Rosario Central perdió y aún no abrochó su derecho a la final
Más allá de jugar la final o no, Central todavía tiene que mejorar mucho como equipo.
Daniel Domínguez
deportes@miradorprovincial.com
En el plantel que dirige Cristian González se respira un aire raro. Por un lado, confianza; por el otro, cierta molestia. La confianza está basada en que es poco probable que Defensa y Justicia, con un partido internacional 48 horas antes, convierta seis o más goles ante Aldosivi el próximo jueves, mientras que la molestia radica, justamente, en tener que depender de otro resultado cuando todo estaba en manos de Central.
Es cierto que el equipo que enfrentó a Lanús presentó muchos chicos a causa de las bajas por lesiones y Covid, pero también es cierto que enfrente había un equipo alternativo, plagado de pibes que una semana atrás no habían pasado del empate con Patronato de Paraná.
Y es acá donde radica el análisis. Porque más allá que parece imposible que Central no juegue el sábado contra Vélez en San Juan para decidir cuál de los dos peleará por un boleto a la Sudamericana 2022 contra el perdedor de la final de la Zona Campeonato, lo concreto es que el equipo sigue dejando muchas dudas, juegue quien juegue.
El mejor del equipo es, sin lugar a dudas, Emiliano Vecchio y cuando no está, la estructura se viene a pique. Sin una defensa sólida y sin demasiada contención en el medio, todo el equipo descansa en el fútbol de Vecchio.
Depender de un solo jugador es por demás de riesgoso y en los partidos donde el "10" fue bien marcado (como contra Banfield en el Gigante) o no estuvo presente (en este último juego contra Lanús ingresó en el complemento), los auriazules parecen perder la brújula y son once voluntades desparramadas en el campo.
Es por eso que, más allá de esperar lo que suceda el jueves con el Halcón, el entrenador Cristian Kily González deberá trabajar mucho en la semana para levantar el nivel individual y colectivo y no repetir errores.
Confiando en poder contar con la mayoría del plantel, el DT meterá mano para parecerse un poco más a aquel que le ganó muy bien a Patronato y a Defensa y, sobre todo, para encontrar una regularidad que hasta ahora no pudo conseguir en once partidos.
Más allá de esperar lo que suceda el jueves con el Halcón, el entrenador Cristian Kily González deberá trabajar mucho en la semana para levantar el nivel individual y colectivo y no repetir errores.
Al final, el salto de calidad les quedó lejos
Como publicó este medio en la edición del sábado 2 de enero, Central y Newell's estaban ante la gran chance de animarse y dar el salto de calidad que tanto vienen pregonando, por ahora sin éxito, desde varias temporadas.
La posibilidad de jugar un nuevo clásico rosarino para decidir quién iba a pelear por un lugar en la Sudamericana 2022 era una excusa perfecta para medir la capacidad de ambos planteles.
Pero, también se sabe, que ese encuentro conlleva un riesgo demasiado grande para lo que era el premio. Tal cual se dijo en aquella edición, "ambos equipos vienen obteniendo buenos resultados, aunque en el juego están lejos de mostrarse como equipos sólidos y confiables, y cualquier contratiempo los hace tambalear".
En el caso de Newell's ni siquiera pudo sostener los resultados, ya que las últimas dos presentaciones de la Zona Complementación fueron con derrota.
Justamente, a la espera de lo que suceda el jueves con Defensa y Justicia ante Aldosivi para conocer la suerte de Central, en el Parque Independencia las cartas ya están echadas y podrán empezar a responder algunas de las preguntas que quedaron reflejadas en su momento:
¿Cómo tomarían los hinchas que uno de los dos se "caiga" en estas dos fechas? ¿Qué balance harían ambas instituciones si juegan el mano a mano, pero no clasifican a la Sudamericana 2022? ¿Se conformarán con las chicanas, con las bromas de redes sociales?




















