«Río arriba»
Julián Venegas presenta este sábado una producción audiovisual de calidad cinematográfica de su penúltimo disco De barcos y derivas.
Diego Montejo
redaccion@miradorprovincial.com
El cancionista rosarino Julián Venegas y su disco De barcos y derivas se reconfiguran para situarse en este 2020, presentándose en formato audiovisual cinematográfico de larga duración. De reciente rodaje, el material está conformado por un repertorio rosarino contemporáneo, al que se suman nuevas canciones inéditas y una particular puesta en escena en el salón central de Casa Brava uno de los espacios de arte emblemáticos de la ciudad ubicado en el corazón del barrio Pichincha.
Río, humedales, locuras citadinas, bocina de barcos, corneta churrera, el Trinche Carlovich, la mano de Dios, milongas ausentes, la esperanza popular y la luna testigo, protagonizan las canciones interpretadas por Julián Venegas y su grupo. Con fecha de estreno para este sábado, "Río arriba" estará disponible para quienes adquieran su ticket virtual a través de la plataforma Tickethoy, pudiendo acceder los días y horarios que desee, hasta las 20hs. del domingo 20 de diciembre.
"Era la pata que nos faltaba para darle un cierre al concepto de este disco", dice Julián Venegas en el comienzo de su charla con Mirador. "Nos preguntamos con Carlos Altoaguirre, con quien vengo trabajando hace muchos años, si podíamos encarar esto, entendiendo el contexto que se vive por la pandemia, teniendo en cuenta las condiciones y lo que queríamos hacer y nos mandamos. También confluyeron otras cosas, como el equipo audiovisual con el cual yo había trabajado en otras ocasiones y por supuesto los músicos que tenían muchísimas ganas de tocar".
El material tiene como característica propia una puesta en escena similar a una película o a un largometraje musical. La proximidad de las cámaras, la escenografía y las luces juegan un papel esencial en una trama sostenida desde una mirada teatral. Aunque el concierto sea el eje central de la producción hay una reinvención de los espacios y de su uso como herramientas necesarias para la creación de un clima adecuado. La búsqueda de una estética personal está presente en todo momento.
"Hicimos un material que atiende a las circunstancias, pero a la vez se proyecta hacia delante", expresa. "No me convencía el hecho de que sea un trabajo que se perciba como circunstancial, ahora atiende a este momento, pero después es un material que por calidad puede perdurar en el tiempo".
"Me interesa mucho profundizar en mis trabajos. En ese sentido quiero aclarar que este trabajo no es una copia del disco, hubo algunas modificaciones, por ejemplo del repertorio donde dos canciones quedaron afuera". Desde la grabación del disco en 2019 a esta parte se dieron otras circunstancias, entre ellas una pandemia que obligó a las personas a mantener distancia y quedarse en sus casas. "Me pareció interesante resituar el repertorio, considerando lo que se vivió este año y que sea parte de lo que se está diciendo", explica.
Entre esas canciones aparece una del uruguayo radicado en Rosario, Juan Barreto, que habla sobre los humedales del río Paraná y la crisis ambiental que se padece tras meses de quemas indiscriminadas. "Este tema lo reemplacé por otro que hablaba del litoral de una manera más romántica, uno no puede ser ajeno a las cosas que pasan, es imposible no hablar de ese tema", señala y a la vez adelanta que otra de las canciones incorporadas para la ocasión está dedicada a Tomás el Trinche Carlovich, exquisito futbolista rosarino que tras un episodio de violencia para robarle su bicicleta perdiera la vida a los 74 años en el mes de mayo de este 2020.
También Venegas juega con los oficios, como ya lo hizo en otra ocasión, dedicando unas coplas a los chatarreros que recorren la periferia rosarina vendiendo cobre, cosas viejas y otros menesteres. Esta vez es el churrero su personaje, necesario en las tardes de otoño e invierno de los barrios de la ciudad. Es en la pluma y música de Juan Barreto que aparece este actor que durante los meses de verano se reconfigura como heladero. "El churrero fue compañero durante los meses de encierro porque se lo seguía escuchando, era en los meses de cuarentena extrema un sobreviviente del mundo exterior. El sonido de la corneta es único, tiene un timbre especial e inconfundible", argumenta.
El ser rosarino está presente tanto en esta producción como en cada uno de los trabajos que lleva adelante Venegas. En esta ocasión cada uno de los que participaron son artistas y técnicos de la ciudad. "Hacemos un trabajo que tenga una marca identitaria", sostiene. Y agrega: "Hay muchas dificultades y es muy difícil lograr una identidad rosarina por la variedad de influencias que tenemos".
Músicos
– Julián Venegas – voz y guitarra.
– Marcelo Stenta – guitarras y dirección musical.
– Santiago Arroyo – batería / percusión.
– Tutu Rufus – bajo eléctrico.
– Leandro Moyano – guitarra.
– Tomás Bozzano – piano eléctrico.
– Flor Croci – música invitada.
Biografía y discos
Julián Venegas (Rosario, 1984) es músico argentino: cantor, intérprete y compositor de canciones. Sus discos más recientes son Choques y De barcos y derivas, reconocido este último como Mejor disco del año y Mejor disco de Cantautor en los Premios Rosario Edita 2019. En paralelo, es el creador de un ciclo de videos titulado original Ponele Reverb (disponible en su canal de YouTube).
Venegas forma parte de una nueva generación de cantores y cancionistas argentinos, compartiendo también escenarios junto a grandes referentes de la música popular, como Liliana Herrero, Jorge Fandermole y Juan Falú, destacándose también su concierto-apertura de Caetano Veloso y María Cristina en Rosario.
Lleva en total seis discos editados (propios ya dúo), todos disponibles en plataformas online: Choques (2020), De barcos y derivas (2018), Dos cauces (2015) junto a Pablo Juárez, Puentes invisibles (2014) junto a Lucas Heredia, Álamo blanco (2012) y Julián Venegas (2008).





















