Inició su camino en Europa
El basquetbolista Bruno Farabello, decidió tomar otro rumbo en su vida y emigró a España con el objetivo de encontrar un panorama distinto. Hoy, espera el regreso de la competencia en el Unión Basket Barbastro, de la segunda división Aragonesa, y dio cuentas de sus perspectivas para lo venidero.
Kevin Rivero
Una vida vinculada al básquet. Sí, de esta manera se puede resumir la existencia de Bruno Farabello, quien de la mano a su padre Daniel (una vasta trayectoria internacional, que obtuvo títulos con la Selección Argentina y fue partícipe de la Generación Dorada), desde una temprana edad, colocó ladrillo por ladrillo para crear un gran recorrido en distintos elencos entrerrianos, dónde siente un gran sentido de pertenencia por la provincia, más allá de haber nacido en Buenos Aires.
Siente un arraigo especial hacia el territorio de Entre Ríos, tras consumir gran parte de su itinerario deportivo; sin embargo, depositó en la balanza diversas situaciones que culminaron en la decisión de armar las valijas y marcharse junto a su familia a España, con el propósito de enriquecer sus condiciones diariamente y a largo plazo. Hoy, su presente y futuro está colocado el Unión Basket Barbastro, conjunto que milita en el segundo escalafón de la competición regional de Aragón, en el cual afrontará la próxima temporada, que aún no definió el regreso de las actividades oficiales.
El alero arribó al suelo español en los primeros días de marzo del corriente año, con un escenario totalmente diferente al que se desataría en poco tiempo. En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, detalló cómo transitó este ciclo:“El período de la pandemia fue muy duro porque llegue cinco días antes que comience la cuarentena y encierren a todos. Me tocó afrontarla del otro lado, sin conocer a nadie y se convirtió en algo muy complejo, pero por suerte ya quedó atrás. En este momento, estoy en la provincia de Huesca y estaba con ganas de arrancar, pero suspendieron el torneo momentáneamente y solamente estoy entrenando con el cuchillo entre los dientes, porque siento que el cuerpo me pide jugar y todavía no puedo hacerlo”.
Asimismo, agregó: “Fue complicado asumirlo al principio, pero se tomaron una gran cantidad de medidas correctas en este país y pudimos tener un verano aliviado con la cantidad de casos registrados. Ahora que apareció el frío, el virus volvió a ser un participante de la cotidianidad de los ciudadanos. No podemos hacer nada y no existe una disposición más adecuada que cuidarse para estar bien; por lo tanto, debemos continuar cumpliendo los protocolos para que se pueda superar de la mejor manera posible”.
Una época atípica, con análisis incluido
La mente en el ciclo del aislamiento social, obligatorio y preventivo ha dejado innumerables observaciones introspectivas que entregó resultados de diferentes tipos. Bruno no pasó por alto esta arista y profundizó en los asuntos positivos y negativos que conllevó su mudanza al viejo continente. “Cambié rotundamente en diversos temas. Lamentablemente, la forma de vida argentina, no está en un buen momento y salí de nuestro país, fue por ese motivo”. La crisis en nuestro país crece y se visualiza un panorama aún más complicado con el transcurso de los días, los meses y los años. “En España, las cosas están mucho mejor y es más ordenado en varios sentidos, tanto en la seguridad como en la economía, se puede vivir más tranquilo y la calidad de vida es diferente. Es indispensable estar tranquilo y trato de disfrutarlo al máximo a esta posibilidad”, señaló.
“Tengo ganas de regresar a la Argentina por mi familia, mis amigos y extraño algunos aspectos de la cultura. Cuando estuve en mi casa durante la cuarentena, los pensamientos negativos circulan, y empezaron a aparecer los cuestionamientos por haberme venido y tuve que superar estos puntos que se volvieron difíciles en ese trance. Siempre traté de dar lo mejor y pude sobrellevarlo positivamente gracias a la ayuda de la tecnología. Me favoreció la posibilidad de poder hacer videollamadas y tener una comunicación fluida en varios sentidos. Sin embargo, no está entre mis proyectos retornar al territorio nacional, ya que estoy muy enfocado en estas nuevas posibilidades que tengo para aprovechar”.
Los objetivos claros
Por su parte, el jugador de 23 años de edad, que ostenta un porte físico de 184 centímetros de altura, se refirió a las aspiraciones que tiene para el futuro: “Solamente se me cruza por la cabeza tener competencia. Quiero jugar, tener minutos, conocer la liga, la gente y el lugar para adaptarme, con el objetivo de seguir mejorando todos los días. Sigo esperando pero, por suerte, llegué a un club con buenas personas que manejan bien las cosas. Junto a todo el plantel, estamos expectantes de comenzar a tener rodaje y hacer una buena tarea dentro de la cancha. Tenemos objetivos muy altos porque queremos ascender y esto nos genera más ansiedad para ver si estamos a la altura de nuestras expectativas”.
Sin lugar a dudas que, uno de los anhelos más grandes es ganarse un lugar privilegiado en la consideración del conjunto español. “Deseo enormemente demostrar el juego que puedo aportar al equipo y ver hasta qué lugar puedo llegar. Como jugador siempre quiero estar lo más arriba posible, esforzándome en cada entrenamiento para evidenciar mi progreso y subir escalón tras escalón, sin desesperarme. La pandemia sigue su curso y no se puede planificar objetivos muy extensos porque no estamos seguros que nos depararán las circunstancias. Intento aguantar la calma para mantener el nivel y trataré de ser el mejor jugador profesional posible”.
El historial
Farabello mantiene un lazo con el basquet desde su niñez, dónde integró diferentes planteles de clubes radicados a lo largo y ancho del terreno argentino, debido al recorrido de su familia, una parte esencial para que la pasión por la disciplina se convierta en un atributo que perdurará eternamente. El jugador surgido en La Armonía (Colón), tuvo participación en los distintos estamentos que ofrecen las competencias provinciales y el ascenso nacional, a nivel formativo y en las categorías mayores. En su trayectoria, también defendió los colores de San José, Estudiantes (Concordia), Barrio Parque (Córdoba) y en el Club Atlético Villa Elisa.





















