Perfil
Hugo Mujica (Buenos Aires, 1942) es una de las voces poéticas más destacadas de la poesía argentina de los últimos años. Su extenso trabajo aborda no solo la poesía, sino también el ensayo social como forma de reflexión ante los desafíos de la sociedad contemporánea. Su poética asume una renuncia explícita de sí mismo para convertirse en expresión de la vida, estableciendo una escucha íntima y constante con el mundo: "Uno ya no es su lenguaje, porque calla. Ya no es su identidad, su nombre 'propio', porque se lo cambia. Ya no es su reflejo, porque no hay espejos".
Álvaro Javier Marrocco
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El poeta y sacerdote porteño tuvo su vida de oración y penitencia durante siete años en un monasterio trapense. En este perfil, vamos a tratar de develar cómo la poesía, la oración y la filosofía son parte de ese mundo poético inclasificable y necesario llamado Mujica.
Un poco de historia
Hugo Mujica nació en el barrio de Avellaneda en el año 1942 y antes de ser el galardonado escritor de poesía que es hoy en día (XIII Premio Casa de América de Poesía Americana, España), era un verdadero trotamundos; se fue de Buenos Aires en un viaje de aventura en los agitados años 60´ a los Estados Unidos. Durante su estadía conoce a los monjes trapenses de la abadía de Spencer (Boston, EE.UU). Ese camino de búsqueda lo llevará a otros dos monasterios trapenses: el de Azul, provincia de Buenos Aires; y al de Mont-du-Cat, Francia. En esos años de claustro y meditación empiezan sus otras vidas.
Mujica estudió bellas artes, filosofía, antropología filosófica y teología; y tiene publicados más de veinte libros. Algunos de sus últimos ensayos son "Origen y destino", "La palabra inicial: la mitología del poeta en la obra de Heidegger", "Flecha en la niebla: identidad, palabra y hendidura" y "Poéticas del vacío"; "Solemne y mesurado" y "Bajo toda la lluvia del mundo" son sus dos libros de relatos, mientras que "Del crear y lo creado" abarca su "Poesía completa" desde 1983 a 2011. Sus libros ya han sido traducidos y publicados en diez idiomas.
Ha recibido numerosos premios, entre ellos el XIII Premio Casa de América de Poesía Americana por su obra Cuando todo calla, calificada por el jurado del galardón como "una poesía de muy hondo pensamiento". Tambien cabe mencionar el título de Huésped Distinguido de la ciudad de Salamanca por su calidad poética. Obtuvo entre otros premios el Primer Premio Municipal Ciudad de Buenos Aires; Citta de Cremona, Italia; Fondo Nacional de las Artes, y Premio de la Academia Argentina de Letras.
Sobre los rostros, las identidades y los espejos
¿Si alguien toma tu identidad, también toma tu vida? ¿Puede alguien abandonar su identidad por voluntad propia? Estas son algunas incógnitas que se hacen presentes en cierta poética de Hugo Mujica; en relación a la identidad dice lo siguiente: "Recuerdo el día en que salí del monasterio después de varios años y fui a tomar un ómnibus a Spencer. Me impactó terriblemente el rostro de la gente. Tuve la sensación de ver máscaras. Sobre todo, me impresionó mucho la pintura de las mujeres y la tensión de la cara de los hombres. Tuve la sensación de que afuera del monasterio había una vida desfigurada por mil cosas".
En ese textual, Mujica se cuestiona sobre la lenta agonía de un yo verdadero y profundo que da paso a un yo enmascarado; tanto la pintura en el rostro de una mujer, como la tensión en un hombre hablan sobre las desgastantes y superficiales obligaciones de la vida mundana.
¡Silencio! Hombres meditando en el templo
Hugo Mujica pasó gran parte de su vida en distintos templos. En varias entrevistas menciona que se dan una serie de ritos; entre ellos, el uso de túnicas largas e iguales, la cabeza calva hace a la uniformidad de todo servidor.
También es necesario que uno deje de ser un propio proyecto para convertirse en algo "en común", el silencio y la oración permite compartir un mismo lenguaje y un mismo dios, y un dato significativo es que no hay espejos, por lo tanto, uno mismo no es el propio reflejo.
En el Monasterio Trapense en Azul, Hugo Mujica vivió siete años de silencio y meditación. "Creo que esa fue la experiencia eje de mi vida. Si hay un antes y un después son esos siete años, o ese minuto, da lo mismo. Algo extra se abrió en mí. Yo siento sobre los demás algo así como la ventaja de tener un pulmón extra, que son esos siete años de silencio, de soledad, de vivir en un espacio donde se está bien".
Alba
(…) Y hay hombres
en los que muere dios
como una gota de lacre
sobre el pecho
de un torso de mármol,
son los que lloran cuando creen
estar hablando, o gritan soñando,
pero al alba olvidan el grito
con que encendieron la noche (…)
"La vida da, siempre y a todos, la posibilidad de experimentar un nacimiento y una muerte, un tiempo de desamparo y un tiempo de cobijo, el peso de un error y la libertad de un perdón, da la soledad y da el amor… La vida da a todos, y siempre, su decirse, su manifestarse: su experiencia". Los fragmentos del poema y el ensayo pertenecen a Hugo Mujica, ambos se interrogan acerca de la inevitabilidad que aqueja a los mortales, el nacimiento y la muerte.
