Un centenario para festejar
El 29 de octubre se celebró el Día Nacional de la Chamarrita, en el marco del natalicio de Rubén Manuel Martínez Solís. En diversas localidades de la provincia se llevaron adelante importantes actividades para homenajear al músico y poeta. En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, el asesor cultural Roberto Romani habló de la trascendencia del padre de la chamarrita para la cultura y de su última charla en Libertador San Martín antes de fallecer.
José Prinsich
redaccion-er@miradorprovincial.com
Amanece en La Paz. Los primeros rayos de sol penetran sobre el Arroyo Cabayú Cuatiá, aquel mismo cuyas aguas inspiraron -hace algunas décadas- a un joven soñador llamado Rubén Manuel Martínez Solís, que más tarde iba a ser conocido en todo el mundo como Linares Cardozo. Es 29 de octubre y un acontecimiento tan caro para los sentimientos de los entrerrianos no podía pasarse por alto, a pesar de la situación actual.
Horacio “Chino” Martínez, artista, investigador y escritor paceño, describe al “Patriarca del Canto Provincial” con notable exactitud: “Linares es para la música popular entrerriana y argentina como el agua o el aire para la vida. En sus creaciones, se refleja ese amor y esa identidad profunda de lo que es ser entrerriano. Toda su obra poética, sus canciones nos llevan allí donde el mercado no ha podido entrar todavía: al misterio del alma humana ante la inmensidad del universo”.
Homenajes
La ciudad del norte de Entre Ríos, que vio nacer y crecer al músico y poeta panza verde, se preparó fuertemente para celebrar el centenario del natalicio del padre de la chamarrita, que dejó uno de los legados más importantes para la cultura de la provincia.
Como hace cinco años, la Fiesta de las Aves es uno de los atractivos más importantes para el mes de octubre, que coincide con el Día Nacional del Ave (5 de octubre), de la diversidad cultural y el Día Nacional de la Chamarrita. Este año, por primera vez, se desarrolló en la modalidad virtual y tres meses antes elevaron las propuestas a los establecimientos educativos del departamento para que pudieran participar. El nivel primario estuvo presente con leyendas sobre las aves y el secundario con fotografías intervenidas.
“Lo que se celebra acá es la identidad y la diversidad. Es la esencia de esta fiesta. Buscamos analizar todas las facetas de Linares ya sea como músico, poeta, escritor, educador, pintor y amante de la naturaleza. Él ha dedicado varias de sus obras a las aves de la región. Sin dudas, Linares es el espíritu motor de la Fiesta de las Aves”, expresó Alejandra Miranda, directora de Cultura. Y agregó que “en esta edición, más de 500 alumnos enviaron trabajos. El balance es positivo porque los chicos han participado”.
El jueves por la mañana se concretó el Acto Oficial por el natalicio de Rubén Martínez Solís y tuvo lugar en la Plazoleta que lleva su nombre. El intendente Bruno Sarubi manifestó que “él aportó a nuestra identidad como paceños y se destacó a lo largo de su vida, como un importante educador y artista, logrando trascender los límites”.
Con muy buenas repercusiones, en Concepción del Uruguay se está llevando adelante una muestra pictórica virtual 360° denominada “Trazos Sonoros”. La exposición contiene tintas, óleos y acuarelas pintadas por Rubén Martínez Solís, una de sus facetas que no todos conocen. Además, se colocaron pantallas virtuales que acercan al espectador a la vida y obra de este destacado artista entrerriano, con mensajes de su hija, Rosalba Delicia Martínez, y un recorrido por sus obras más emblemáticas junto al vínculo que tuvo con la mencionada ciudad.
La propuesta permanecerá abierta hasta el 15 de noviembre y se podrá ingresar a través del sitio web del municipio: www.cdeluruguay.gob.ar/recorridovirtual/trazossonoros. El Director de Cultura de La Histórica, Guillermo Lugrin, dejó en claro que “esta muestra la hicimos íntegramente con el Departamento de Informática del Municipio y aprovechamos las posibilidades que nos brinda la virtualidad”.
Procesos
“El proceso para la obtención del material fue gracias al aporte de tres personas: José Luis Saffer, director del Museo de Dibujo y Grabado Provincial Artemio Alisio; donde existían unos 15 dibujos de Linares Cardozo; María Celeste Ansaldi, compañera de vida de un íntimo amigo de Linares, que aportó acuarelas a la muestra y finalmente la contribución de óleos de su hija. Tenemos también un material fotográfico inédito de Mario Soria, que le realizó una sesión de fotos a principios de los años ’90 en este lugar”, reflexionó el funcionario en diálogo con este medio.
General Ramírez también tuvo su evento conmemorativo. Como todos los octubres, desde hace 22 años, la Escuela NINA N°57 “Maestro Linares Cardozo” organiza el Festival Provincial que le rinde homenaje al poeta. En esta edición centenario varios grupos y conjuntos de la región se dieron cita para compartir su música, entre los que se destacaron: Gastón y Miguel González, María Erazun y Ramiro Matteoda, Marcos Pereyra y María Cueva, Mauricio Laferrara, Los Amigos del Litoral.
