Fútbol
La prosecretaria del Club Atlético Paraná, Cristina Bescos, fue designada para estar al frente a nivel local del Primer Observatorio de Equidad y Género organizado por la AFA. “Esto lleva atrás una lucha social”, reconoció la dirigente.
Víctor Ludi
Producto de años de batallar contra las viejas estructuras de un ambiente conservador y machista, la mujer está ganando el espacio que se merece en el fútbol, aunque aún resta mucho camino por recorrer. Los principales clubes europeos han incorporado equipos femeninos, en Argentina la Primera División es semiprofesional desde el 2019, y también se ha abierto la puerta a nivel dirigencial.
En este último aspecto, el caso más importante es el de Lucía Barbuto, quien desde el 8 de octubre del 2018 se desempeña como presidenta del Club Atlético Banfield tras haber ganado las elecciones del Taladro, siendo apenas la segunda mujer en ponerse al frente de un club de la máxima categoría del fútbol argentino (NdeR: en 1971, la vicepresidenta segunda de Platense, Natividad Gallego de Marcovecchio, quedó a cargo de la presidencia del Calamar luego de la renuncia del presidente y el vice primero).
Y en tiempos en los que la violencia en contra de las mujeres es uno de los temas preponderantes en la opinión pública, desde la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) están trabajando para erradicarla de los campos de juego. Para ello, se está por poner en funcionamiento el Primer Observatorio de Equidad y Género, que tendrá como tareas observar y registrar la actividad femenina en el fútbol de las ligas afiliadas, capacitar y asesorar a periodistas y comunicadores en tratar la temática y articular acciones que fomenten el fútbol como herramienta de inclusión.
Pese a que, como consecuencia de la pandemia del virus Covid-19, los tiempos de trabajo se desaceleraron, desde la entidad madre del fútbol argentino designaron a la Prosecretaria del Club Atlético Paraná, Cristina Bescos, como la máxima responsable de esta área en la Liga Paranaense de Fútbol (LPF). Mirador Entre Ríos se comunicó con la dirigente, quien se refirió a la función que cumplirá.
-¿Cómo se dio tu designación como representante del Observatorio de Equidad y Género de la AFA?
-Me enteré por medio de Lautaro Rodríguez, el tesorero del club. En el momento no caí de lo que significaba, hasta que lo empecé a ver en las redes del club. Inmediatamente me puse a indagar sobre el tema, de qué se trataba. Se estaba por implementar este año en la AFA, pero aún no empezó a funcionar por la pandemia. La comisión directiva del club me postuló, por lo que estoy infinitamente agradecida por la confianza. Más allá de la parte deportiva, que a mí me apasiona, esto lleva atrás una lucha social. Estoy muy contenta y espero que se pueda poner en funcionamiento pronto.
-¿Y por qué la AFA te eligió a vos?
-Honestamente no lo sé. Fui postulada por mi club y desde la AFA me eligieron. En un primer momento pensé que era una persona designada por club, pero luego me enteré que no. Fue todo muy rápido y ya me estoy empapando en el tema.
-Más allá que el nombre da un indicio claro, ¿cuál será la función del Observatorio de Equidad y Género?
-Trabajaré en el fútbol femenino, supervisando que las cosas se hagan con igualdad, libre de cualquier tipo de violencia contra la mujer. Tendré que supervisar que las jugadoras no sufran violencia en las canchas ni en sus hogares. Deberé hacer reportes semestrales a la AFA de cómo se desarrolla en cada club el trato hacia las mujeres, controlar que estén protegidas.
-¿Sos consciente de que ligaste una tremenda responsabilidad de un día para el otro?
-Soy una apasionada con las cosas que hago y esto no será la excepción. En un momento libre que tuve aproveché para pensar y, si bien es cierto que es una tremenda responsabilidad, me gusta asumir estos desafíos. Así en parte es mi vida, siempre estoy luchando por los derecho de los demás. Me encanta esta posibilidad y sé que desde el club tengo todo el apoyo del club, tanto de la Comisión Directiva, como de la gente. Recibí una increíble cantidad de mensajes, también de gente de otros clubes y desde la Liga. Dejaré todo de mí, no sólo para cumplir con esta función para la que fui designada, sino agregando la mayor cantidad de cosas que pueda.
-¿Qué te genera que fuera del club y la ciudad reconozcan y valoren tu trabajo?
-Es increíble. A una cierta edad y en estos momentos difíciles con la pandemia, uno se sensibiliza y empieza a ver las cosas de otra manera. La vida es el momento que estamos viviendo y nunca se sabe qué va a pasar el segundo después. Esto no me lo esperaba y fue algo que me sorprendió. La cantidad de mimos, palabras y mensajes hermosos que recibí, tanto de gente de mi club como de otras instituciones, me reconforta y me da fuerza para afrontar esto que se viene.
-Vos que desde años estas en el ambiente del fútbol, que por lo general siempre fue machista, ¿percibís un cambio producto de tanta lucha?
-Que se haya abierto la puerta al fútbol femenino es producto de la lucha de las mujeres. Cuando yo empecé como dirigente, hace 26 años, costaba que las mujeres ingresaran a una comisión directiva. Yo, por suerte, estuve en un grupo que me aceptó y me dio lugar, pero si nos ponemos a hacer memoria no sé si aparecen muchos casos de mujeres trabajando en los clubes, sobre todo en las comisiones de fútbol. La lucha que viene llevando adelante la mujer en este ambiente, que siempre fue cerrado y machista, está dando sus frutos. En la ciudad hay otros casos, como Marita Correa en Universitario, que trabaja todo el día por su club, o en los departamentos de prensa, como Melisa en Paraná o Gimena en Patronato. Es un orgullo que me hayan designado a mí, pero creo que soy un nombre que representará a todas las mujeres que están en el fútbol.
Futbolera de alma
La vida de Cristina Bescos está atravesada por dos pasiones futboleras, que pone casi a la misma altura: Atlético Paraná y Boca Juniors, aunque según sus propias palabras el Gato está medio escaloncito más arriba. La dirigente contó cómo fueron estos meses en los que no pudo visitar el club que tanto ama: “Creo que una de las cosas que más extrañé fue la vida del club, que es mi segunda casa. No pasaba un día sin ir al club, así sea por cinco minutos. Sábados y domingos acompañaba a los chicos de la liga e inferiores. Si bien como persona futbolera que soy lo sufro horrores, sé que hay cosas peores y al estar la salud de por medio esto queda en segundo plano. No veo las horas de que vuelva el futbol, aunque no sabemos qué pasará con este torneo (el Regional Amateur) que estamos jugando, que se cortó en un muy buen momento del equipo. Hace unos días uno de mis hijos me preguntó si extrañaba verlo a Boca y le respondí que sí, mucho; pero más extraño ir al Mutio”.



