Inclasificable y necesario
A las estrellas lo inmenso (2019) es el ultimo libro de Hugo Mujica que reúne poemas de extrema concisión, que evocan propósitos y emociones con un lenguaje radicalmente depurado, esencial. «Va siendo noche, / llega el silencio / y lo inmenso/ titila honduras./ No es en las estrellas/ que la noche se enciende:/ es en el soñar de cada hombre/ donde se iluminan las sombras».
La ensayista María Gabriela Milone, en su articulo Pensamiento filosófico y experiencias religiosas en la poesía argentina contemporánea dice: "El despliegue de esa experiencia poético-religiosa particular, no en la búsqueda por acortar esa lejanía y entrar en contacto directo con Dios, sino en el asumir la ausencia de lo divino como imposibilidad, como espacio vacío que se recorre con riesgo extremo y que, en el caso de Mujica, a su vez se expone al peligro del desierto de lo divino".
La poesía de Hugo Mujica se refugia adentro y encuentra su sitio, en la brevedad, en lo mínimo de la palabra, es una poesía que resta, que suma sólo lo necesario y se aleja del ornamento y la retórica. Es una escritura que encuentra su redención en un templo orándole a un dios. ¿Existe un dios de la muerte y otro dios de la vida? quizás ambos sean el mismo dios, que encuentra extrañeza ante el exceso, como un abrirse ante el silencio y aguardar su abrazo. Se podría decir que Mujica atesora, en su pulso, esas incógnitas necesarias para transformarse en una poética de la levedad.
En el Teatro El Círculo de Rosario
La relación entre el poeta porteño Hugo Mujica y la ciudad de Rosario, tiene su origen en los primeros encuentros poéticos enmarcados en los "Ciclos de Poesía" organizados por el Teatro El Círculo de Rosario por intermedio de su presidente Guido Martínez Carbonell y la incansable gestión del reconocido poeta Héctor Berenguer.
Ese lazo poético y amistoso empieza en el 2006 en donde el poeta porteño brinda una conferencia en la sala mayor del Coliseo con una gran concurrencia de público. El presentador en ese momento había sido el periodista Luis Novaresio quien escribió algunas lineas recordando ese encuentro poético: "Una vez en un Congreso de Poesía. Qué se yo. No nos conocíamos y un temerario dijo que yo podía presentarte. No me gusta la poesía y apenas si te conozco. Al menos sabés que soy el Mujica vivo. No el otro. En el teatro el Círculo solía haber un rincón en forma de café que dejaba escuchar la historia de una vida. Y me contaste que hasta los 19 o 20 años viviste en Buenos Aires, trabajando, en una familia de obreros en Avellaneda. Vaya a saber si fue ahí, no lo escribí entonces y ahora lo recuerdo como se recuerdan los paraísos perdidos pero dijiste algo como que siempre estuviste muy marcado por la necesidad de encontrar un sentido".
Al año siguiente el Teatro El Círculo organizaba la "Semana de las letras y la lectura". Allí se daría cita nuevamente el sacerdote porteño, entre otros poetas argentinos e internacionales. Recién en el año 2011 volvería a hacerse presente en la "V Semana de las Letras y la Lectura, encuentro internacional de poesía" programado para los días lunes 8 y martes 9 de agosto de ese año. En Agosto del año 2013 la cita con el poeta porteño sería la Sala Foyer del teatro, de Laprida y Mendoza con el tradicional "Ciclo de Poesía", en donde el filósofo, teólogo y poeta Hugo Mujica, dialogaba sobre "Poesía y existencia" desde su obra poética hasta sus grandes ensayos.
En septiembre del año 2015, en el marco del 17º aniversario del ciclo "Poesía en El Circulo", el ensayista porteño se daba cita nuevamente y dialogaba acerca de "La existencia y el éxtasis creador" con el filósofo Edwin Bolaños Florez. Volvería a la ciudad en agosto del 2016 para dialogar con Martín Cerisola Groppi (Uruguay) acerca de su última obra poética titulada: Dioniso, eros creador y mística pagana en la Sala Foyer del teatro El Círculo. "Hay imágenes –escribe Mujica en el prólogo a este ensayo–, algunas pocas, que el tiempo no borra, más bien las pule, les da brillo, las bruñe a espejo; son esas de los mitos, las religiones, la tradición, el arte. Íconos en los que todavía podemos reconocer y proyectar; son las que permanecen contemporáneas…".
Su último encuentro con la sociedad rosarina sería en junio del 2017, en la sala Foyer del Teatro El Círculo (Laprida y Mendoza), donde presentaría su libro Al alba los pájaros (Antología poética 1983-2016). Recopilación que reúne poemas de sus doce libros, desde Brasa blanca (1983, Sitio del Silencio, Argentina) hasta Barro desnudo (2016, Visor, España) y se suma a las antologías de su obra editadas en toda América latina. La presentación estuvo a cargo de Rubén Orsini.




















