Fin de año conflictivo
Tanto el gremio Amsafé como padres autoconvocados se encuentran de paro y en conflicto con las autoridades, porque señalan que las escuelas no se encuentran en óptimas condiciones para el retorno presencial a las aulas, ya sea de los docentes como de las y los alumnos.
Ignacio Pellizzón
redaccion@miradorprovincial.com
Tras más de nueve meses de cuarentena, finalmente este martes 1° de diciembre las niñas y niños volvieron a las escuelas de manera presencial con estrictos protocolos. Los docentes que se desempeñan en las escuelas privadas volvieron a las aulas al igual que una decena de escuelas públicas.
Desde el gremio que nuclea a los maestros privados, Sadop, advirtieron que no se trata de un regreso a clases presenciales, sino una forma de despedir el año que tiene el Ministerio de Educación, con encuentros breves y reducidos en cantidad de alumnos y alumnas.
El secretario general, Martín Lucero, consideró que menos de la mitad de los colegios privados se reactivaron y admitió que aún hay establecimientos que no presentaron el protocolo reglamentario ante el Ministerio de Trabajo. Esta instancia podría retrasar la convocatoria de los directivos que deben contar con el aval ministerial para abrir las puertas de los establecimientos.
Aunque parecía ser un día de euforia total por el tan ansiado regreso, desde Amsafé no fueron tan optimistas. De hecho, lanzaron un paro ese mismo día, que se extiende ininterrumpidamente hasta el 9 de diciembre, para reclamar por mejoras edilicias, infraestructura acorde a los protocolos sanitarios establecidos, cargos docentes, aumento salarial, entre otros.
Si bien hay tareas estrictas que nunca dejaron de realizarse durante la cuarentena y que pese al paro se mantienen como, por ejemplo, la entrega de bolsones de comida, inscripciones, recepción de documentación, entrega de cuadernillos y tareas asignadas, entre otras; sí dejaron en claro que la presencialidad docente se mantiene en pie de lucha.
Desde el gremio provincial señalaron a Mirador que no está garantizada la infraestructura en el 30% de las escuelas. Por este motivo, miles de docentes decidieron no volver a los colegios, porque consideran que no están dadas las condiciones epidemiológicas, no está garantiza la infraestructura, tampoco están los cargos necesarios para organizar las comunidades educativas, faltan elementos de bioseguridad y partidas para los gastos de funcionamiento.
A su vez, padres autoconvocados del colegio céntrico Normal N° 1, ubicado en calle Mendoza y Entre Ríos presentaron un comunicado ante las autoridades de la institución como las provinciales por no poder retornar a las aulas por el mal estado en el que se encuentra el establecimiento educativo, uno de los más importantes de Rosario.
"Nos autoconvocamos para solicitar algún tipo de explicación ya que nuestros hij@s no pueden concurrir al colegio por no encontrarse en condiciones. Siendo que desde el 13/03 no tuvo ningún tipo de mantenimiento y en el día de ayer –lunes- a una semana de confirmarse el regreso a las escuelas no fue aprobado", plantean a través de un comunicado.
Una carta a la ministra de Educación
Una de las mamás de los chicos y chicas que concurren a la escuela, envió una carta a la ministra de Educación Adriana Cantero, la cual se hizo pública a través de las redes sociales.
"Sra. Ministra de Educación
Adriana Cantero
El martes 1 de diciembre comenzaron actividades presenciales en escuelas de la provincia, y de la ciudad de Rosario. Actividades que según sus palabras "no se trata de una vuelta a clases", de hecho las clases no se fueron, pero sí que son actividades necesarias ya que " es un derecho de chicos y chicas tener esta oportunidad de un nuevo lazo con la escuela…" (https://www.santafe.gob.ar/noticias/noticia/269266/)
Asimismo, manifiesta públicamente que están dadas las condiciones sanitarias para ello, que han trabajado mucho para la vuelta a la presencialidad y que incluso han destinado fondos y recursos económicos.
"Hemos habilitado gastos de funcionamiento para que se vayan comprando insumos, hemos distribuido fondos para habilitar los lavamanos en establecimientos educativos y seguimos invirtiendo en las mejoras edilicias de los establecimientos", dijo, y destacó: "Las escuelas son las mismas que dieron clases hasta el 15 de marzo con todos los alumnos dentro. Así que estamos en condiciones de hacerlo nuevamente en pequeños grupos".
El día 1 de diciembre, familias de la reconocida Escuela Normal 1, nos enteramos por un comunicado del equipo directivo que nuestras hijos e hijas no tienen ese derecho porque "luego de la visita de la señora supervisora en el día de la fecha, se suspenden las actividades presenciales porque no están dadas las condiciones".
Nos surgen, comprenderá usted, muchos interrogantes. ¿Por qué la supervisión se hace el día pautado para la vuelta a la actividad presencial? ¿Hay oportunidades desiguales? ¿Cómo se invirtieron los fondos en esta escuela? ¿Es responsabilidad del equipo directivo esta situación?
Hemos sido responsables desde el inicio de la pandemia, nos hemos transformado y reinventando en la cotidianeidad para acompañar a nuestros hijos e hijas en esta situación inédita, hemos aprendido de tecnologías, de pedagogía. También nos hemos manifestado en otra oportunidad, por la falta de contacto en algunos grados entre docentes y alumnos/as y recibimos la respuesta de que no tenían órdenes del Ministerio que dirige, de dar clases virtuales. Hemos enfrentado un episodio de gravedad institucional el año pasado del que tampoco tenemos noticias.
Hemos llegado al límite quizás y necesitamos, exigimos, una respuesta. Porque también es nuestro derecho".





















