De Rosario al mundo
La magia del folklore musical que Fanfarria Ambulante expone en sus conciertos, logra cautivar al público. Este cuarteto lúdico-musical fusiona la música, el humor y el teatro en una sola noche de espectáculo.
Gisela Mesa
redaccion@miradorprovincial.com
En vivo demuestran una energía sobrecogedora, un cuarteto de carismáticos músicos capaces de hacer bailar hasta el agotamiento. Mirador Provincial charló con la banda Fanfarria Ambulante, y vagamos desde sus comienzos hasta el presente.
– La primera pregunta es bastante obvia: ¿Cuándo surgió Fanfarria Ambulante?
– La compañía Fanfarria Ambulante nace en 2013 en el marco del 1er Festival Internacional de Clown en Santa Fe, como banda musicalizadora del festival. Se establece como grupo escénico-musical desde el año 2015.
– ¿Cómo ven que ha sido la evolución de Fanfarria?
– La banda ha pasado por diferentes etapas: en sus inicios fuimos un grupo musical creado como banda soporte de un festival, con vestuario propio y maquillaje, y con una impronta musical ligada al circo.
Luego de haber pasado ese festival fuimos mutando entre sus integrantes, y tocando de manera esporádica, hasta que a principios de 2015 el grupo fuimos invitados a tocar en la Fabrica Cultural en la cual compartimos escenario con la compañía Urraka, que por cierto apreciamos mucho.
Siempre intentamos ponernos metas a corto, mediano y largo plazo: entre ellos hemos podido cumplir y desarrollar muchos proyectos, como ser: crear nuestra página web en 4 idiomas (2018), realizar una gira en la provincia de Santa Fe ("Jugando en la Provincia" – 2017), grabar y presentar nuestro primer disco y obra escénico musical "Música para Jugar" (CCP 2018). Y más recientemente producir de manera autogestionada el "Recontra Magnifik Tour" (1era. Gira Europea 2019), "La Recontra Balkan" (concierto de fin de año 2019), y gracias a todo esto nos motiva a soñar con más cosas, entre ellas seguir viajando por nuestro país, repetir este año una gira internacional, grabar un segundo disco, y mucho más…
Actualmente es un grupo muy consolidado, lo sentimos como una empresa artística entre amigos, con roles y las tareas divididas naturalmente por las iniciativas y saberes de cada uno de nosotros. Hemos aprendido a trabajar en equipo. Es una satisfacción formar parte de este grupo, integrado por grandes personas y artistas bien comprometidos.
– ¿Cómo está integrada la banda?
– Los artistas en escena son: Martín Testoni (saxofón soprano, Argentina), Pablo Aristein (saxofón barítono, Argentina), Ricardo Rosa (batería ambulante, Brasil) y Fabrice Gautheron (acordeón, Francia). Además el equipo se completa junto a Malena Bravo (Dirección actoral), Federico Galiano Zurbriggen (Técnico de sonido) y Martina Ardissono (Diseño).
– ¿Qué retos tuvieron que surfear en este mundo musical y artístico?
– Con la Fanfarria hemos decidido salir hacia una corriente nueva, la del encuentro entre la música, la comunicación sin palabra, y el humor. Nuestra música podría ser el resultado de una peña entre Charlie Parker y la Mahala Rai Banda, nuestros códigos corporales pueden remitir a unos personajes extraídos de una película de cine mudo.
Llegar a esto fue un reto bastante grande al ser ante todo músicos con formación clásica. Proponer transmitir a través del cuerpo, moverse a la vez de tocar, jugar entre nosotros y sobre todo dejarnos jugar con el público, son algunos retos constantes con los que trabajamos.
– ¿Qué objetivos tienen a corto, medio y largo plazo?
– Si hay una cosa en la que estamos enfocados, es transmitir la risa, la felicidad, un momento de humanidad. Cuando el público se nos acerca al final de nuestro espectáculo, y nos dice "me sacaron la risa que tenía escondida adentro", hemos cumplido.
Artísticamente se traduce en producir contenido audiovisual, trabajar en nueva creación, trabajar actoralmente, y seguir tocando a nivel provincial y nacional.
Estamos en la producción de nuestra segunda gira europea (pensábamos en junio o julio, aunque por el contexto actual, queda en incertidumbre). Estamos también empezando a componer y seguimos investigando en la mezcla musical entre la música argentina y la de los Balcanes. De acá para que salga un nuevo espectáculo a mediano o largo plazo.
– Su música es desenfrenada. ¿Cómo mantienen la energía tan arriba durante el espectáculo?
– Damos una importancia grande a la preparación psicofísica durante los ensayos y antes del show. Durante el show, nos dejamos llevar por la música. La verdad es que después del segundo tema no podemos más; pero bueno, ahí trabaja el factor mental. Creo que nos quedan solo un par de años para poder hacer esto y después tendrá que ser otra generación en mejor forma (se ríen). Después daremos cátedra de fanfarria estática.
– ¿Reconocen alguna influencia de Goran Bregovic o Emir Kustirica en su música?
– Por cierto una gran influencia. Desde la música que hacen ellos que es una mezcla de ritmos eslavos, música balcánica, Klezmer Judío, Cocek macedonio, folclore tradicional de Europa del Este, mezclando con ritmos más contemporáneos, agregado a la energía que proponen en sus recitales, nos inspira e influencia para la búsqueda que tiene el grupo en su repertorio y lo que pretendemos generar en cada recital.
