Una tierra de talentos
En la localidad del departamento Gualeguaychú se declaró asueto administrativo y se realizará un acto frente a la Estación de Ferrocarril.
Sabina Melchiori | redaccion-er@miradorprovincial.com
La Municipalidad de Larroque organizó para este martes 1° de diciembre, desde la hora 19, frente a la Estación del Ferrocarril, por calle Ramírez, el acto oficial conmemorativo del 111° Aniversario de la fundación de Larroque. El acto estará presidido por el intendente de la ciudad, Leonardo Hassell, y contará con la presencia de autoridades y Banderas de Ceremonia de instituciones educativas.
Por su cumpleaños, el municipio ha declarado asueto administrativo, invitando al pueblo adherirse a la fecha, recordando que “el 1° de diciembre de 1909 quedó oficialmente fundada la misma, llevando hasta ese entonces el nombre de ´Estación Larroque del Ferrocarril General Urquiza´. En esta fecha se inauguró el ramal del ferrocarril tomando la misma como fundacional del pueblo”.
A los forjadores
Para el intendente Leonardo Hassell, es el momento de recordar y “valorar a quienes forjaron Larroque, tanto en ese 1909, como a lo largo de los 111 años de vida, y si nuestro pueblo se hizo grande, mucho han tenido que ver grandes hombres y mujeres que, desde lo público o desde el anonimato, marcaron a fuego el futuro desde lo educativo, lo social y desde el trabajo”.
El intendente agregó que, si bien “llegamos a este año 2020, tan particular, que nos ha puesto a prueba de manera tan inédita, como extraña; que nos amedrentó sin avisar, que nos quiso apretujar sin piedad, no ha podido vencernos, ni hacernos claudicar. Al contrario, estamos más vivos que nunca, unidos y dispuestos a continuar con el legado de aquellos primeros larroquenses”.
Finalmente instó a continuar “con ese legado. Hoy, cada día nos interpela y nos pone a prueba. Pero al mismo tiempo nos enseña y nos fortalece en la acción. Por eso cada larroquense cuenta cada día en cada acción y por eso bregamos por una Larroque Unida para Crecer que es la mejor manera de mantener viva esa llama que prendieron un 1° de diciembre de 1909, de levantarnos cada día sabiendo qué pueblo y qué ciudad tenemos. Por aquellos forjadores, por los grandes personajes de Larroque y los anónimos incansables, en todo este tiempo y hoy en día”.
Tierra de talentos
Annemarie Heinrich, María Esther de Miguel, Faustino Suárez y su esposa Dorila, el padre Alberto Paoli Lovera… A todos los une ese punto en el mapa del sur entrerriano ubicado entre Gualeguaychú, Gualeguay y Urdinarrain; y desde ámbitos diferentes y por motivos diversos, generan orgullo.
Roberto Romani, asesor cultural del Gobierno de Entre Ríos, también nacido en Larroque, sostiene que “son numerosos los protagonistas destacados de la vida larroquense, pero algunos merecen un capítulo especial. Entre ellos, Faustino Suárez, cordobés, que junto a su esposa Dorila, puso en marcha el primer proyecto educacional, en marzo de 1911, es decir dos años después que las paralelas de hierro permitieran el paso del primer tren por el antiguo Kilómetro 23. También merece un recuadro el padre Alberto Paoli Lovera, sacerdote que desde 1959 y hasta su muerte, en agosto de 1993, fue pastor de almas e inquieto trabajador del aula y del teatro. Yo me arrimé a su espíritu creador a poco de llegar a Larroque desde Pehuajó Sud donde vivíamos con mi familia, y prontamente me incorporé al Conjunto de Aficionados de Teatro Experimental, entidad que nucleaba a todos aquellos ciudadanos con inquietudes artísticas. Después con Teresita Luque lo acompañamos en la fundación de la Escuela Parroquial de Arte Escénico (hoy Escuela Municipal, con notable vigencia)”.
Haciendo foco en las mujeres de su pueblo, Romani mencionó a dos: “María Esther de Miguel, una extraordinaria creadora desde los géneros del cuento y la novela histórica que también gravitó con solvencia en el campo del periodismo y en la función pública, particularmente cuando se desempeñó con notable compromiso en el Fondo Nacional de las Artes, durante el gobierno de Raúl Alfonsín. Desde sus primeros títulos (“La hora undécima” o “Los que comimos a Solís”) la impronta de María Esther fue decisiva para que editoriales de gran prestigio en la Argentina la invitaran a formar parte de sus proyectos literarios. Su actividad en la tarea organizativa de la Feria Internacional del Libro en Buenos Aires como sus numerosas conferencias, dictadas en grandes escenarios como en sencillos salones de escuelas y bibliotecas populares, hicieron que su nombre trascendiera los límites de la provincia a incluso del país para convertirse en una referencia ineludible para la literatura del continente. En este sentido, la actual presidenta de la Biblioteca Popular de Larroque, Daniela Churruarín, ha publicado un interesante trabajo sobre la vida y obra de nuestra querida y admirada escritora, que como se sabe decidió descansar eternamente en el cementerio de nuestro pueblo a escasos metros donde levantó las paredes de La Tera, su casa, donada a la Municipalidad local en un gesto que la ennoblece.
Otra mujer que merece nuestro recuerdo y gratitud es Annemarie Heinrich, auténtica pionera de la fotografía artística de la República Argentina, que si bien no nació en Larroque, llegó al pueblo cuando tenía catorce años. Se radicó con su familia recién llegada de Alemania y recorrió con su tío Karel, también fotógrafo, polvorientos caminos del sur entrerriano, descubriendo de este modo la vocación artística que la llevaría a consagrarse en Buenos Aires y el mundo con inconfundible personalidad. Los retratos notables de personalidades de la literatura, del espectáculo, del cine o la televisión, tuvieron su firma. En el Museo Nacional de Bellas Artes, en el Museo Nacional del Cine o en el Museo Mundial del Tango, vive su magia. Desde su atalaya despierto en Villa Ballester hasta su estudio en Callao y Las Heras, respiran los habitantes de la memoria”.





















