Mano a mano con Mirador
Claudio “El Turco” García es uno de las pocas personas del mundo que tiene el privilegio de haber compartido tiempo con Diego Armando Maradona en tres lugares de su vida: siendo compañero dentro de una cancha, tenerlo como director técnico y fuera del césped, como amigos.
Pablo Rodríguez
redaccion@miradorprovincial.com
Hace unos días, Claudio García estuvo en Venado Tuerto -su segunda “casa”- para colaborar en una actividad solidaria por Valen Busso, un chiquito de 3 años que tiene que realizarse un tratamiento médico en España y que debe juntar millones para poder viajar. El “Turco” llegó acompañado del modelo Christian Sancho, con quien entabló amistad durante su paso por el reality “Masterchef Celebrity”. En un alto en su acotada agenda, habló en exclusiva con Mirador.
El ex jugador de Huracán, Racing y Colón -entre otros-, recibió la noticia del fallecimiento de su amigo mientras estaba en un lavadero. “Me llamó un periodista y me preguntó si quería salir al aire porque Diego estaba mal. Querían que hable un poquito pero no me interesaba. Insistí en que me estaban mintiendo y que no podía ser”, recordó.
Está convencido que muchos sabían que esto iba a pasar. Y por esta razón no lo podían creer cuando se confirmó: “Yo creo que Diego estaba secuestrado. Porque estaba con un entorno que no era bueno. Ahora espero que todo salga a la luz”.
En el velorio, le tocó un momento donde todavía la situación en el exterior era manejable. “Mientras estaba yo no había nadie. Estuvieron lo que tenían que estar. Y después estuvo el pueblo, que si no hubiese sido por la pandemia, hubiese ido más gente todavía”, remarcó.
Insiste en que veía el cajón delante de él y no lo podía creer. “Dalma me decía que se levantaba del cajón y salía. Él nos tenía acostumbrado a esto. Por eso no lo podía entender al igual que mucha gente”.
No lo cuidaron
García, que defendió los colores del Sabalero en la temporada 1995 – 1996 (30 partidos jugados y 4 goles), fue contundente sobre la salud del astro: “Diego no estaba bien. Yo hablé con Dalma y me decía que le costaba caminar y tomaba muchas pastillas. Murió en un lugar, no digo horrible, pero con la plata y los conocimientos y tanto que lo querían, terminar en un playroom me pone de la cabeza. Realmente ojalá que esto salga a la luz”, insistió.
Y agregó: “Me da bronca que digan que no tenía una ambulancia. En las internaciones domiciliarias la tenés. O que le hayan puesto una prótesis de 10 pesos y la hicieron pasar por 200. Me da bronca que no lo cuidaron, me da bronca esos videos de mierda que pasaban, de mal gusto. En vez de cuidar al ídolo lo destrozamos. Uno puede estar mal una o dos noches. Pero un día te levantás y estás lúcido, y preguntas qué pasa. Ojalá que los responsables paguen”.
Los otros Maradona
El “Turco” se queda con la imagen de la humildad de Diego y la forma en que amó a la Argentina, como pocos lo hicieron. “Defendió los colores de la Selección y los llevó a lo más alto. El país es conocido en algunos lados gracias a él. Defendió también a la gente humilde y la ayudó. Me quedo con ese recuerdo. Y cosas que pasamos que nunca van a salir a la luz. Van a quedar entre él y yo. Pasé las mejores con él. Las buenas y las que no se pudieron contar”.
Pondera que Diego tenía una cosa que pocos tienen. Y es lo grande que era en todo. “Jamás lo vi mandar en cana a un compañero, ni de jugador y menos de técnico. Es el más grande lejos, por escándalo. Fui amigo, compañero en la cancha y me dirigió. Me quedo con todos los ‘Diegos’ y me llevo los mejores recuerdos”.
Finalmente, aclara: “Ojalá tengamos a alguien parecido. Tenemos que dejar de hacer comparaciones. Tuvimos los más grandes: Messi, Maradona, Di Stéfano y el Papa. ¿Qué más queremos?”.
Auténtico
En cuanto reportaje se le cruza, el “Turco” habla de su amor por la ciudad santafesina de Venado Tuerto, donde llegó como técnico del club Juventud Unida, en el 2010. De hecho, el estadio lleva su nombre y salieron campeones de la Liga Venadense con él desde el banco. “Venado ocupa un lugar inmenso en mi vida. En unos años voy a volver acá. Tengo nietos en Venado y con mi familia nos sentimos felices”, valora.
Entiende que su paso por la pantalla de Telefe le sirvió para que gente “nueva” lo conozca, como por ejemplo los jóvenes. “Masterchef tiene un rating de 20 y 22 puntos. Es algo inesperado en la tele. Por eso los sentimientos que genera son encontrados. La gente la está pasando mal con la pandemia. Me tocaron estos 3 meses de disfrutarlo y de divertir a la gente”.
Y cierra: “Yo no tengo papel porque soy así en la vida: auténtico. Con mis errores y virtudes. Lo disfruté porque me conoció otra gente que antes no lo hacía. Es algo que me llegó a los 57 años como un regalo de Dios. Y tiene que ver mi señora Mariela para estar donde estoy”.





















