Sergio Bleynat, secretario de Tecnología de la Provincia
La provincia ocupa el noveno lugar en el país en velocidad de conexión. Hay 78 localidades sin banda ancha, y en las demás, el servicio es dispar. Son escasas las escuelas conectadas a internet con fines pedagógicos y más de la mitad de los alumnos no tiene acceso a la web. El gobierno convocará a un consejo de expertos para abordar una problemática acuciante.
Nancy Balza
redaccion@miradorprovincial.com
La provincia tiene un promedio de velocidad de conexión de 21 Mbps, cuando en la Argentina este es de 28.2, lo cual la deja en el noveno lugar respecto de los demás distritos del país. Es el primer dato que aporta Sergio Bleynat, secretario de Tecnología para la Gestión, espacio transversal a todas las áreas del Estado pero que en el organigrama oficial depende del Ministerio de Gestión Pública.
El diálogo con Bleynat ocurre poco después de que el tema conectividad ocupe buena parte del discurso de apertura de sesiones ordinarias frente a la Legislatura -el 1° de mayo-. Una apertura atípica y, como muchas de las actividades en estos tiempos de pandemia por Covid-19, con modalidad virtual.
A ese primer dato hay que verlo en contexto: "España tiene un promedio de 106 megabits, eso da una idea de que estamos en un quinto de lo que se está usando en el primer mundo y esa es la realidad global de Santa Fe". Y el problema no termina ahí: son 78 las localidades de la provincia sin Internet de banda ancha fija y aún dentro de las localidades que sí tienen este servicio hay distintas calidades de conexión, cosa que también ocurre dentro de ciudades grandes como Rosario y Santa Fe.
Bleynat lo grafica con una experiencia personal o, en todo caso, familiar y comunitaria. "Vivo en una localidad, Villa Mugueta (departamento San Lorenzo), donde la conexión máxima es de 10 megabits; cuando mi hijo juega a la play y alguien está en Netflix, hay que desconectar los celulares porque, si no, se 'cae' el juego". Trasladado a la realidad que impuso la pandemia, donde "un papá o una mamá pueden estar haciendo teletrabajo, y los chicos con tareas escolares o jugando, si tenés menos de 20 megabits no podés trabajar concurrentemente. Y, si algo de todo eso es muy importante, hay que tomar la precaución de desconectar el resto para no tener problemas, por ejemplo, con una videoconferencia".
El gobernador Omar Perotti lo pasó en limpio en su discurso del 1º de mayo, cuando sostuvo que sólo el 18,9 por ciento de los santafesinos tienen una buena conexión, el 28 % de las escuelas de la provincia (793 establecimientos) tienen conexión a internet para uso pedagógico, y más del 50 por ciento de los alumnos santafesinos no acceden a herramientas digitales en el aula.
Con estos y otros datos, para Bleynat, ingeniero en Sistemas, está claro que "estamos en un problema".
– ¿Es un problema que estalló ahora con la demanda de conectividad que trajo aparejada la pandemia, o ya lo veían desde antes y sólo se hizo más visible en este contexto?
– Lo empezamos a analizar meses antes de asumir como un problema, porque era una de las prioridades del gobernador. Se hizo muchísimo más evidente con la pandemia, por la necesidad de usar este servicio, tanto desde el Estado que debió "virtualizar" algunas de sus funciones, como desde los privados que trabajan desde su casa y los chicos con sus actividades educativas y de entretenimiento para lo que consumen ancho de banda.
– ¿Y cuál es el proyecto que están previendo?
– Tenemos algunas ideas de qué deberíamos hacer para solucionar esta situación pero el gobernador nos pide convocar a un Consejo donde estén todos los expertos, públicos y privados, para que aporten su mirada. Ya teníamos contactos con referentes pero no con este criterio, y me pareció acertada la decisión del gobernador de convocar al Consejo. Coincido en que la única forma de dar una solución rápida a esto es si todos los actores se involucran.
Antes y después
– Las acciones que tomen van a tener que vincularse de manera muy estrecha con educación; porque si bien hay otras actividades que demandan de una buena conectividad, como el teletrabajo, el ocio, las consultas médicas virtuales, es en la enseñanza y aprendizaje donde más se observa esta brecha.
– Soy secretario de Tecnología de la Provincia; el tema pedagógico atañe al Ministerio de Educación. Evaluamos muchas plataformas, estudiamos muchas ofertas de empresas, incluso para telemedicina probamos seis plataformas distintas y una de ellas se está desplegando esta semana a modo de prueba. Estamos haciendo un acompañamiento, lo nuestro es técnico.
Pero, como una opinión personal y como docente durante 8 años -hijo de docentes, además-, creo que la escuela viene de 500 años de una modalidad presencial, con todos juntos constituyendo un aula y no es tan sencilla la adaptación a una modalidad a distancia. Se trata de construir un nuevo modelo pedagógico por lo que creo que estamos ante un desafío mucho más grande.
– En muchos aspectos esta pandemia va a marcar un antes y un después, seguramente será así también en el acceso y uso de la tecnología donde se comprobó que lo que había ya no nos sirve tanto.
– Creo absolutamente eso. Estamos ante un evento que va a cambiar muchas cosas respecto de las formas del trabajo, de la enseñanza, de la manera de relacionarse, incluso comercialmente. A nivel tecnológico, esta situación denuncia las carencias y las desigualdades, porque cuando te ponés a ver los lugares que tienen banda ancha fija y superponés el mapa de conectividad de 3G o 4G te das cuenta de que ambos coinciden.
Sin que sea una crítica para el gobierno anterior, creo que faltó el Estado como actor para impulsar este cambio. Si bien las telecomunicaciones son federales, este Consejo que se propone ahora hubiera sido necesario para saber cuál era el plan de despliegue de las empresas, y tener presente donde había más carencias y charlar esas cuestiones. El 28 % de las escuelas tienen Internet con capacidad de uso en las aulas. Y todas las conexiones que hay corresponden al plan nacional; no hay un plan provincial.
Cada gobierno elige sus prioridades, pero debería haberse visto que la conectividad era una cuestión trascendente, o por lo menos coordinar un proceso hacia ese objetivo.
"Al tema la demanda de conectividad lo empezamos a analizar meses antes de asumir como un problema, porque era una de las prioridades del gobernador. Se hizo muchísimo más evidente con la pandemia, por la necesidad de usar este servicio, tanto desde el Estado que debió 'virtualizar' algunas de sus funciones, como desde los privados que trabajan desde su casa y los chicos con sus actividades educativas y de entretenimiento para lo que consumen ancho de banda".
Sergio Bleynat
Secr. de Tecnología para la Gestión
"A nivel tecnológico, esta situación denuncia las carencias y las desigualdades, porque cuando te ponés a ver los lugares que tienen banda ancha fija y superponés el mapa de conectividad de 3G o 4G te das cuenta de que ambos coinciden".





