Por su parte, en Chajarí se festejó con un espectáculo musical con obras de Linares Cardozo a cargo de Graciela Castro Bagnasco y Gustavo Surt, en danza Carolina Aguirre y Gabriel Sosa, Mariana Viana y Abel Beckley, y Griselda Grigolatto y Alejandro Gromenida. En la ciudad de Diamante se descubrió un mural homenaje, obra de la artista local Carol Ross, con motivo del Bicentenario de la República de Entre Ríos y el Día de la chamarrita. La actividad estuvo acompañada de la presentación del libro de Victor Acosta.
La Cámara de Senadores de la Provincia y la Vicegobernadora, Laura Stratta, hicieron entrega de una placa recordatoria a los familiares de Linares Cardozo y se difundió una nueva versión del clásico "Soy Entrerriano", interpretado por La Banda de música de la Policía de Entre Ríos junto a Los Musiqueros Entrerrianos. A su vez, algunos integrantes de la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos y el pianista Carlos “Negro” Aguirre versionaron una chamarra en un arreglo especial para ensamble de cámara.
Asimismo hubo diversos homenajes en Basavilbaso, Larroque, Nogoyá, Hasenkamp, Gualeguaychú, Crespo, Libertador San Martín, Valle María, Santa Elena, entre otras localidades entrerrianas.
Recuerdos imborrables
Oriundo de Larroque y un enamorado de la provincia, su historia, sus paisajes, y su gente, Roberto Romani es – sin lugar a dudas – un excelente contador de historias, de anécdotas que se entrelazan en el tiempo y se mantienen vigentes, a pesar de los años. El asesor cultural de la provincia tuvo la dicha en su trayectoria como escritor, poeta, periodista y gestor cultural de cruzarse en varias ocasiones con el padre de la chamarrita entrerriana. Contempló cada palabra que salía de su boca y las guardó para siempre como un tesoro.
–¿Qué se puede decir del Maestro Linares Cardozo?
–Creo que todos los entrerrianos tenemos que participar de alguna manera de esta evocación. Linares Cardozo ha sido un hombre fundamental en la cultura de Entre Ríos no solamente por su capacidad creadora como poeta, músico o acuarelista, profesor de filosofía o ciencias de la educación sino como un gran maestro que fue en todos los órdenes de la vida, fundamentalmente ayudando a que los niños y jóvenes conozcan con nombres propios nuestra historia y sus caudillos, los hombres y mujeres destacados, los colores de nuestro paisaje, la presencia de los pueblos aborígenes en distintos rasgos de la cultura y el trabajo de investigación de la chamarrita. El centenario de su natalicio es una oportunidad propicia no solamente para valorar todo lo que nos dejó y su rico legado sino también para tratar de imitarlo desde el lugar donde corresponda.
–A criterio personal, ¿cuáles fueron sus obras más trascendentales?
–En literatura, “Jubilo de Esperanza” sin lugar a dudas. Si bien hay otras publicaciones muy valiosas pero este libro es esencial porque hizo aportes básicos para una didáctica de la música y el canto regional, que editó el Instituto Nacional de Antropología Juan Bautista Ambrosetti de la Universidad de Concepción del Uruguay. En lo que respecta al cancionero hay obras emblemáticas y la que mayor trascendencia ha tenido en el mundo ha sido “Canción de Cuna Costera”, dedicada a Dominga Ayala de Almada y a su hijo Domingo Martin que nació el 9 de julio de 1954. Es una obra extraordinaria y la grabaron también los Niños Cantores de Viena, la Orquesta Filarmónica de Londres y un sinnúmero de artistas, solistas, conjuntos, grupos corales y orquestas que en todo el mundo la han grabado. Eso es en lo que respecta a la repercusión. Para nosotros, los entrerrianos lo más trascendental es “Canción de Cuna Costera”, “Soy Entrerriano”, “La Lindera”, “Peoncito de Estancia”, “Lázaro Blanco”. Todo el cancionero de Linares Cardozo es representativo de algún lugar, de alguna instancia de nuestro paisaje pero fundamentalmente del hombre que lo habita, de las incertidumbres y de las esperanzas, de las alegrías y las tristezas.
Recuadros
–¿Cómo fueron tus encuentros con él?
–Varias veces estuve con él y lo empecé a admirar de niño. Llegué a cantar sus obras en la escuela, en los grupos corales y después en calidad de solista cuando conformé mi propio conjunto. Luego lo presenté en infinidad de veces en los escenarios y conferencias. No sólo tuve la oportunidad de viajar con él sino que tuve varias conversaciones largas. Tuve el honor de que me prologara uno de mis libros. Recuerdo esas idas y venidas a Concepción del Uruguay, Colón, La Paz, Paraná, Larroque, Gualeguay o en Villaguay, donde nos fuimos encontrando. Su palabra fue aleccionadora, guía y no exenta de ternura con el consejo oportuno. Linares fue un hombre excepcional y de una vida muy sencilla.
–¿Cuándo fue la última vez que lo viste?
–Recuerdo la última larga entrevista, fue un mes antes de que muriera. El 15 de enero de 1996 lo fui a visitar con dos sacerdotes amigos a Libertador San Martín, era el último día que estaba allí. Al otro día sus familiares hicieron los trámites para traerlo a Paraná, donde falleció el 16 de febrero. Estaba tan feliz de poder encontrarnos y tuve la impresión de que era la despedida. Él decía que estaba peleando contra esa enfermedad “pero tengo que agradecer a Dios y a la vida porque he sido muy feliz” decía. En definitiva, estaba redondeando con satisfacción la existencia.





















