Reseña de Vietnam, el nuevo libro de Pablo Bilsky
Más allá de haberse originado a partir de un viaje que Bilsky realizó en 2018, el libro constantemente se desterritorializa, ampliando el espacio vietnamita hasta lugares como Washington o Rosario.
Damián Pettinari
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"Vietnam es el trauma de Estados Unidos. Como lugar, como espacio, completa a Estados Unidos. Es su apéndice omnipresente y torturante. Es su inconsciente, su parte negada que se hace presente como pesadilla o monstruo. Como trauma y herida, es una marca, una escritura que se escribe a sí misma: lo no dicho que se dice en su horror", escribe Pablo Bilsky en Tos, relato que funciona como una especie de prólogo.
Ese párrafo dice mucho de lo que viene. Vietnam, Estados Unidos, traumas, marcas, heridas, lugares, espacios, pesadillas, monstruos, el horror, lo no dicho y el inconsciente se amalgaman y se expanden en textos que fluyen entre la poesía y la crónica.
En la tapa de Vietnam (Baltasara Editora, 102 pg. Poesía, 2020) vemos una fotografía, tomada por el mismo autor, de un vietnamita con el típico Nón lá (sombrero cónico) navegando por alguno de los ríos que integran un territorio que ocupa la parte más oriental de la península de Indochina, con multitud de llanuras costeras y deltas, en los que vive la mayor parte de la población. Más allá de haberse originado a partir de un viaje que Bilsky realizó en 2018, el libro constantemente se desterritorializa, ampliando el espacio vietnamita hasta lugares como Washington o Rosario. Lo mismo sucede en el plano temporal, los textos oscilan entre el presente de un país abierto a los capitales extranjeros y un pasado con forma de selva inexpugnable para los invasores.
Pablo Bilsky es profesor de Literatura Española en la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario. También trabaja como periodista especializado en política internacional. Publicó anteriormente las novelas Herodes (Yo Soy Gilda, 2015) y Taxi (Le Pecore Nere, 2019), el libro de poemas Sfruttatori (EMR, 2018) y el libro de crónicas de viaje China (Baltasara Editora, 2018).
Baltasara Editora es una editorial independiente que difunde la obra de escritores locales, defiende la tradición del librero y editor español Laudelino Ruiz, radicado en la ciudad de Rosario entre 1930 y 1972.
Conexiones heterogéneas
En Tu blanca palidez en Bui Vien Street (llamada la calle de los viajeros), un onírico mapa de palabras, de crecimiento continuo, conecta a personajes tan heterogéneos como Caronte, el barquero de Hades, dios del Inframundo y Messi, delantero del Futbol Club Barcelona. Lugares, imágenes, animales, personajes y figuras históricas se entrelazan, el registro va desde lo popular hasta lo culto, en un devenir que extravía su sentido y lo recobra con el vaivén del lenguaje y su apuesta por la sonoridad: "Ellos allí, cuises indoeuropeos, / temor y temblor, / gamos albos, / payos en la estacada, / todo Kierkegaard Cong".
"Es tu cuerpo el que está en prisión / Tu espíritu no puede ser encerrado. / Los ojos de los pibes condenados / se van allí. / Las grabaciones se silencian. / Los versos de Ho Chi Minh se elevan. / Y los pibes pasean por el mundo. / Flotan con el Tio Ho." leemos en Ho Chi Mihn en Rosario, que se nutre de su experiencia como tallerista en la cárcel de menores de Rosario. Se destaca por ser el texto más sentido y potente del libro: "Todo está allí: / la guerra de Vietnam / los yanquis huyendo de Saigón / todo, todo el mundo / el mundo todo, / todo está allí / menos la cárcel / la cárcel no. No: la cárcel no."
En Max Estrella del Canon Pali cuenta como Nguyen, un vietnamita que trabaja en un estacionamiento, apila motos infinitamente las 24 horas, los 365 días del año. Como las motos, se apilan las palabras, conformando un extenso y fascinante relato que arma y desarma, construyendo imágenes entre lo elevado y lo mundano: "Jackson Pollock de la Conchinchina / aspira emanaciones del guardillón angosto. / Dibuja, encastra, sueña. / Y crea hacia lo alto. / Frescos del metal ya tibio. / Trozos, antros, repuestos. / Retorcidos scooters. / Sombras intervenidas. / Trepa, carda, teje y sueña. / Buonarotti de scooter y el telar. / Sus manos da vincis de correas y frenos. / Plásticos y magmas del Japón, / Eneidas, Dantes. / Acróbatas del lodo vegetal. / Octanos, lubricantes Castrol. / Óleos del Bardahl para el sueño. / Sueñan Lan y Nguyen y los niños."
En medio de la guerra, durante el rescate de un aviador norteamericano caído tras las lineas enemigas, los rescatistas sabiendo que monitoreaban las comunicaciones de radio, utilizaron a Esther Williams, famosa nadadora y actriz de Hollywood, como código para indicar que había que nadar, ésta historia se contó en la película de 1988 "Bat 21", protagonizada por Gene Hackman. Bilsky lo revive en No Esther Williams, no en Hanói: "Ya muerta, ahogada, incomprensible, / Nixon-Esther, patrullera imperial, go home, muerta, policial y seca, / patrullas tu falso "Saigón" / en este Hanói-no, / el rio Paraná / para un go home de Dien Bien Phu."
El sinsentido de la guerra
"En Vietnam se defienden colinas. Cientos de hombres dan la vida por defender una colina que luego se abandona. Los jefes vienen y en el medio del tendal de hombres muertos y otros moribundos, despedazados, con brazos y piernas colgando de hilos de carne, piel, cartílagos rasgados y huesos astillados, hechos jirones, dicen "bueno, nos vamos". Y en las colinas que se defendieron durante semanas o meses, bueno se abandonan", escribe en LSD vencido, un relato antibelicista en primera persona, que describe el sinsentido de la guerra a través de las palabras de un excombatiente. En la segunda parte, más críptica, encontramos lo mejor: "No piensa, no. / No mide ni calcula la lluvia / para caer del cielo / y nunca falla."
"Los versos de Ho Chi Minh / palabras suaves / filosas como cañas de bambú / vencedoras de imperios / implacables como cuchillos / vencen y cortan y se abren paso / y flotan, suaves y densas / y vencen imperios y condenas y trastos." Vietnam, la guerra, es el hecho maldito del orgullo norteamericano. La única derrota de la potencia armamentística más grande de la historia, vencida por un ejercito pobremente armado pero muy organizado, una victoria de la estrategia frente a la superioridad militar.
El autor nos advierte que, "cuando la lengua no alcanza para describir la otredad del viaje, la idea misma del viaje, su mera existencia, su condición de posibilidad, quedan en suspenso, afantasmadas" y que cuando se vence la dificultad de narrar "ya es otra cosa: experiencia narrativa, de lenguaje, de memoria, de imaginación. Un recuerdo hecho de trozos de vida y mucho misterio".
Vietnam, el libro, es un interesante experimento, una jungla desmesurada y caótica en un país que ya es otro país, donde llueven las inversiones como antes llovía el napalm, entre las esquirlas de un pasado heroico y carteles de neón que anuncian un futuro alejado de la épica.
Los textos oscilan entre el presente de un país abierto a los capitales extranjeros y un pasado con forma de selva inexpugnable para los invasores.





















