Historieta: «El último golpe», del paranaense Lisandro Estherren
La editorial Multiversal lanza el segundo tomo de una colección tendiente a recoger el trabajo de dibujantes argentinos publicados originalmente en el exterior.
Cristian Oliva
redaccion@miradorprovincial.com
Silbando bajito y casi sobre el cierre del año la joven editorial rosarina Multiversal consiguió hacer efectiva la publicación de su segunda novela gráfica. Se trata de "El último golpe", trabajo que forma parte de una colección que busca recoger la labor que algunos dibujantes argentinos han realizado para el exterior.
Multiversal, dirigida por Mariano Abrach, consigue con este lanzamiento cumplir parte de su "plan de publicación" instaurado tras la obtención del premio estímulo a "serie editorial" otorgado por el programa Espacio Santafesino en 2019. Su primer lanzamiento "Ichabod Jones: Cazador de Monstruos" (guion de Russel Nohelty y dibujos del rosarino Renzo Podestá) puede encontrarse, al igual que "El último golpe", en comiquerías y librerías especializadas, mientras que "Death Orb" con dibujos del también rosarino Alejandro Aragón llegará para completar la triada de la colección a mediados de este 2021.
"Ahora dejan que cualquiera trabaje de esto" se pregunta el protagonista de una historia en la que nunca conoceremos su nombre. Le dicen "el viejo" y es una suerte de asesino a sueldo que regresará de su retiro para emprender un último trabajo. En la historia, enmarcada dentro del género policial negro, abunda la ironía y la acción porque cuando los fantasmas del pasado acechan siempre es preciso relegarlos a tiros.
"El último golpe" reúne completa la serie de cuatro tomos que el entrerriano Lisandro Estherren dibujara en el año 2015 para la editorial norteamericana Boom! Studios. Con relación a su acercamiento a la obra el dibujante decía "yo había hecho algunas pruebas de diseño de personajes y layouts para la serie "Sons of Anarchy" de la misma editorial. Mis muestras pasaron de un editor a otro y llegaron a manos del guionista Ed Brisson, quien finalmente dio el visto bueno".
La historieta
"El viejo" no tiene nombre, su vida y su pasado son una suerte de misterio. Sabemos que se alejo hace veinte años de un trabajo demasiado sucio, uno de esos por el que ningún mortal puede sentir siquiera empatía. Lo hizo intentando encontrar una paz y tranquilidad, a sabiendas imposibles de conseguir, en un pueblito canadiense alejado de todo.
Es un tipo duro, un hombre mayor, de esos que nunca sonríen. Hasta ese lugar recóndito lo alcanzará su pasado intentando equilibrar las cosas sobre el final del camino.
"¿Te has dado cuenta que, de vez en cuando, te puedes encontrar con alguien con quien no deberías meterte? Ese soy yo" rezaba el inoxidable Clint Eastwood en uno de los pasajes de "Gran Torino (2008). La cita no es casual puesto que es imposible no pensar en el actor en muchas de las viñetas de la historieta. Eastwood no solo influenció la concepción del personaje rudo, el anti-héroe, el hombre que lucha hasta las últimas consecuencias, aquel que se aleja tanto del concepto de héroe como del de villano, sino que consiguió darle finalmente rostro a ese mito del "Hombre Sin Nombre".
Aquí el mito volverá como "El viejo" para enfrentarse a los integrantes de una organización mafiosa con la que antes trabajaba y que, al ser extorsionada, intentará eliminarlo.
"El Ultimo Golpe" fue publicada a través del sello independiente Boom! Studios en cuatro números que fueron luego recopilados en un tomo único. Es esté mismo, y sin demasiadas diferencias, el que oficia como referencia para la edición nacional a cargo de Multiversal Ediciones.
El trabajo, que consta de 112 páginas a color en formato 26×17, cuenta con guion del canadiense Ed Brisson (Oshawa, 1975). El artista goza de una amplia trayectoria tanto en la editorial estadounidense Marvel Comics (sobre todo en lo que respecta a la franquicia de los X-men) como en la escena independiente de ese país donde se destacan trabajos como "The Violent" y "Comeback".
Aquí presenta un trabajo prolijo, sin demasiadas sorpresas, pero de un interés ascendente. Es cierto que va a lo seguro, quizás preso de las exigencias propias de un género en el que verdaderamente es difícil encontrar algo novedoso, pero lo hace a pasos firmes saliendo siempre airoso.
La historia funciona muy bien, mantiene un ritmo y tensión constantes y consigue sorprender en determinados pasajes. Los personajes centrales son escasos lo que permite brindar tiempo para que puedan ser abordadas sus distintas motivaciones.
Es meritoria la decisión del guionista de no otorgar más acción que la necesaria a la historia. Si bien la misma está presente nunca el acento esta puesto ahí. Brisson nunca olvida que su protagonista es un octogenario y esté actúa como tal ofreciendo dosis justas y puntuales de violencia. Incluso el guionista coquetea con un cuadro de Alzheimer de su protagonista que decanta en una sensación recurrente de que todo está pendiendo de un hilo. Es de alguna manera una historieta con los pies en la tierra.
