser muy importantes para mí. Mi hijo está ansioso por la pelea y quiero ganar para dedicarle el triunfo a él”.




















