miércoles, mayo 20 2026

Un día en la vida de Gisela Ardit

A sus 37 años, Gisela Ardit registra con su mirada fotográfica todo a su alrededor con una actitud avasalladora. Nacida en Rosario, tiene un estudio fotográfico que se dedica a cobertura de eventos y espectáculos. Sus ojos y su lente tienen ya un amplio registro de este mundo especial. Gisela nos habló sobre lo que la ha motivado a elegir el octavo arte y por qué dispara sus instantáneas por las calles de un Rosario más palpitante, cotidiano.

Gisela Mesa
redacción@miradorprovincial.com

– ¿Cómo y cuándo empezaste en la fotografía?
– En sentido profesional, empecé hace diez años. En sentido más amplio, en la infancia.

– Ahora, una pregunta básica pero que nos cuenta mucho de las artistas que entrevistamos. ¿Por qué amás la fotografía?

– Porque es una herramienta maravillosa para contar ideas e historias y también para guardar instantes y situaciones. Transmite mensajes y emociones de una forma diferente a la palabra, más breve y universal.

– ¿Alguna de tus ideas son fruto de un estudio previo o siempre surgen naturalmente?
– En la fotografía encontré una forma de expresar lo que cargo conmigo: intereses, inquietudes, angustias, emociones, experiencias. Interiorizarme en los temas que decido desarrollar me ayuda a lograr mejores resultados.

– ¿Recordás tu primera cámara?
– Por supuesto, la tengo aún, es una digital compacta. Me sirvió para aprender muchas cosas, para aprender a reconocer capacidades y limitaciones de un equipo.

– La inmortal pregunta, ¿el fotógrafo nace o se hace?
– Según mi experiencia personal, se hace, la vida lo va llevando y luego está la decisión personal de jugarse y apostar todo a tomar ese camino (o no).

– Cuando empezaste, ¿conocías a algunas fotógrafas?

– Sí, claro, la primera que se me viene a la mente, que me gusta desde cuando era chica, y me sigue gustando, es Alejandra López. En ese entonces sus fotos salían en la revista Viva, de Clarín. Estoy hablando de los años '90. Luego vino Sara Facio. Y después muchas más.

Profesión
– ¿Qué tipo de técnicas y cámaras manejás?

– Me dedico a retratar personas y a hacer cobertura de eventos artísticos, principalmente. También hago fotografía documental, por interés propio. Uso cámaras réflex para casi todo, a nivel profesional, digitales, pero también suelo tener cargada la analógica por una cuestión de gusto personal y porque le tengo cariño, ya que fue la cámara con la que empecé a estudiar. Pero como dice la frase, siempre la mejor cámara es la que llevo conmigo.

– ¿Cómo te inspiras para hacer fotografías y qué es lo que te gusta expresar con sus fotos?
– Me interesan las personas y lo que tienen para contar, por eso me gusta retratar. Y por otro lado, a nivel documental, desarrollo temas que me resultan interesantes con la pretensión de transmitir ese interés a más personas.

– ¿Cuál ha sido el trabajo de fotografía que más te ha afectado?

– Un trabajo documental que desarrollé entre 2014 y 2015. En esa época hacía fotos sociales en el cine público El Cairo cuando había eventos especiales. Así fue que me enteré, charlando con un técnico, que se estaban reemplazando en varios cines de Rosario los últimos proyectores de 35mm analógicos por proyectores digitales, lo cual me produjo mucha tristeza.

Entonces decidí fotografiar lo que pasaba en las salas de proyección, algunas de esas últimas proyecciones y el trabajo de los técnicos cuando reemplazaron los proyectores. Algunas fotos de este trabajo fueron publicadas junto con un breve artículo que escribí, en la revista "Acción", de tirada nacional. Fue un duelo que decidí transitar a través de la fotografía.

– ¿Qué otras aficiones tienes además de la fotografía?
– Siempre me gusta aprender cosas nuevas. Últimamente estuve haciendo una mini huerta en casa, aprendiendo con manuales del Inta y la Fao y tutoriales de huerteros, pero también a prueba y error.

– ¿Hay alguna fotografía que te hubiera gustado hacer pero no que hayas podido?
– Sí, claro. Por eso me parece importante seguir estudiando siempre, para contar con más recursos artísticos y técnicos.

Por ejemplo: hace diez años, me hubiese gustado fotografiar el mausoleo de Juan de Austria, hijo bastardo de Carlos I, considerado héroe de la batalla de Lepanto pero condicionado tanto en vida como en su tumba por ser hijo ilegítimo. Es un lugar donde no está permitido hacer fotos, pero creo que no hubiese podido transmitir la sensación de frío y contradicción que me produjo estar junto a su mausoleo. No tenía los recursos necesarios en mi mente. Tampoco sé si hoy podría fotografiar ese lugar y transmitir lo que creo que quiero transmitir.

Elaborar mensajes visuales me resulta un desafío constante, me encanta seguir probando distintas cosas, desplazar mis limitaciones.

– ¿Te ocurre a veces, durante el proceso de hacer fotografía, que no sabés muy bien por qué hacés algo y luego mucho más tarde tenés alguna respuesta?
– Por supuesto. La cámara es casi una extensión de mi cuerpo y la fotografía es mi modo de ver el mundo, me dejo llevar por el instinto. Ante la inquietud, hago la foto, y a veces me doy cuenta años después del porqué de algunas fotos o series de fotos.

– ¿Qué opinas del panorama actual de la fotografía en Argentina?