– ¿Qué diagnóstico haría de la situación de la industria musical en Argentina?
– En Argentina hay un excelente nivel de músicos y una variedad de proyectos musicales muy rica, pero infelizmente muchas veces es difícil alinear estas propuestas con la industria musical. Como consecuencia, hay una movida muy grande que tiene que ver con la autogestión, que es un camino un poco más dificultoso pero que al final resulta muy satisfactorio. En este sentido, las redes sociales y las plataformas musicales son una herramienta muy valiosa para mostrar lo que se hace, llegando a una mayor cantidad y diversidad de público.
La Recontra Magnifik Tour
– Cuéntennos de esa gira internacional por zona europea que hicieron.
– "La Recontra Magnifik Tour", que es como la llamamos, fue una experiencia totalmente enriquecedora para el grupo. En primer lugar, hacer la producción de una gira internacional, desde una gestión independiente, fue un gran aprendizaje. Empezamos la producción con apenas un contacto directo en España, y finalmente conseguimos más de 20 presentaciones, esto ya permite tener una idea de lo aventurero y trabajoso que fue el proceso.
Nos presentamos en festivales de gran trayectoria como Chalon dans la Rue, Festival les Zaccros d°ma Rue, Festival Ideklic, Las Noches Barbaras, entre otros. Son lugares dignos de película, en España y Francia, donde estuvimos compartiendo con artistas increíbles de diversas partes del mundo. Los festivales son bastante diferentes a los que estamos acostumbrados aquí, tienen una extensísima programación con diversas propuestas artísticas durante todo el día. La ciudad se viste y respira el festival, eso fue muy inspirador.
La satisfacción mayor fue la respuesta del público: no nos esperábamos la calidez con la que nos acogieron. Algo que sin dudas ha marcado en la vida artística de cada integrante de la Fanfarria, que a la vez, nos motivó a seguir creando desde nuestro lugar para continuar conquistando sonrisas por los tantos bellos lugares.
– Su música fusiona ritmos locales como el chamamé y la cumbia con la intensidad de la música de Europa del Este y de los balcanes. ¿Cómo sería esta mezcla tan extraña?
– Nosotros nos auto denominamos como una "fanfarria made in argentina", y esto nace en el objetivo de mostrarle al mundo que la música no tiene fronteras, que los géneros nos separan y nosotros buscamos unirnos. Las fanfarrias o marching band como se les suele llamar a estos tipos de grupos que tocan en la calle y deambulan, existen en todo el mundo, por eso nosotros asumimos el desafío de crear y fusionar nuestro propio estilo.
Si bien tuvimos el enorme regalo de cruzar el charco, donde más presentamos nuestro espectáculo es este país, Argentina, por eso la utilización de músicas folklóricas, el tango, la cumbia, entre otros, son una forma de acercarnos a este público, que como ya sabemos, les son muy familiar estas músicas.
Es por eso que músicas tradicionales de la zona montañosa de los Balcanes (países como Bulgaria, Hungría, Serbia, Rumania), como otras músicas étnicas, judías (Klezmer) o gitanas, se entremezclan con nuestros géneros y explotan en un canción, que además es enriquecida con lo escénico y el humor por medio del clown.
"Casi un volantazo"
– ¿Qué proyectos tienen para lo que resta de 2020?
– El 2020 como ya estamos habitando, será un año de transformaciones muy grandes. Donde a los actores culturales, por nombrar el lugar donde nos toca de frente, nos obliga a pensar y actuar de otra manera. Donde lo que es fundante en un grupo, el encuentro a "ensayar" y por medio de unos mates ponerse a trabajar, en este momento no es posible.
Esto nos propone un cambio de forma, y para nosotros casi un volantazo. Pero el objetivo es ser creativos y desde ahí encontrar las respuestas a tantas preguntas.
Como grupo auto gestionado desde el año pasado al terminar nuestra primera gira por Europa, ya sabíamos que nuestro deseo era volver al siguiente. Y así fue, con toda la energía que nos caracteriza comenzamos a diagramar el "Recontra Magnifik TWO" en el cual hasta el momento, contamos con una grilla re interesante, y en más de 8 festivales confirmados por países como Francia, España y Portugal. Pero, no sabemos aún si podremos realizarla por la situación compleja que está atravesando tanto nuestro país, como los países que pretendíamos visitar. Por eso mencionamos que es un volantazo el que estamos abarajando y que nos obliga a ser muy creativos y contenernos también. Para cualquier artista el viajar de gira a mostrar lo que ha desarrollado a lo largo de años es una de las cosas más hermosas que le puede pasar.
Pero no es lo único. Tenemos muchas músicas nuevas que están naciendo y será momento para darle el lugar a que crezcan. También la idea de un nuevo espectáculo, que nos trae muy motivados para poder compartir todo lo que hemos aprendido en el contacto con la gente y en nuestro gran viaje a Europa, donde conocimos grandes artistas, compañías, fanfarrias, que nos hicieron vivir en un sueño, en un mundo abstracto que no tiene bien ni mal, donde la libertad es, las magias se fomentan y el arte eleva. Ahí, no hay dudas.





















