Básquet
El verde de Concordia vuelve a disputar la máxima categoría del ascenso nacional luego de 7 años. El nuevo conductor del equipo adelantó cuáles son sus ideas para este nuevo desafío.
Belén Fedullo
El Club Estudiantes Concordia volverá a participar de la Liga Argentina, tras haberse bajado de la Liga Nacional de Básquebol el año pasado. La dirigencia eligió para comandar el primer equipo a Alejandro Elizalde, el entrenador oriundo de Villaguay que ya tuvo su paso por el club entre los años 2011 y 2017 como asistente principal de Hernán Laginestra, junto a quien logró el ascenso a la Liga Nacional en la temporada 2012/2013 y la clasificación a la Liga Sudamericana en el 2016/2017. Su asistente será Juan Ignacio “Tiko” Conti, mientras que el preparador físico del plantel será Sebastián Midón.
El nuevo entrenador habló sobre el desafío y contó cómo será su trabajo de vuelta en el Verde. “Con respecto al armado del equipo, la verdad que debo reconocer el rápido accionar de la dirigencia a la vez que la total autonomía en la toma de decisiones. Cuando hablo de dirigencia me refiero a los encargados tanto del básquet profesional como a la comisión directiva del club. En definitiva, fue un proceso que, a pesar del contexto hostil, pudimos sortearlo de muy buena manera”, contó.
Objetivos claros
Al ser consultado sobre sus objetivos de cara a la temporada venidera, explicó: “Buscaré desarrollar una línea de juego tanto ofensiva como defensiva. Intentaremos ser protagonistas en el desarrollo de cada partido que juguemos. Por otra parte, hay marcada una intención de potenciar a los jóvenes así como también generar una continuidad hacia un futuro”.
“Mi idea de juego es intentar establecerme con respecto al rival a partir de la faz defensiva, minimizando sus fortalezas e intentando correr a campo abierto. Por otra parte, en el juego estacionado me gusta que mis equipos se pasen el balón y puedan leer las ventajas que les ofrece el juego. En definitiva, jugar lo mejor que se pueda, de esa manera es mucho más probable ganar”, comentó.
El equipo todavía no comenzó a trabajar de manera presencial y, aunque hay rivales que ya tienen un sistema definido, Elizalde mantiene la paciencia y se enfoca en el Verde. “No estoy analizando a los rivales, de ninguna manera. Primero porque no todos los equipos están armados, con lo cual la lectura sería muy subjetiva. Por otra parte, es una instancia de mucha introspección, analizar mucho tu propio equipo, la forma de jugar de cada integrante, fortalezas y debilidades y de qué forma ensamblar todo para que rinda de la mejor manera posible. Es una etapa de análisis interno en totalidad”, aseguró.
Por último, respecto del largo parate por la pandemia y su influencia en los jugadores, destacó: “Considero muy importante la dosificación de las cargas una vez que estemos en la fase presencial, a la vez que consideramos vital el trabajo virtual que hacen con Sebastián (Midón), el preparador físico, para poder encontrar la mejor forma física lo antes posible”.
En el nuevo año que comienza, Estudiantes buscará fortalecerse para poder lograr una buena participación en una categoría que le sienta bien y que lo llevó a lo más alto.




















