Tras la derrota ante Vélez
El balance que debe hacer el cuerpo técnico no puede estar viciado por las polémicas contra Vélez.
Daniel Domínguez
deportes@miradorprovincial.com
Sería un error decir que Central mereció más. Porque en épocas de justicia y meritocracia, el fútbol, como la vida, es todo menos justo.
El elenco de Arroyito fue de menor a mayor en la Copa Diego Armando Maradona y seguramente con el paso de las horas el cuerpo técnico que encabeza Cristian Kily González podrá realizar un balance despojado de toda polémica tras el encuentro con Vélez en San Juan; caso contrario estaría incurriendo en un grave error.
Cada historia tiene su comienzo, su desarrollo y su final. Y en esta, el elenco auriazul tuvo un comienzo errático y un final donde el muchachito se decidió por fin declararle todo su amor a su prometida, pero al llegar al aeropuerto el avión ya había despegado.
Algo así le pasó a Central, en lo que fue el mejor partido de la era Kily González, fue superior en largos pasajes del cotejo, pero en los últimos diez minutos se quedó sin nada.
"Orgulloso de los juveniles"
Más allá de la bronca por la derrota que lo deja sin la posibilidad de pelear por un lugar en la Sudamericana 2022, el DT marcó la importancia de los juveniles dentro del equipo: "Estoy orgulloso de los juveniles. Hay que pensar que tenemos muchos chicos que de cara a un futuro cercano van a ser protagonistas. De todas maneras, está claro que necesitamos refuerzos porque se vienen tres competencias".
La danza de nombres
Justamente, a partir de hora, comenzará la danza de nombres por el tema incorporaciones. Los tres que picaron en punta son viejos conocidos, aunque cada uno con una realidad diferente: Marco Ruben, Jorge Broun y Javier Pinola.
Por el delantero, que decidió no jugar este torneo tras el parate por la pandemia, hay mucho optimismo. Ruben siguió entrenando por su cuenta y mantuvo diálogo permanente con el Kily, a quien le habría confirmado su intención de participar en esta temporada para disputar la Sudamericana, torneo local y la Copa Argentina, que ya conquistó en 2018.
Lo de Broun es netamente económico. El arquero quiere volver, el entrenador lo pidió expresamente y los dirigentes se acercaron con los números, pero todavía hay diferencias que hacen que Fatu no pueda calzarse el "1".
Finalmente, lo de Pinola es el caso más complejo. El defensor no se fue bien de Arroyito cuando decidió marcharse a River e incluso recibió amenazas tanto él como su familia. El jugador, surgido en Chacarita, sabe que fue perdiendo terreno en el elenco de Marcelo Gallardo y estaría evaluando la chance de cambiar de aire.
Desde lo futbolístico, Pinola fue un punto altísimo en el recordado equipo que dirigía el Chacho Eduardo Coudet, formando una dupla impasable con el Flaco Alejando Donatti.
Sin dudas que Central deberá poner la pelota bajo la suela, masticar la bronca por lo de San Juan, pero realizar una mirada integral sobre lo hecho hasta acá y no fallar a la hora de incorporar jugadores para potenciar a una camada de chicos que le puede dar muchas satisfacciones en el corto y mediano plazo.
Central no debe fallar a la hora de incorporar jugadores para potenciar a una camada de chicos que le puede dar muchas satisfacciones en el corto y mediano plazo.




