El submundo criminal con sus mafias y delincuencia a cuestas es retratado casi a la perfección, fruto de la excelsa labor del dibujante Lisandro Estherren (Paraná, 1980).
El género en sí promulga una oscuridad de la que el dibujante sabe hacerse cargo. Las viñetas consiguen oler mal y expresan una suciedad presente no solo en muchos de los parajes descriptos (moteles, campos, rutas, cafeterías) sino en el desarrollo y caracterización de los personajes. Hay impurezas que escapan de lo físico para abrazarse a rasgos morales. Y esté es, quizás, el mayor de los logros de "El último golpe".
Hay una disposición de escenas que responden a la fluidez propia del relato. Pese a que las viñetas obligan a dar vuelta rápidamente las páginas, es menester detenerse en el armado y estructura de las mismas. Los dibujos de Estherren son crudos, de líneas irregulares y se complementan a la perfección con el coloreado a cargo de Niko Guardia. En la historieta predominan los tonos azules y rojizos.
"Afortunadamente no tuve demasiadas exigencias por parte de la editorial. Ellos buscaban un enfoque más artístico para ese proyecto y les habían interesado algunas muestras que hice con la técnica de la tinta aguada. De ese modo establecimos el estilo gráfico. Por otro lado, con el guionista Ed Brisson charlamos y redefinimos personajes y escenas. Y Niko Guardia aportó un enfoque excepcional en los colores. En definitiva, fue un trabajo en equipo que se dio muy orgánicamente y me permitió incluso experimentar plástica y narrativamente", señala el dibujante a Mirador Provincial.
La edición a cargo de Multiversal se destaca también por la traducción a cargo de Martín Ladi. El tomo apuesta al uso de ciertos modismos de nuestro país, algo que no siempre es bien recibido y sale triunfante. El uso que se hace de ellos es moderado siendo siempre funcionales a lo que se está contando. Los insultos están bien puestos y permiten que el mundo criminal retratado no se sienta demasiado lejano. No resulta fácil abandonar el uso del neutro, sobre todo en lo que respecta a las traducciones de novelas gráficas, ya que en ocasiones puede perderse más de lo que se gana. Sin embargo, en este caso la decisión es más que acertada.
"El último golpe" pese a ser una historia, en líneas generales, muchas veces contada consigue siempre despertar interés e intriga. Su guión es atrapante y presenta muchos de los elementos infaltables dentro del género tales como la búsqueda de la redención y el acoso de los fantasmas del pasado. El trabajo de Estherren en la parte gráfica es sobresaliente. Se pone siempre al servicio de la narrativa y consigue alejar al producto de la mera generalidad.
El dibujante
Lisandro Estherren es oriundo de la ciudad de Paraná (Entre ríos). En nuestro país publicó obras en la extinta antología de historietas "Términus" y colaboró bajo guiones de Rodolfo Santullo en la versión que editorial Pictus publicará de "Etchenike", una adaptación al comic del personaje de Juan Sasturain aparecido en las novelas Manual de perdedores I y II. Su vínculo con la historieta de manera profesional se inició con esa adaptación del 2013. Acerca de esto el artista nos decía "yo venía trabajando desde hacía mucho tiempo en diversos fanzines y proyectos para editoriales independientes. En un evento de historietas en Rosario, conocí al editor de Pictus, quien buscaba por ese entonces un dibujante que se hiciera cargo junto al guionista Rodolfo Santullo de trasladar las populares novelas de Juan Sasturain al formato comic. A partir de ese momento he trabajado ininterrumpidamente como historietista".
Muchos afirman que en ese trabajo puede disfrutarse íntegramente su estilo, donde abunda el blanco y negro con claras reminiscencias al historietista uruguayo Alberto Breccia. En 2017 bajo el ala de Términus Libros realiza el policial de índole fantástico "Tekton" con Gastón Flores como guionista.
El artista ha trabajado en Italia para Aurea Editoriale y España para Diábolo ediciones. No obstante, su trabajo encontró firme regularidad tras su desembarco en el cómic independiente norteamericano. Allí se destaca "Redneck", historia sobre vampiros campesinos que realiza junto al guionista Donny Cates, donde lleva casi cuatro años trabajando. La serie pertenece al sello Skybound a cargo de Robert Kirkman ("The Walking Dead"), por lo que no resulta extraño pensar en alguna edición en castellano.
"El último golpe" (The Last Contract) fue su primer trabajo importante para el exterior, allí comenzó su relación contractual con Boom! Studios, editorial donde hace un tiempo también concluyo "Strange Skies Over East Berlin" junto al guionista Jeff Loveness.
En la actualidad Estherren trabaja en un proyecto personal por capítulos para la revista digital "Dynamo Magazine" de Editorial Pictus y en una nueva novela gráfica junto al guionista Ed Brisson. La misma llamada "Catch & Release: A Murder Book Story" fue financiada a través de la plataforma de crowdfunding Kickstarter.




