– Lo que para mí es importante en este momento, no sólo en Argentina, es la masificación de la disciplina. En los últimos años hemos estado expuestos a un bombardeo constante de imágenes, en particular fotografías, en buena medida debido a la relevancia que cobraron las redes sociales en la vida cotidiana de las personas y en la forma de contarnos nuestra historia a nosotros mismos y a los demás. También se democratizó el acceso a cámaras gracias a la popularización de los celulares.

En Argentina hay aproximadamente tantas líneas de celulares como habitantes. Esto produjo que también más personas se interesen por hacer fotografías, aprender técnica fotográfica, en parte para poder narrar visualmente su historia de mejor manera.

Claro que no todos los que empiezan a estudiar siguen profundizando, como sucede con cualquier disciplina. Pero concretamente lo que hemos ganado es que tenemos acceso a gran variedad de imágenes de momentos y lugares a los que antes no podíamos acceder.

"Me interesan las personas y lo que tienen para contar, por eso me gusta retratar. Y por otro lado, a nivel documental, desarrollo temas que me resultan interesantes con la pretensión de transmitir ese interés a más personas".

Personal

– Gisela, te pedimos algo que pedimos a todas las fotógrafas a las que entrevistamos… mostranos tu primera fotografía y hablanos de ella. ¿Qué sentiste, qué pensaste, qué querías contar?
– Bueno, ¡no la tengo! La hice cuando era niña. Es una foto un poco movida de mi padre en el convento de San Lorenzo. Fue la primera vez que me permitieron usar una cámara, de rollo, claro. En esa época un rollo de 24 o 36 fotos quizá duraba todo un viaje de dos semanas. Pero cuando tuve 16 años y viajé con mi curso una semanita a Buenos Aires fue la primera vez que usé una cámara por mi cuenta y para mí sola…recuerdo que gasté cuatro rollos de 36 fotos cada uno.

Hacía experimentos, como tirar un flashazo frente al espejo para ver cómo salía. El profesor de física, que nos acompañó en el viaje, me vio interesada en el asunto y me dio algunos consejos basándose en las leyes de la óptica geométrica. Curiosamente, empecé mi vida adulta estudiando física, y varios años después arranqué con la fotografía.

– ¿Creés que existe un lenguaje femenino en la fotografía?
– La historia no es la misma si la cuentan los opresores o les oprimides.

– Hay un sello de identidad en tu trabajo que lo hace fácilmente reconocible como tuyo. Hay fotógrafos y fotógrafas que tardan años en conseguir esto… ¿cuál ha sido tu proceso?

– Seguir mi intuición, aprender mucho con les mejores profesores a les que tuve acceso, incursionar en diversas áreas de la fotografía para encontrar el lugar donde me siento cómoda y me puedo expresar y renunciar al tipo de fotografías que me producen malestar o no van con mi forma de ser y pensar.

– Por último, ¿cómo viene el año 2020 a nivel laboral?

– El panorama no es el mismo que hace algunas semanas. Estoy rehaciendo mi agenda, como mucha gente. Aprovecho la cuarentena para seguir aprendiendo y cuando la situación se normalice voy a seguir en mi camino, retratando y documentando.


Previous

Pilay inaugura nuevos edificios y presenta su plan de inversiones en la Región Centro

Next

Brutal asesinato de una mujer

Check Also

WIDGETS ON SIDE PANEL

Don’t Miss

Jueza Elisa Zilli Néstor Belini

Alardeó en redes sociales que le rompió la cabeza a un policía en un disturbio

Redacción Mirador Provincial

El joven fue acusado de arrojar una piedra de gran tamaño contra funcionarios que intervinieron para pacificar un conflicto entre dos bandas, en Paraná. El cascote impactó en la cabeza de un efectivo y le produjo graves secuelas que perduran hasta hoy.

Ante un posible caso de dengue, hicieron un bloqueo preventivo

Redacción Mirador Provincial

Un hombre presentó síntomas y decidieron llevar a cabo el protocolo en un barrio de Concordia. Brindaron recomendaciones a la población.

Néstor Belini

Condenaron al acusado de ocasionar choque y una muerte mientras conducía ebrio

Redacción Mirador Provincial

Nicolás Joaquín Sanabria fue condenado a cuatro años de prisión efectiva más el doble de inhabilitación especial accesoria para conducir. Se comprobó que conducía alcoholizado.

El juez resolvió rechazar el acuerdo de juicio abreviado en su totalidad. Néstor Belini

Rechazaron juicio abreviado por parricidio en Diamante

Redacción Mirador Provincial

El juez Cánepa dictó la resolución porque Fiscalía no precisó el rol de uno de los acusados.

Brian Arregui no pudo traerse la victoria de Santiago del Estero.

Brian Arregui fue derrotado en Termas de Río Hondo

Redacción Mirador Provincial

El pugilista villaguayense cayó por puntos, en fallo dividido, ante el bonaerense Lorenzo Gerez. El combate fue parejo y arrojó una tarjeta insólita.

Las tres iniciativas tienen como objetivo que los jóvenes y adultos de la provincia puedan finalizar sus estudios secundarios. Archivo

Misión «secundario»: presentaron los programas para jóvenes y adultos santafesinos

Redacción Mirador Provincial

La secretaria de Educación, Carolina Piedrabuena, se refirió al programa “Quedate”, que comienza su tercera convocatoria, al plan “FinEs, terminá tu secundaria” que extiende su período inscripción hasta el jueves 3 de octubre, y el Secundario Virtual, al que podrán anotarse hasta el viernes 4 de octubre.