Economía rosarina en problemas
Las persianas bajas en el centro de Rosario empezaron a multiplicarse en las últimas semanas, en paralelo a la reapertura parcial que vive el comercio desde principios de mayo, cuando el sector volvió a abrir en horario restringido y con límite de capacidad producto de la pandemia de coronavirus. Y como era de esperar, para algunos el parate de más de dos meses por la cuarentena fue un golpe de nocaut en una pelea que ya venía mal.
Ariel Echecury/Cecilia Moro
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Un cóctel de inflación, bajo consumo y crisis económica configuraba un duro panorama para el comercio en 2020. Pero después del freno que impuso la pandemia de Covid-19, el escenario es mucho más preocupante que aquel y pone hoy en jaque la continuidad de buena parte de los locales comerciales del centro de Rosario. Como cada año, agentes inmobiliarios preparan informes semestrales sobre el índice de vacancia de comercios en el casco céntrico de la ciudad y a poco de cerrar el primer período ya anticipan: los números serán lapidarios.
"Todavía no hay cifras oficiales del primer semestre, pero teniendo en cuenta que el los primeros meses no fueron buenos y que veníamos de un mal fin de año, con locales que demoraban en ocuparse y zonas con dificultad, lo que viene es complicado. Ahora con la pandemia, estamos con situaciones en las que nos devuelven locales, desde mediados de mayo a hoy, venimos recibiendo mucha cantidad de gente que quiere negociar la entrega de los inmuebles", describió José Ellena, miembro de la Cámara de Empresas Inmobiliarias (Cadeiros).
De acuerdo al último informe elaborado en conjunto por la Federación Gremial de Rosario y la Corporación de Empresas Inmobiliarias (Ceir), la segunda mitad del 2019 se observaron 384 locales vacíos sobre un total de 3.995 en el área censada, lo que implicó una tasa de desocupación del 9,6%. Es así como de un escenario que ya venía con serias dificultades, el sector inmobiliario avizora un derrumbe todavía más pronunciado.
En tanto para Carlos Rubio, miembro de la Ceir, haciendo una discriminación de los rubros más afectados, el desafío más complejo lo tienen las galerías del centro de Rosario. "Administro muchos locales y de diversos sectores, y veo que sí hay locales en sector gastronómico donde la situación es complicada y salir adelante va a ser difícil. Pero donde hoy vemos locales desocupados es en las galerías de Rosario, paralelas a peatonal Córdoba, que es un sector que ya venía mal y ahora se le hace muy cuesta arriba", explicó Rubio.
De todas maneras, en estos meses de cuarentena, propietarios e inmobiliarias buscaron alternativas para evitar una vacancia masiva de locales comerciales. Es por eso que, se aplicaron bonificaciones de hasta el 70% en el pago del alquiler e incluso en algunos casos sólo se cobraron impuestos y expensas, dada la nula rentabilidad de ciertos rubros. "El propietario prefiere tener el local ocupado que no tenerlo porque en este contexto será muy difícil volver a colocarlo en el corto plazo. Hay más locales vacíos, sí, pero nadie quiere que se produzca un cierre masivo como en la crisis del 2001. La experiencia nos dice que hay que charlar, porque no es que los inquilinos no pagan porque quieren y por eso, los dueños deben resignar", describió Rubio.





















