Actividades de verano en las bibliotecas de Rosario
Las bibliotecas públicas y populares de Rosario se organizan con diferentes actividades y, a través de la virtualidad y protocolos mediante, siguen acercando al público cultura en tiempos de pandemia.
Lucía Dozo
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Entre las bibliotecas de Rosario, 23 son populares, es decir, son asociaciones civiles creadas por una iniciativa comunitaria, y el resto son públicas. Dentro de estas últimas se destacan los espacios municipales: las bibliotecas Argentina y Estrada. Están las pertenecientes a los museos de la Memoria y Castagnino, y dentro del ámbito provincial, la Biblioteca Pedagógica Eudoro Díaz. Existe también un Centro virtual de partituras de músicos y autores rosarinos, que depende de la Municipalidad.
En los últimos años, todas ellas atraviesan un proceso de cambio que pone en jaque la presencialidad y su tradicional configuración en torno a la lectura y la oferta de libros. El avance de la virtualidad representa un desafío para estos ámbitos al generar otras posibilidades de oferta cultural y formas de apropiación del espacio. La pandemia redobló el desafío y empuja a la construcción de un nuevo concepto de biblioteca que se lleva adelante este verano.
Biblioteca Argentina Dr. Juan Álvarez
Es la biblioteca pública más importante de la ciudad de Rosario y de la provincia de Santa Fe. Se encuentra ubicada en el Pasaje Dr. Juan Álvarez 1550. Fue inaugurada en el año 1912, el mismo año en el que nació el Círculo de la biblioteca, cuyo objetivo era la organización de conciertos, conferencias, exposiciones y reuniones artísticas. A través del Círculo llegaron a la ciudad Jorge Luis Borges, Alfonsina Storni, Alicia Moreau, Rodolfo Rivarola, José Ortega y Gasset y David Alfaro Siqueiros.
Su colección cuenta con 200.000 libros que se pueden consultar en un catálogo on-line. La programación anual incluye talleres culturales, ciclos de cine, seminarios, charlas, presentaciones de danza, recitales, conciertos, ciclos de poesía, jornadas de lectura, ferias literarias, presentaciones de libros, visitas guiadas y muestras.
Actualmente, la Biblioteca está abierta al público de 9 a 12. Los servicios que funcionan son préstamo de libros a domicilio (para socias y socios) y uso de la sala central de lectura, con material de lectura propio; en ambos casos (préstamo y uso de sala) hay que solicitar turno previo. Para el uso de la sala, hay 30 turnos disponibles por día y se cumple con el protocolo de distanciamiento y uso de barbijo. Desde hoy, 8 de febrero, se retomará el horario en doble turno, de lunes a viernes de 9 a 12 y de 15 a 18.
Paulatinamente, y acorde con el retorno a las actividades presenciales que marca la agenda municipal, se irán programando acciones con público, como por ejemplo el ciclo que se inició este viernes 5 de febrero y se repetirá todos los viernes de febrero, de 10 a 11.30, en la Plaza Pringles. La propuesta es Cuentos al paso y dará inicio con relatos de María Elena Walsh, en el marco de la semana de su nacimiento (la famosa autora nació el 1ro. de febrero de 1930). El ciclo se realiza junto a dos editoriales rosarinas, Libros Silvestres y Listocalisto. Con ambas editoriales se trabajaron contenidos para web y redes de la Biblioteca durante la etapa más rígida de la cuarentena en la que la institución estuvo cerrada. Este ciclo parte del trabajo de La Casa Imaginada, tal el nombre del área de la Biblioteca con material exclusivo para infancias.
En breve comenzarán a dictarse talleres en el marco de la propuesta de la Secretaría de Cultura y Educación que pone los espacios culturales del municipio a disposición de distintos docentes y gestores culturales, para que puedan dictar contenidos. Los talleres que se imparten en la Biblioteca (como en el resto de las instituciones) son resultado de una convocatoria pública y una selección previa.
"Las bibliotecas vienen viviendo un proceso de transición previo a la pandemia, donde pasaron de ser espacios transaccionales a relacionales -explica el subdirector de la Biblioteca Argentina, Federico Tinivella. Eso generó que se abran un montón de posibilidades más allá de la de la lectura de libros o de la oferta que gira alrededor del libro. Entonces, como espacios relacionales surgen estas posibilidades de charlas, encuentros, talleres, entre muchos otros que abren nuevas formas de apropiarse del espacio de la biblioteca. Tienen que ver con aumentar la participación ciudadana y generar una ciudadanía más activa. La Biblioteca Argentina es pública, por eso hablamos de derechos culturales y una de sus misiones es la democratización cultural. Esto, con la pandemia, se dificultó muchísimo; lo que intentamos fue generar contenidos digitales que puedan seguir con esta lógica de ampliación de los derechos culturales y por eso nos vinculamos con establecimientos educativos, centros de convivencia barrial y también con otros actores sociales".
Agrega Tinivella: "Siempre tuvimos una política muy transversal, para generar contenidos que tuvieran sentido y que puedan promover procesos de encuentro y de conocimiento. Claramente, la mediación de las pantallas genera otro tipo de vínculo y es por eso que los encuentros fueron diferentes. A través del Club de lectura se propició la creación de comunidades virtuales a través de las redes y de la página web, en función de pensar la institución como un espacio que sale de su propio centro y empieza a dialogar con otros espacios de la ciudad. Sabemos que el retorno post pandemia ya no será el mismo, vamos a tener en cuenta todas estas experiencias atravesadas durante este proceso".
Biblioteca Municipal José Manuel Estrada
La Biblioteca Estrada es una institución distintiva del centro-oeste de la ciudad ubicada en Servando Bayo 799. Promotora orgullosa de la formación y la recreación de una vasta franja de población rosarina desde 1963, sus servicios y actividades tienden a integrar a toda la comunidad.
En su zona de influencia se encuentran numerosas escuelas, institutos y facultades, con los cuales ha interactuado siempre de manera fluida, a través de la recepción de cientos de personas por día, brindándoles acceso a más de veinte mil volúmenes, tecnologías de la información y un ámbito adecuado para el trabajo intelectual y la lectura placentera, situación que en los últimos meses se adaptó a la actual situación de pandemia.
La sede cuenta con tres salas. El fondo documental, de carácter enciclopédico, está integrado por material propio y proveniente de donaciones (la política de donaciones vigente puede ser consultada por los distintos medios de comunicación que posee la biblioteca).
Durante la primera semana de enero, la Biblioteca Estrada reabrió al público una de sus salas de lectura. De lunes a viernes de 9 a 12 hs. están disponibles cinco puestos de lectura. Cada puesto de lectura es para una persona, con posibilidad de un acompañante. Los usuarios pueden concurrir con material de lectura propio, o bien solicitar material de la biblioteca.
Para hacer uso del servicio se debe solicitar turno previamente, especificando si se necesita material de la institución, y cumplir con los procedimientos de cuidado, tanto al ingresar como al permanecer en la sala: proporcionar datos, permitir la toma de temperatura, aplicar alcohol en las manos, mantener distanciamiento y utilizar correctamente el barbijo en todo momento.




















