Mariano Ávila
Le dio su toque propio al estilo caribeño con letras que hablan de su barrio y un mensaje más cercano a las costumbres argentinas. Hincha de Central Córdoba hizo de Tablada su Spanish Harlem rosarino.
Diego Montejo
redaccion@miradorprovincial.com
Mariano Ávila tiene 45 años, es rosarino y desde que nació vive en el sur de la ciudad, en el populoso barrio de Tablada. Amante de la salsa, cantante, compositor e intérprete de música latina, recorrió gran parte del país con su propuesta musical a la que denomina Salsa gaucha, una variante del estilo caribeño con raíces argentinas que despliega en sus letras diversas realidades que van desde los desamores a la más pura pintura urbana del sur rosarino.
Entre los tablones de la cancha de Central Córdoba y su devoción por Tomás "El Trinche" Carlovich, uno de los máximos ídolos charrúas, este salsero comenzó a soñar con la idea de hacer su propia historia con el estilo que colombianos, portorriqueños y cubanos hicieron famoso y popular a lo largo de todo el planeta, siendo unos de los primeros argentinos que desembarcó en Cali para grabar junto con los grandes combos musicales colombianos.
Amante de la familia, junto a su hermano Guillermo Ávila armó La contraclave, una banda de excelencia que lo acompaña musicalmente en cada uno de sus conciertos. Su concepto es tener clara cuáles son las raíces y de dónde es que cada uno viene. La música es su modo de vida desde hace 25 años, que además comparte con su otra actividad como personal administrativo en la Universidad Nacional de Rosario.
Después de un año de dificultades por la pandemia y tras su participación en el certamen del cantante y compositor panameño Omar Alfanno, y haber quedado como finalista el pasado verano en el Festival Internacional de la Canción de Punta del Este, trabaja actualmente en su primer disco de temas propios, el cual cuenta con la producción del sello CDI Records de Buenos Aires. Durante los primeros días de diciembre hizo un adelanto de este material con la canción Todos con la mano para arriba la cual puede verse y escucharse en sus redes sociales.
– ¿Cómo te relacionaste con la salsa? En Argentina, si bien se escucha, no hay un circuito como en otros países.
– Escucho salsa desde siempre, me viene al recuerdo como regente argentino cuando hacia un tema que decía: "Colón Colón y su hijo Cristobalito", esa canción era un chachachá y nosotros la cantábamos de pibe si tener muy en claro qué era, me gustaba ese ritmo. Igualmente en mi casa se escuchó siempre música alegre, mi papá es de Entre Ríos y le gustaba mucho lo litoraleño. Otro de mis puntos de quiebre fue con los Cadillacs. Nosotros teníamos con mi hermano una banda que se llevaba Los nietos de don Ramón y hacíamos sus covers, cuando ellos comenzaron a mezclar con otros estilos como la salsa fue donde quedé impactado. El disco que me abrió la cabeza fue El león donde hay temas de Rubén Blades y aparecen varios tumbados muy interesantes.
– ¿Cómo lograste tener una banda tan profesional siendo Rosario una ciudad donde no hay muchos grupos de salsa?
– Al principio me costó muchísimo ya que para tocar salsa hay que estar bien preparado. Este estilo es una fusión de ritmos que van desde lo latino al jazz, cosa que acá no tenemos. Para eso era necesario músicos avanzados, pero quienes venían lo hacían desde una posición de cesionistas, solo queriendo cobrar, cuando mi idea era que se sumaran a un proyecto. Con el tiempo la salsa me fue dando muchos amigos que poco a poco comenzaron a confiar en mi trabajo. Tengo unos músicos tremendos, soy feliz con la banda que tengo.
– ¿Sentís que la música que vos haces puede no gustar a los oídos de los oyentes de países con tradición en este estilo?
– Lo llevo a nuestra música argentina y desde ahí cuento una anécdota. En uno de mis viajes a Colombia escuché un grupo colombiano que hacía temas de Los Chalchaleros que si los escuchaba en Argentina seguro no gustaban, pero en Colombia eran furor. También pasa muchas veces cuando se escucha tango afuera. En el caso de mi trabajo, yo no busco compararme con la salsa que hace un colombiano, un portorriqueño o un cubano, yo intento hacer mi propio estilo, es una salsa gaucha que tiene un sonido y un mensaje propio. Voy por ese camino para evitar las comparaciones.
– ¿A qué te referís cuando hablás de salsa gaucha?
– Es una música que intenta llevar un mensaje que a la vez lleva un buen ritmo para que la gente pueda bailarlo. Mi idea es buen ritmo y buen mensaje. Yo hablo de mi barrio, de mis amigos. En Tablada todos nos conocen hace muchos años que andamos tocando. Además de ser parte de todos los eventos solidarios que se hacen por acá.
– ¿Le hiciste una canción a Tablada?
– Sí y fue un golazo, tuvo mucha aceptación, al video lo pasaron por todos lados, incluso la canción suena en todos los partidos de Central Córdoba. Uno tiene mucho cariño por esos lugares, donde caminó desde chico. Yo pude ver al Trinche con mi papá, un ídolo inolvidable. Yo me aferro a esas cosas, me gusta lo cotidiano, lo sencillo.
"Yo no busco compararme con la salsa que hace un colombiano, un portorriqueño o un cubano, yo intento hacer mi propio estilo, es una salsa gaucha que tiene un sonido y un mensaje propio".





















