Entre Ríos, patrimonio y paisajes culturales
A principios del siglo XX, los inmigrantes afincados en las ciudades podían dar cuenta de un progreso económico alcanzado a través de trabajos artesanales, industriales y comerciales.
Mariana melhem
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En las primeras décadas del siglo XX tenían en claro que la mejor inversión era en ladrillos y aplicaron ese concepto para la construcción de viviendas de renta que le permitieran garantizar el futuro de los hijos; la modernización de la vivienda propia y/o del local comercial; la participación en la creación y sostenimiento de clubes sociales, asociaciones de colectividades, teatros y bibliotecas a través de los cuales se propagaba cultura y educación o la colaboración en la erección de monumentos conmemorativos tanto en el espacio público como en la necrópolis.
La llegada de un arte nuevo
Si bien la característica particular de la arquitectura en el país –por aquellos tiempos y hasta mediados de siglo– era la definida por el Eclecticismo Historicista, cuyo lenguaje arraigaba en la tradición clásica; un nuevo repertorio formal entró en escena proveniente de Europa y tuvo rápida aceptación entre los habitantes locales.
Se trataba del Art Nouveau originado en Bélgica, continuado y popularizado en las estaciones de Metro de París, en las obras de la Secesión Vienesa o en el llamado Modernismo Catalán de Antonio Gaudí, entre tantos otros ejemplos; que se difundió a través de revistas de cuidada edición y gran tirada, atributos alcanzados gracias a los adelantos de la revolución industrial.
Este nuevo movimiento se desarrolló en todas las manifestaciones artísticas y nació asociado a la aparición de una nueva burguesía industrial. Constituyó la primera manifestación de ruptura con el orden clásico y su característica fundamental se asoció a la utilización de ornamentos integrados a la estructura a partir de formas vegetales, sobre todo aquellas que despliegan ramilletes de flores y zarcillos, figuras femeninas estilizadas con largas cabelleras, líneas ondulantes en forma de cintas, características asociadas a la incorporación de nuevos materiales como hierro y vidrio, que permitían el ingreso de la luz en terrenos angostos y profundos, a través de coloridos vitrales en las claraboyas o mamparas.
En Entre Ríos encontramos ejemplos de esta arquitectura, en una nueva forma de eclecticismo donde se distinguen a veces, elementos ornamentales del Art Nouveau impuestos sobre edificios que responden a un orden clásico, como completas expresiones en fachadas o como articulación en la decoración del interior, donde coexisten los tragaluces en forma de vitrales, jarrones con formas vegetales, adornos con forma de libélulas, lámparas de figuras femeninas y el mobiliario Thonet cuya característica es la madera curvada.
Obras para descubrir
El estudio de arquitectos Fasiolo y Storti, de Buenos Aires, se hace presente en Paraná a través de cuatro ejemplos representativos del movimiento artístico: el ex Policlínico Ferroviario (calle Andrés Pazos), la sede de la radio LT14 (Alameda de la Federación), la propiedad de las oficinas de Telecom en calle Buenos Aires (todas ellas construidas originalmente para vivienda) y la más conocida tanto por su escala como por mantener su función original, Biblioteca Popular del Paraná, cuyos fundadores además de adquirir un terreno en el área céntrica de la ciudad, contratan a un estudio reconocido para materializar la obra. La fachada, retirada de la línea de edificación a través de un espacio ajardinado delimitado por una verja, es un plano rectangular sobreelevado con respecto a la línea de vereda, divido en tres módulos: uno central de mayor ancho donde se aloja el ingreso y dos laterales que contienen las líneas de ventanas. En sentido horizontal el clásico basamento, desarrollo y coronamiento distingue con mayor nitidez la planta baja de la planta alta. El módulo central se adelanta respecto de los laterales delimitando el ingreso a través de la puerta de acceso coronada por la marquesina de hierro y vidrio, que a su vez es el soporte visual de la serie que sigue hacia arriba donde destacan dos alegorías y el coronamiento con la leyenda Biblioteca, flaqueado por dos copones.
La articulación entre elementos se combina con figuras animales y grupos de flores entre otras componentes. En el interior se destaca la presencia de cabezas femeninas coronando arcos, guardas ornamentales de laurel, tragaluces con vidrios de colores, barandas de hierro finamente trabajadas y en la sala de planta alta una serie de vitrales en los cielorrasos con motivos geométricos y florales, son expresión clara de la arquitectura de vanguardia en torno al centenario de Mayo, cuya fecha se lee con letras Nouveau sobre el arco del escenario.
En el interior
En La Paz, la Sociedad Italiana es un claro exponente de su época en cuyo interior alberga una sala teatral. En su fachada se conjugan elementos Art Nouveau, organizados a través de una composición de tipo italianizante, dando cuenta de una nueva forma de eclecticismo.
En Concordia se encuentra el Instituto del Divino Maestro, originalmente construido como vivienda de la familia Garat, cuyo detalle saliente es la ornamentación de la fachada con motivos florales, óculos y barandas trabajadas, destacándose la marquesina de hierro y vidrio que delimita el ingreso. Otro caso es la vivienda y confitería Luchetti (esquina de Mitre e H. Yrigoyen) portadora de una profusa ornamentación y una amplia marquesina de hierro y vidrio para delimitar el comercio.
En Gualeguay se distingue la ornamentación de la fachada de la Escuela J. J. Castelli y algunas viviendas del área central; en Victoria la fachada del Club Social y la marquesina del local El Sportman; en Diamante la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos – Cine Marconi, rompe con el eje de simetría axial, creando una obra novedosa en el espacio urbano; mientras en Gualeguaychú, la actual Casa de la Cultura, la vivienda Vasallo y el actual Centro de Social y Cultural Sirio Libanés, presentan singulares detalles.
En los cementerios, las líneas sinuosas y la languidez característica del Art Nouveau, fueron formas usuales de representación del dolor y lo etéreo de las almas.




















