Deporte femenino
Persiguen el logro de una sociedad más justa y no dudan que un gran avance se dará con la igualdad de oportunidades en todo el ámbito deportivo. Para ello, el Movimiento de Mujeres Deportistas Entrerrianas indaga qué piensan, qué hacen y qué sienten los protagonistas. Sus enunciados tienen fundamentos sólidos.
Luis Gómez
Las normas la prescriben, los dirigentes la declaman, pero la igualdad de género aún está lejos de expresarse en todos los ámbitos sociales. Por ejemplo, en el deporte entrerriano.
A pesar de principios como “igual remuneración por igual tarea” (artículo 14 bis) o “igualdad real de oportunidades entre varones y mujeres para acceder a cargos electivos y partidarios” (artículo 37), por citar logros consagrados en la Constitución Nacional, en las estructuras del deporte es común que esto no se cumpla.
Aunque conscientes de que su finalidad demanda un camino largo y con muchos obstáculos, un grupo de emprendedoras está decidido a ponerle fin a esta disparidad en la provincia y desde principios de octubre último se autoconvocó en el Movimiento de Mujeres Deportistas Entrerrianas.
Por la justicia
Las coincidencias básicas de la entidad se expresan en el lema “1+1 Por la equidad de género”, y sus objetivos principales son: la igualdad de oportunidades en todas las áreas del deporte; la distribución equitativa de los recursos económicos; y la participación en la planificación de las políticas deportivas de la provincia. También constituir un observatorio de prácticas igualitarias y equitativas en el deporte.
En pocas semanas, las pioneras sumaron no solo más integrantes, sino la representación de distintas disciplinas deportivas y espacios, en mancomunidad de voces.
Empero, aunque la realidad las impulsa a actuar con celeridad, la prudencia les aconseja priorizar la formación.
“Tenemos que conocer qué sienten, hacen y piensan las y los protagonistas del deporte entrerriano”, comentó Susana Treidel, una de las referentes del grupo, al dar cuenta a MIRADOR ENTRE RÍOS de los encuentros iniciales.
En contexto
Mujeres Deportistas Entrerrianas se gestó contemporáneamente con la llamada Ley de Paridad de Género (sancionada por la Legislatura entrerriana el reciente 13 de noviembre). Varias de las participantes intervinieron en las reuniones previas y allí empezaron a hilvanar la necesidad de “planificar colectivamente que pensábamos, sentíamos y queríamos las mujeres deportistas entrerrianas”, según destacó la activa dirigente.
Así se sucedieron los espacios de encuentros (virtuales y presenciales), capacitación y aprendizaje con otros grupos que llevan adelante idéntica lucha contra la inequidad (ver recuadro).
“Es el patrón común que encontramos cuando escuchamos el recorrido complejo que transitaron importantes jugadoras, entrenadoras, árbitros y dirigentes”, describió Treidel, exponiendo la naturalización de desiguales asignaciones de recursos, tanto económicos como estructurales.
“El deporte es uno y hacia ahí queremos ir”, apuntó la también presidenta de la Federación Femenina de Maxibásquet de Argentina (FFEMAR) y de la Asociación Paranaense de Básquet Femenino (APBF).
Qué cambiar
En esta primera etapa, la agrupación mantiene su horizontalidad y por ello no ha gestionado aún reuniones oficiales con los entes públicos, aunque sí apuesta a hacerlo pronto con las instituciones deportivas.
“Hay que repensar los modelos hegemónicos hasta hoy. Si hablamos de números en las instituciones, hay poca participación en los espacios de decisión de las mujeres y menos aún en nuestras federaciones deportivas”, expuso Treidel. En las competencias, citó las diferencias en los honorarios de jugadores básquetbol y “el gasto astronómico del fútbol masculino de la provincia en sus instancias nacionales y lo paupérrimo que se invierte en el fútbol femenino”.
“Estamos a años luz, pero el trabajo de investigación y encuestas que desarrollaremos nos dará los datos objetivos para modificarlo juntos y juntas. La equidad de género y la igualdad de oportunidades desarrollará una sociedad más justa. Es lo que la ciudadanía entrerriana quiere y anhela”, anticipó.
Un buen vínculo
Entre los lazos que está tejiendo el Movimiento de Mujeres Deportistas Entrerrianas se destaca el enhebrado con el colectivo Doble Cambio. Allí se nuclean jugadoras de alta competencia del vóleibol que piden, básicamente, la profesionalización femenina y mejores condiciones para todas sus categorías.
Una de sus íconos, Natalia Espinosa, desarrolló una de las valiosas charlas online encaradas por sus pares entrerrianas y su amiga Ivana Müller comentó las conclusiones.
“Fue muy linda, amena y de mucho intercambio. Despejamos dudas y nos acompañarnos mutuamente”, celebró la primera paranaense en selección Argentina.
Contemporánea de Espinosa como compañera y rival, La Rusa le explicó que Doble Cambio busca igualdad “no solo generando profesionalización en la rama femenina, sino en aspectos como disponibilidad de canchas y horarios”.
“Dedican el mismo tiempo que los varones en entrenamientos y partidos”, por lo cual la equidad no se detiene en el aspecto económico, sino en que tengan “contrato, cobertura médica y cuerpo profesional que las atienda en el club”, detalló.
Müller describió que en Entre Ríos la situación no escapa a la del país, donde “generalmente se le da más importancia a los deportes que practican mayormente los varones”.
Respecto al cambio cultural que se propone, Ivana fue proactiva: “Tenemos que aprovechar lo que nos deja la pandemia. Se hicieron muchas capacitaciones y conversatorios, dejando de lado egos y celos para compartir e intercambiar conocimientos. Ojalá que aprendamos de lo que nos pasó este año”.





















