Barrios pos pandemia
Rosario contará con un plan que busca reutilizar algunos de los cientos de terrenos baldíos para mejorar la habitabilidad tras la cuarentena y combatir la falta de higiene y la inseguridad.
Hagar Blau Makaroff
redaccion@miradorprovincial.com
Según un dato de Catastro Provincial, una quinta parte del suelo urbano de esta ciudad es terreno baldío. En el camino de la planificación urbana de reapropiación de los espacios públicos pos pandemia, el Concejo de Rosario puso el ojo en la habitabilidad de muchas zonas con un proyecto de "plazas de bolsillo", que fue aprobado en la penúltima sesión ordinaria del año. Buscan así planificar territorios más seguros y limpios y promoviendo la apropiación del espacio público por parte de los vecinos.
El objetivo es terminar con los terrenos baldíos en la ciudad, bajo un programa que era en origen del intendente Pablo Javkin cuando era concejal, reimpulsado ahora por el concejal de CREO (FPCyS) Fabrizio Fiatti, por interés del propio mandatario.
En el que dieron en llamar Programa de Uso Social de Baldíos, "los propietarios cederían temporalmente el uso en comodato a través del Municipio, para que éste desarrolle lugares de recreación, esparcimiento que beneficien a los vecinos", precisó Fiatti a Mirador Provincial. Dependiendo del tamaño del terreno se reconvertirán en plazas, canchas de fútbol o adaptarse a las necesidades de cada barrio.
"Se trabajará en conjunto con los vecinos y organizaciones cercanas a la plaza futura de cada barrio" adelantó el edil oficialista, en torno a estos baldíos que calificó como "una barrera que genera problemas de seguridad y de higiene por la falta de mantenimiento".
Lo que sigue
Consultadas fuentes cercanas al Ejecutivo, aún no hay fechas para el comienzo de las obras de reconversión, pero sería posterior al verano. Se espera sea promulgado por el Ejecutivo, el cual hará un relevamiento, y registro de predios baldíos en el cual se consignará la información catastral del mismo, su uso y condiciones actuales y una descripción del contexto urbano donde está emplazado.
Se estima que una quinta parte del suelo urbano de la ciudad son terrenos baldíos u ociosos y muchos de ellos generan problemas de higiene (por la conformación de basurales), pero también se tornan inseguros porque muchas veces se forman espacios oscuros que generan una barrera urbana para los vecinos.
"Debemos empezar a pensar en los desafíos que nos propone la pos pandemia y en ese sentido es fundamental que los vecinos puedan volver a sentirse dueños del espacio público. Se trata entonces de revalorizar y de poder contar con lugares que contribuyan al encuentro y a las posibilidades de recreación en los barrios de nuestra ciudad", argumentó Fiatti.
Las Secretarías de Ambiente, Planeamiento, Obras Públicas, Desarrollo Económico y Empleo y la de Desarrollo Humano y Hábitat de la Municipalidad de Rosario serán los organismos de aplicación.
Las plazas de bolsillo son una tendencia que tuvo su primera experiencia exitosa en Santiago de Chile y luego se reprodujo en Colombia, República Dominicana y varias ciudades del mundo. En este sentido, Rosario será pionera en el país en sumarse a esta idea para hacer más vivible y segura la trama urbana.
Condiciones y beneficios para los propietarios
Según se detalla en la ordenanza aprobada este jueves, serán parte del programa todos los terrenos baldíos que se encuentren libres de toda ocupación, construcción, cuenten con servicios de energía eléctrica y agua potable y sean de propiedad privada, del dominio privado del Estado o de entidades autárquicas, y/o entes descentralizados.
Sobre estos predios se detallan las particularidades para que se reconviertan en plazas de bolsillo: "Que tengan una superficie igual o mayor a 360 metros cuadrados; estén expuestos a altos flujos peatonales; presenten altos niveles de abandono; tengan capacidad actual o potencial de ser fuentes peligrosas para la salubridad o seguridad públicas; estén localizados en sectores urbanos que no posean plazas, parques o espacios públicos de calidad en sus inmediaciones; y admitan usos temporales beneficiosos para instituciones públicas, organizaciones sociales, organizaciones no gubernamentales o de bien público, vecinales y/o entidades comunitarias".
Para viabilizar el proyecto de "plazas de bolsillo", los propietarios de este tipo de terrenos deberán acordar en ceder temporalmente su uso a la Municipalidad, y serían beneficiados con: exención en el pago de la Tasa General de Inmuebles y de la sobretasa a terrenos baldíos, y condonación de multas y sanciones que pesen sobre el inmueble por incumplimientos.
El Estado local se encargará de la colocación de mobiliario urbano y el mantenimiento correspondiente por el plazo que se acuerde con cada propietario.
"El programa viene a otorgar las herramientas a los propietarios que podrían trasladarle ese deber de mantenimiento al Municipio, y en contrapartida, se generen condiciones de espacio público de más calidad e integración para los vecinos", destacó Fiatti.





















