El entrerriano dejó en claro su visión
El cerritense Julián Azaad, uno de los máximos exponentes del beach volley nacional, habló de su innovación durante la etapa de la pandemia. Colocó la mirada en el presente e indicó que “le cuesta mantener la incentivación para los desafíos que vendrán en el futuro”.
Desde abajo, trazó una carrera ejemplar. Julián Azaad, se convirtió en uno de los máximos protagonistas del beach volley en el suelo entrerriano y en el plano nacional, que integra la selección Argentina hace casi una década, en la cual junto al rosarino Nicolás Capogrosso, ha logrado títulos de gran relevancia en el territorio de nuestro país, además de destacadas participaciones en circuitos sudamericanos, continentales y mundiales, incluida la sobresaliente actuación en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, tras conseguir una presea de bronce.
Sin embargo, en los últimos meses fue afectado fuertemente por la detención de las tareas que desempeña habitualmente a raíz de la pandemia, y se transformó en una adversidad que debió afrontar diariamente. Pero, su ambición por acrecentar su itinerario tanto dentro como fuera de la cancha no cesó, y empleó su tiempo en alternativas para difundir información sobre el vóley que se lleva a cabo sobre la superficie de arena y transmitir los valores que frecuentemente aplica el deporte que desarrolla desde sus seis años.
En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, el cerritense (desde Rosario), dio cuentas de su actualidad y clarificó los detalles de sus nuevos objetivos.
Un trance complejo
Sin lugar a dudas que, superar varios meses de inactividad no fue sencillo, ya que mantener la performance física y mental, fue realmente complejo y un desgaste que con el transcurso del tiempo se volvió dificultoso para afrontar. “Este parate perjudicó en varios aspectos y se tornó muy complicado recuperar el ritmo que traíamos hace bastante tiempo. Con la edad que tengo, no es tan sencillo ponerme en forma rápidamente enseguida y me costó un par de semanas retomar el nivel deseado. Ya tomé el perfil que deseo y, ahora, solamente estoy enfocado en el regreso de los campeonatos”, dijo el deportista, de 29 años.
Asimismo, agregó: “Entrenar sin certámenes cercanos, es muy difícil y me aferré a la disciplina. Dejando de lado que sea una pasión desempeñarme en la actividad porque me gusta, también hay que tener en cuenta que es mi trabajo porque cobro una beca por hacerlo y tengo un cuerpo técnico que me acompaña desde atrás, y hay cosas que son innegociables. Más allá que me pueda estar motivado o no, tengo el compromiso de seguir entrenándome con puntualidad y continuar con la asistencia al gimnasio con todas las repeticiones que debo hacer, y cumplir estrictamente con los entrenamientos, más allá de no sentir la llama que me entrega más energía”.
Un punto a resaltar
Tal vez, en este último período el tiempo sobraba y bajo estas circunstancias, abrió el panorama para sumar cualidades a su repertorio. En este sentido, Julián se dedicó a emitir mensajes con el fin de lograr la inclusión de un público que no está aferrado al entorno. “Siempre me interesó la creación de los contenidos audiovisuales. Con el tiempo libre que tuve durante la cuarentena, aproveché para aprender a ver tutoriales y a descargar programas de este estilo hasta que comencé a dominarlo. Necesitaba ponerlo en práctica con el fin que pueda aportar a los demás; y constantemente quería elaborar temas, pero necesitaba estar capacitado para realizarlo”, contó.
“Anhelaba acercar información sobre el beach volley a otras personas y comencé a crear podcasts, diferentes videos o imágenes en las distintas plataformas y redes sociales. Además de informar, el objetivo es divertirme y pasarla bien, que es lo que siento cuando puedo crearlo”, expresó. También deslizó que no fue fácil introducirse en el medio: “Es un mundo totalmente nuevo y completamente distinto, fuera de que esté relacionado al deporte, la preparación es diferente. Estoy muy motivado con este asunto”.
Presente y futuro
Azaad está radicado en Rosario para llevar a cabo la rutina de entrenamientos junto a su compañero de fórmula, Nicolás Capogrosso. “En este momento, estamos enchufados en mejorar las condiciones físicas y técnicas, con un trabajo muy arduo. Sentimos que necesitamos competencia, pero entendemos que la situación no lo permite y tendremos que esperar para ello. Es complicado mantener la motivación para entrenar sin ningún torneo que esté cerca de nuestros objetivos. No obstante, somos consciente que todo lo que hagamos en esta etapa, en algún momento podremos sacarle todo el juego a este trabajo”, aseveró.
Por último, reveló cuáles son sus expectativas a corto plazo: “Quiero llegar de la mejor forma posible al preolímpico y clasificar a Tokio. Si logramos el pase, intentaremos realizar el mejor papel admisible y buscaremos una medalla. Mi entorno personal gira en base a este reto que me propuse y todas las decisiones que tomo están relacionadas de alguna manera”.
¿Crecimiento?
Por otro lado, el cerritense hizo alusión al despliegue del voleibol sobre la arena en el territorio nacional: “El desarrollo del deporte en nuestro país ha crecido en los últimos años. En el ENARD (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) estaban haciendo un gran labor con los juveniles, pero lamentablemente esta temporada se suspendió”.
“A nivel de mayores, hay mucho por trabajar. Este año no hubo fechas del circuito nacional y es realmente una pena que haya sucedido esto. Tenemos un grupo de trabajo conformado por jugadores, entrenadores y dirigentes con el propósito de aprovechar el potenciamiento que tuvo la disciplina durante la cuarentena, ya que al ser un deporte que se puede practicar al aire libre, cuando habilitaron a los atletas, muchos volvieron sobre la arena y es positivo para nosotros”, sostuvo.
“Es una responsabilidad de la Federación Entrerriana convertir este proceso en algo fructífero para el crecimiento de la cantidad de jugadores y que puedan sumarlo a su hábito, que con el paso del tiempo lo tomen como una oportunidad para comenzar a practicarlo de una manera más exigente y que tengan competencias en el medio”, concluyó.





















