Humor rosarino
En diálogo con Mirador Provincial, el comediante rosarino Jorge Fossetti, de gran trayectoria artística, nos hace un recorrido de sus comienzos hasta el presente adelantándonos que regresa al escenario rosarino para hacer stand up junto con el talentoso Tincho Zaragoza. El espectáculo se desarrollará el 14 de enero en el bar El Escaramujo, con barbijo incluido, destacando el profesionalismo de ambos.
Gisela Mesa
redaccion@miradorprovincial.com
Jorge Fossetti, es uno de los humoristas que más adhesiones despierta. Es casi una devoción, un culto. Sus seguidores hablan de irreverencia inteligente y desfachatez ingeniosa. Ha trabajado como comediante, escritor, creativo publicitario, guionista, productor y director de teatro y TV. Su papel más conocido a nivel nacional fue imitando a "Daniel" en el sketch humorístico "Gran Cuñado 2009", parodia de Gran Hermano emitida en Showmatch.
Forma parte del colectivo artístico "Rosario Stand Up", ha participado de numerosos espectáculos y programas en Rosario y Buenos Aires, y publicó el libro de cuentos "La Burla del Ignorante".
– ¿Te gusta que te hagan entrevistas?
– ¡Por supuesto!
– Contanos sobre tu infancia, el barrio…
– Siempre fui un chico más de departamento que de barrio. Del centro. Pero tuve una infancia linda, normal. Escuela, club, libros, buen alumno. ¡Se extraña ese mundo analógico!
– ¿Es verdad la acuñada frase: "Es más fácil hacer llorar que hacer reír"?
– Sí, sobre todo si sos karateca. Pero tal vez sí. El humor en un show teatral se testea cada 10 segundos. Si no hay risas, algo no está saliendo bien. En cambio un drama puede ser un bodrio, pero con un par de aplausos al final, parece que salió bien (salvo por los que se quedaron dormidos).
– Los norteamericanos parecen tener una larga tradición de humor político y muy ácido: ¿Creés que nuestro humor se asemeje un poco al de ellos?
– Aquí también hay una larga tradición de humor político. Existieron revistas de ese tenor desde fines del siglo XIX. El teatro de revistas original siempre tuvo una gran cuota de humor político, sobre todo lo que no se podía decir en la radio o en la tele. Luego Pinto, Tato, etc… Obviamente el arte es reflejo de cada cultura, pero hay puntos en común.
– ¿Cómo se lleva el stand up actual con el humor político?
– Hay de todo. No soy de encasillar lo que es stand up y lo que no. Cualquier tema, mientras movilice de alguna manera a un espectador mirándolo a la cara y monologando, reflexionando juntos sobre algún aspecto de la realidad, de política o algo más cotidiano, puede ser stand up.
– ¿Cómo fue tu experiencia en el stand up desde tus comienzos hasta ahora' ¿Cómo se fue modificando el tipo de humor que hacés?
– Es un género que necesita muchas horas de práctica. Es oficio puro. Sobre todo porque implica escribir, actuar y dirigirse solo. Uno va puliendo sus rutinas, viendo qué funciona, reinventando fórmulas. La paradoja del stand up es que, siendo un monólogo, cuantas menos palabras se necesiten para transmitir una idea humorística, mejor. En eso se parece mucho a la publicidad, en la que también he trabajado.
– ¿Cuál fue la anécdota más graciosa que te pasó arriba de un escenario?
– Ponerme a dialogar durante 5 minutos con una señora (decir "vieja" queda feo) que me comentaba y contestaba en voz alta todos los chistes. Por supuesto recibió más aplausos que yo.
– ¿Cuál ha sido el mejor y el peor momento de tu carrera hasta el día de hoy?
– Aún no lo sé, seguramente ambos momentos habrán de llegar. Sé que tengo un gran futuro… a mis espaldas.
– Como persona que trabaja con el humor, ¿cuánto te ayuda ese ejercicio de teorizar sobre lo que genera el humor?
– Me gusta teorizar, filosofar sobre algo tan extraño como que una persona a través de sus palabras, que son inmateriales, produzca una respuesta física, orgánica en otro: la risa, la producción de endorfinas, etc. Por suerte este tipo de reflexiones las hago en mi casa y no en el escenario, porque sería un fracaso.
– Siempre se debate sobre los límites del humor, tras este trabajo, ¿qué reflexión te genera sobre si es posible hacer humor con todo?
– Sí, se puede hacer humor con todo. Lo que no se puede es difundirlo. Jajajajaja. Todos tenemos una faceta vergonzante de reírnos de lo más negro y triste de la vida. Por algo los memes son tan exitosos. Pero en un escenario, uno tiene la responsabilidad de que las 100 o 1000 personas que pagaron su entrada la pasen bien y no se sientan víctimas de una burla.
– ¿Cómo ves el estado actual del humor en el país con Covid-19?
– Monotemático.
– Con más de 20 años de trayectoria como actor, guionista, y director ¿qué sentís que le falta mejorar al humor argentino?
– En nuestro país, afortunadamente hay grandes humoristas que cultivan diferentes estilos, con diferencias regionales, generacionales, ideológicas. Lo peor que le podría pasar al humor (al arte en general) es el discurso único. Y así como en su momento ese discurso único era conservador, hoy ese discurso único, "cancelador", políticamente correcto es progre. El stand up nunca debe ser políticamente correcto.
– ¿Qué cosa que no sepamos de vos deberíamos saber?
– Citando a muchas películas de mafiosos: "Cuánto menos sepas, mejor".
– ¿Cuándo volvés al ruedo artístico?
– El jueves 14 enero, en el bar El Escaramujo que queda en Rioja y 1ero. de mayo. Y lo hago junto a Tincho Zaragoza. Estaremos haciendo stand up.




















