Ante Ignacio de Mendiguren
El "vasco" está al frente del Bice, la entidad oficial que autoriza a las empresas a respaldar sus pedidos de crédito ante los bancos privados para salarios y bienes de capital. De la "decisión política firme" del presidente a los problemas de las empresas para hacerse con el crédito. Hubo reconocimientos, también reclamos y sugerencias.
Ignacio Hintermeister
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"Tenemos muchos problemas y pocas respuestas" pero "la decisión política está", dijo el titular del Banco de Inversión y Comercio Exterior (Bice), José Ignacio de Mendiguren, durante una videoconferencia con entidades productivas de Santa Fe, quienes le trasladaron las inquietudes de las empresas para poder acceder a las líneas de crédito de bancos privados con respaldo del Fondo de Garantía. El Fogar es un fideicomiso que administra el Bice.
En el marco de una actividad organizada por el diputado provincial del Frente Renovador Oscar Martínez, De Mendiguren ratificó que el sector privado de empresas y emprendedores son "el principal activo para reconstruir" la economía nacional, y sugirió a los empresarios que no pueden acceder a créditos con respaldo del Fogar, que informen de la situación a través de la página del Ministerio de la Producción.
"Está la plata y la decisión del presidente; nos falta agilizar todo esto; ayudémonos… tenemos que conocer los problemas", dijo el directivo bancario, al tiempo que sugirió la necesidad de modificar las normas del Banco Central para agilizar el acceso de constructores, industriales y comerciantes al crédito.
Los directivos de segunda línea del Bice recordaron que el Fogar (Fondo de Garantía) es un fideicomiso con el cual las empresas pueden garantizar sus pedidos de crédito en bancos privados, de hasta una nómina salarial, al 19 % en un año con tres meses de gracia y al 24 % en 18 meses, con 6 de gracia.
"No hace falta que las cuentas sueldo estén en el banco donde se pide el crédito, y no corresponde que los bancos pidan más documentación" o respaldos (garantías reales, hipotecas), insistieron desde el Bice. Pero admitieron que sólo la mitad de la línea por $ 120 mil millones ha sido ejecutada. De Mendiguren reconoció de todas maneras que los préstamos "no son obligatorios" para los bancos privados y que las resistencia del sector financiero son un "aparece como un límite difícil de sortear".
Edgardo Moschitta (de la Federación Gremial de Comercio e Industria de Rosario) le recordó a los directivos del Bice que de los 850 mil millones con los que el gobierno apuntala la emergencia, sólo 350 mil millones son para el sector privado y se apalancan en la liberación de encajes del sistema bancario. "El Fogar tiene capacidad para garantizar sólo 90 mil millones de pesos", advirtió.
El propio presidente del Bice aclaró que la cifra se incrementó a 120 mil millones de pesos. Pero -la pregunta lo excedía- no respondió sobre cómo hará el gobierno para cubrir la diferencia hasta los 350 mil millones apuntados por el ministro de la Producción, Matías Kulfas.
Sin actividad y con cheques rechazados
Roberto Lenzi, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario, señaló la necesidad de "lograr avales para las empresas, porque estamos en default y no podemos sustentar créditos para que los bancos nos presten. Sin ese objetivo no vamos a poder arrancar productivamente; crece la cantidad de cheques impagos y no tenemos mercado para vender", sintetizó.
Daniel Nasini, titular de la Bolsa de Comercio de Rosario, apuntó que en el Mercado Abierto de Valores "se negocian mil millones de pesos en cheques incluyendo e-check" y sugirió la "integración Fogar para hacer algo como lo que se hace con el Fondec" para "articular y ampliar posibilidades, para que las Pymes negocien cheques en bolsa con tasas más bajas que en bancos".
Nasini recordó que sólo Buenos Aires y San Juan tienen bajo órbita provincial sus Sociedades de Garantías Recíprocas y sugirió que "sería importante que el Fogar pueda actuar como garantía para que Santa Fe también la tenga" y haya más respaldo SGR para la cadena de pagos de las empresas de la provincia.
También reclamó un tratamiento específico para las firmas inscriptas en el criterio que la Afip define como "cadena de valor", para respaldar a los proveedores de las 1500 grandes empresas allí contenidas, para que "pueden negociar sus cheques con tasa un poco más baja. Propondría que a ese grupo de empresas el Fogar les de créditos sobre tasa de negociación de cheques", en un sistema articulado con el MAV.
Pandemia y después
César Federici, de la Cámara de la Industria de la Madera y Afines, puso la mirada en el horizonte. Se preguntó qué pasará una vez que las empresas agoten los 10 millones de pesos de créditos apalancados con el Fogar para salarios o capital de trabajo, si no hay mercados y las empresas no facturan.
Ulises Mendoza, de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, planteó también que junto a la mesa de entidades productivas "estuvimos analizando los pasos; nos preocupa lo que va a pasar mañana" cuando "las empresas puedan tener una reinserción, lentamente, después de cuidarnos la salud". Pidió "mesas de ayuda" para las firmas que no califiquen al sistema bancario -sugirió que no serán pocas- y recordó la "paralización comercial y en construcción", más allá del trabajo en el campo "que está vigente".
Desde Reconquista y por el sector hotelero gastronómico, Fabián Zarza describió la obvia paralización de su sector e incluso los problemas del pago de alquileres de las Pymes.
De Mendiguren ensayó que las inscripciones en el Fogar servirán de antecedente para que los actores económicos puedan acceder más fácilmente al crédito una vez que la actividad económica busque recomponerse, cuando la prioridad sanitaria lo permita.
La obra pública impaga
"Hay retraso en el pago de certificados de obra pública, particularmente en Santa Fe. Los bancos comerciales están reacios a comprar certificados, exigiendo hasta garantías personales de los empresarios", denunció Dante Sartor de Corenosa, señalando así parte de las dificultades y reclamando si el Bice no puede descontar esos certificados a su precio (los debería pagar la provincia).
Además le recordó a los funcionarios que "muchos empresarios compraron bonos argentinos que están al 10 ó 20 % de su valor nominal . Con determinados requisitos podrían ser tomados (por organismos públicos) a la par para cancelar impuestos y que Bice sea motor de la operación", sugirió.
"La compra de certificados sería un golazo", intercedió Pablo Nazar (Cámara de la Construcción de Rosario). En tanto su par de Santa Fe, Renato Franzoni, advirtió que "los constructores no estamos a acostumbrados a tener relación directa con el Bice y quisiéramos saber cómo formalizar la carpeta y la inscripción en SGR. Estamos más que interesados en líneas presentes y futuras", señaló, solicitando "más información para asociados".
Error
Ariel Dolce, presidente de la Federación Gremial de la Industria y el Comercio de Rosario, opinó que "involucrar a los bancos privados en instrumentos que piensa el gobierno para facilitar este momento de las Pymes fue un error de diseño que se debería corregir mediante agencias de desarrollo y Fintech. La estructura de los bancos está pensada para vender" y no para asistir a la producción, apuntó Dolce.
Exportaciones
Dolce advirtió que "cuando el tamaño de mercado se reduce, es imposible pensar que todas las empresas persisten sin estrategia para ganar mercados fuera de nuestro territorio. Hay que rever el impuesto a las exportaciones manufacturadas que ya antes de la pandemia era pesado; ahora es cuando todo el mundo va a querer exportar, y es todavía más relevante".





















