Llorar, reír, cantar por Diego
Un joven nacido en Villaguay y residente en Buenos Aires fue protagonista de la despedida del más grande astro del fútbol a nivel mundial y relató a Mirador Entre Ríos en primera persona lo que sintió en esa jornada histórica del sepelio de Diego Armando Maradona.
Ceferino Azambuyo | redaccion-er@miradorprovincial.com
Un joven nacido en Villaguay y residente en Buenos Aires fue protagonista de la despedida del más grande astro del fútbol a nivel mundial y relató a Mirador Entre Ríos en primera persona lo que sintió en esa jornada histórica del sepelio de Diego Armando Maradona.
Nahuel Hergert, describió que "la experiencia la organizamos entre varios amigos que somos fanáticos de Diego, amamos el fútbol y obviamente Diego es el fútbol, finalmente no pudieron ir por diferentes causas y decidí ir solo aunque el grupo inicial era grande".
Casi nada puede sorprender de las experiencias que se vivieron en un ritual que se multiplicó en oportunidad de la despedida terrenal del mayor ídolo futbolístico, en la consideración general que se hace de Diego Armando Maradona. Sin embargo en particular hubo definiciones de todo tipo sobre las vivencias que se pudieron sentir en el ámbito del fútbol y personalidades de todos los ambientes en los cuales incursionó o fue invitado a participar.
Desde la televisión se nos devolvían frases breves de consultas a eufóricos o sentimentales fanáticos que intentaban sintetizar ese momento irrepetible vivido en multitud.
Hoy queremos rescatar un mensaje que muestra un lado quizás más profundo de un joven hincha del fútbol que narra cómo vivió ese encuentro con la multitud y al momento de estar frente a su ídolo que partió al reino del más allá.
Cuando Nahuel llegó a las inmediaciones de la Casa de Gobierno "la fila era muy larga, alcanzaba más de 20 o 30 cuadras en toda la avenida de Mayo y 9 de Julio, casi hasta Constitución. Era impresionante ver esa multitud para la despedida física del astro del fútbol".
"Conocí a dos chicos que estaban solos, empezamos a hablar y contarnos nuestras experiencias de vida y de los lugares de origen y saber que compartimos el mismo amor por Maradona y el fútbol y ni siquiera nos conocíamos", relató el entrevistado y agregó que "fue algo extraordinario y emocionante porque había camisetas de todos los equipos y a ninguno le molestaba nada, eso era lo sorprendente".
"Mientras me escribía con algunas personas, porque mi familia y todos mis amigos están en Villaguay, cuando nos comunicábamos con mi abuelo, mamá o un amigo me largaba a llorar. Era una energía muy fuerte la que se transmitía en el lugar con toda esa cantidad de gente que también lloraba y traspasaba esa emoción", agregó el joven.
"Era llorar, reír, cantar, un conjunto muy grande de sensaciones al mismo momento y en un mismo lugar. Hasta la llegada frente al féretro, después de horas de fila, no se puede saber que pensar, decir o hacer porque es un momento divino. Fue sacar una fotografía con los ojos y que perdure para toda la vida", expresó el maradoniano.
"Nada de lo que uno pensó que va a decir sale en ese momento. Es simplemente la energía y vivirlo intensamente. Yo podía llevarle cualquier camiseta del club que soy hincha o de la selección nacional pero sentí que tenía que llevarle una de Villaguay porque es el lugar donde nací. Aunque viva en Buenos Aires tengo un sentido de pertenencia muy grande con mi ciudad a la que amo, por eso me nació y sentí que tenía que llevarle una camiseta de ADEV, el club donde jugué y me identifica", dijo Nahuel.
"Colgué la camiseta en la reja de la Casa Rosada y la dejé ahí porque para mí simbólicamente transmitía mucho, se la ofrecí a Diego, que se vaya con él. Ni siquiera lo hice representando a Villaguay o para que todos lo vean, lo hice porque sentí que era mostrarle la camiseta del club de mi pueblo, quedó ahí y siento que Diego se la llevó", expresó el oriundo de la ciudad de encuentros.
Finalmente Nahuel remarcó que "el momento en que la colgué fue muy fuerte. Sentí tantas sensaciones en mi mente y en mi cuerpo que no se pueden describir porque si amas el fútbol, si amas a Maradona, el lugar donde naciste, la provincia y el país al que perteneces eso es muy profundo para expresarlo con palabras".
Debajo de un botín, con los colores celeste y blanco, la camiseta de ADEV que representa a un club barrial de Villaguay luce sobre el fondo rosa de la Casa de Gobierno. Hasta allí llegó en manos de un joven para ofrendarla al eterno Diego, el más humano de los deportistas porque se mostró sin filtros. Su entrega de tantos momentos de felicidad, a través de la pasión de fútbol, iluminó nuestras vidas.





















