Villaguay
En Villaguay fueron reincorporados cinco trabajadores que habían sido desafectados del área Agricultura Familiar durante el gobierno anterior. En total son 50 personas a nivel provincial vuelven a desarrollar esta tarea.
Ceferino Azambuyo
redaccion-er@miradorprovincial.com
Rubén Pérez, integrante de los equipos técnicos de Agricultura Familiar, informó sobre la reincorporación de cinco trabajadores en la sede Villaguay de Agricultura Familiar, al tiempo que agradeció a Ariel Figueroa, integrante de la comisión interna por “las gestiones que alcanzaron a una buena parte del plantel que asesora a quienes realizan estas actividades rurales y en apoyo fundamentalmente a estas acciones que aportan desde lo social-regional a evitar la migración desde la zona rural hacia las ciudades. Muchas zonas fueron quedando despobladas ante el fenómeno de prácticas que no favorecen a los pequeños productores, de allí que es necesario escucharlos, orientarlos y capacitarlos para que tengan mayores oportunidades de mejorar su rentabilidad”.
Agricultura Familiar propone el apoyo técnico, económico y de conocimientos para la orientación hacia la agroecología y esa reconversión significa menos insumos e insecticidas y agregar calidad de este tipo de cultivos que aportan a la salud de la población.
El entrevistado también señaló que “es importante fomentar y coordinar el mercado interno y eso se consigue con un trabajo orientado a generar conciencia y apuntalar este modelo productivo que a nivel del país representa al 66% de las familias que viven en el campo”.
El programa nacional está orientado a Incluir al sector, regulando la producción de los alimentos de origen vegetal y animal, es indispensable para garantizar la calidad e inocuidad de sus productos y al mismo tiempo favorecer su comercialización.
En consonancia con las políticas de Estado orientadas al desarrollo, crecimiento y fortalecimiento de las producciones familiares, el Senasa amplió la conformación de la Comisión de Agricultura Familiar Senaf (formada en el año 2009 mediante la Resolución Nº 759) y creó la Coordinación de Agricultura Familiar (Resolución 186/14) proponiendo un trabajo en conjunto entre organismos públicos y productores familiares.
Comercialización
El técnico remarcó su convencimiento y dijo que “no se puede dejar afuera a este sector porque es una necesidad imperiosa la orientación en diferentes aspectos, si se quiere planificar, para poder convivir en esta situación de necesidades que atravesamos, profundizadas por la pandemia, las familias no solo llevan el sustento diario a su mesa sino que el remanente lo comercializan, contribuyendo a su vez a la economía hogareña y trabajando de manera sustentable como se hace a través de los mercados populares”.
De esta forma, la Coordinación trabaja para que las actividades productivas y los alimentos producidos por el sector de la Agricultura Familiar presenten las condiciones necesarias de sanidad e inocuidad, minimizando así los riesgos para la salud de las personas y de sus propias familias, al mismo tiempo que mejora la inserción de este sector en los diferentes mercados.
Los referentes de Agricultura Familiar trabajan en articulación con los centros regionales del Senasa, adecuando los programas sanitarios, de calidad e inocuidad, a las características del sector y de esa manera se fortalece la capacidad de respuesta del organismo en relación a las demandas específicas en todo el territorio nacional.
En el mismo orden se conforman mesas internas de trabajo entre áreas del Senasa y a su vez participan de mesas interinstitucionales con instituciones y organizaciones de productores locales, como una de las estrategias para lograr el abordaje integral que el trabajo con el sector demanda y requiere.
Pérez recordó que “el año pasado, en Villaguay, se realizó el segundo Encuentro Provincial de la Agricultura Familiar y Desarrollo Rural donde se definieron aspectos centrales sobre el tema, además de destacar la importancia de la visualización y puesta en valor de este sector. En la lucha contra el hambre la agricultura familiar es un aliado para generar trabajo genuino y alimentos frescos y saludables”.
En la convocatoria se contó con una nutrida concurrencia de autoridades y referentes de distintos puntos de la provincia. Destacó el entrevistado que “confluyeron diversas áreas del gobierno provincial, municipal y múltiples organizaciones, en pos del fortalecimiento del sector, como la comercialización, la educación y la registración, siempre teniendo en cuenta cada realidad local”.
Finalmente, Pérez señaló que “dentro de las temáticas se consideró la importancia del ordenamiento del suelo, considerando aptitud para producir. Códigos y políticas públicas. Se propuso poner el foco de las acciones en la comercialización, que sirva como eje conductor y ordenador de la planificación y se requirió el compromiso del productor en el marco de la importancia del acompañamiento técnico en territorio”.




















