Juan Pablo Yevoli
La charla es con el talentoso actor rosarino Juan Pablo Yevoli. El artista participó en innumerables trabajos, entre los cuales se destacan Mi vecino es un wifi, Señorita Sugar, Amanecer de una noche agitada, El soldado fanfarrón, Sigo mintiendo, Un guapo del 900, La Oca, el juego final y en The Jumping Frijoles – Club de Improvisación.
Gisela Mesa
redacción@miradorprovincial.com
– ¿Cuándo comenzó tu pasión por la actuación?
– La curiosidad por actuar arrancó hace aproximadamente 20 años, cuando una pareja que tenía en ese momento me sugirió tomar clases de teatro. Obviamente no le hice caso hasta que nos separamos; la típica, ahí probé en un taller de clown y me encantó…
Un año después en otro taller de actuación participé en una muestra de fin de año y ahí puedo decir que arrancó mi pasión por actuar…
Después de esa primera función, mientras cenaba con mis compañeros, sentí el deseo de que todos mis fines de semana tendrían que ser así… Eso fue muy potente, tal es así que ese deseo se cumplió, casi todos los fines de semana del año tengo la suerte de actuar. Hasta el parate por la pandemia, obvio.
– ¿Y cuál fue esa primera actuación?
– Diciembre del año 2004, en una muestra anual, hicimos 3 funciones: viernes, sábado y domingo. Ese domingo, al mismo tiempo que yo terminaba de actuar, Newell's salía campeón, así que fue un fin de semana inolvidable.
– ¿Cuál dirías que ha sido el personaje de tu vida?
– Tengo una amiga que es dramaturga y directora, Romina Tamburello. Ella comenzó a escribir una mini serie de 8 capítulos que se llama La Redonda, a partir de una anécdota que me sucedió cuando trabajaba de viajante.
Ella decidió convocarme para actuar el personaje protagónico de la serie… fue la primera vez que protagonicé una serie, lo curioso y divertido es que Romina decidió ponerle mi nombre al personaje, o sea: actué de mí… jeje.
Fueron más de 30 días de rodaje muy intensos, no solo por la filmación en sí, sino, porque un mes antes de comenzar a rodar perdí la voz, y a fuerza de tratamiento y de hacer mucho silencio llegué al primer día de rodaje con lo justo. Fue así que durante ese mes solo hablé mientras filmaba, me iba del rodaje a dormir en silencio absoluto y al otro día a las 6 de la mañana cuando me pasaban a buscar iba en silencio, emponchado, para no tomar frío en la garganta, sin saludar a nadie, salvo con gestos… y recién comenzaba a hablar cuando íbamos a realizar la primera escena.
Otra particularidad de esa serie es que ahí conocí a mi pareja actual, con la cual formamos una familia hermosa, así que sin dudas ese fue el trabajo más importante de mi vida.
– ¿Creés que el actuar tiene algo de catarsis?
– En ocasiones sí y otras todo lo contrario. Digo que a veces sí, porque uno muchas veces pone en juego todo lo que uno le sucede y lo atraviesa, las experiencias de vida son indudablemente material de trabajo, y también digo que es todo lo contrario porque en ocasiones uno debe abstraerse de aquello que le ocurre en la vida, para poder actuar lo que pide la obra o el espectáculo en el que uno está. El ejemplo más extremo es cuando uno viene de un velatorio de un ser querido y debe subirse al escenario y hacer humor, pongo ese ejemplo porque me pasó varias veces…
– ¿Qué significa para vos el teatro?
– Para mí el teatro es una forma de vida, en mi caso particular tengo la suerte de poder vivir de la actuación. La actuación como trabajo tiene una multiplicidad de variantes. Yo, por ejemplo, trabajo en radio todos los días haciendo humor, al mismo tiempo actúo todos los fines de semanas, cuando se presenta la oportunidad también filmo, pueden ser películas, series, publicidades.
La verdad es que no es mucho lo que se está filmando en el interior como ocurría hasta el 2015; por eso también uno debe adaptarse a las circunstancias que son permanentemente cambiantes. Dar clases de teatro es también otra posibilidad de generar ingreso.
Pero vos me preguntaste que era el teatro para mí y me fui un poco por las ramas jajaja, porque no solo es una forma de vida y de generar ingresos, también es una actividad sumamente compleja, ¿es una pregunta?, siento que es inabarcable, que nunca voy a poder afirmar algo con total certeza acerca del teatro.
Al mismo tiempo uno convive con muchos temores, como el de la repetición permanente de uno mismo, la búsqueda de nuevas variantes para la actuación es algo que a uno lo mantiene encendido, pero hay algo de la repetición que es necesario en la rutina laboral, ciertas eficacias o resultados que cualquier trabajo requiere.
Cotidianeidad
– En el día a día, cuando no estás subido a un escenario o en un rodaje interpretando un personaje ¿Dónde encontrás momentos de felicidad?
– Con mi familia, con mi pareja y mis hijos, en mi casa con ellos es donde me gusta mucho estar y si la situación lo permite, haciendo un asadito cerca de la pileta.
– En tu trayectoria profesional, ¿has hecho más comedia o más drama? ¿Qué es lo que más te gusta?
– Comedia es lo que más hice, la realidad es que el humor es muy gratificante y permite generar más ingresos…me gusta mucho actuar las dos cosas… y las dos cosas al mismo tiempo es lo que más me gusta….
Me refiero a situaciones dramáticas, que rozan el absurdo, el humor tiene esa respuesta inmediata que es la risa, al mismo tiempo cuando la risa no aparece… ¡te querés matar!
– ¿En algún momento tuviste ganas de abandonar el teatro?
– ¡No! ¡Nunca! Uno vive trabajando para estar adentro de un teatro… si uno se relaja, la corriente te lleva hacia afuera, jeje…
– ¿Creés que el primer crítico de este trabajo artístico debe ser uno mismo?
– Creo que sí, al mismo tiempo no alcanza con la crítica propia, siempre es necesaria la mirada crítica de un tercero, que te complete, sea director, docente o un compañero al que uno le tenga confianza. La construcción de un personaje no es un trabajo solo del actor, es el resultado de un trabajo conjunto entre actor, director. Uno, es muy poco consciente de todo lo que hace mientras actúa… algo de consciencia ganás con la experiencia… pero no alcanza.
– A esta altura de tu carrera, ¿qué sentís que has logrado y qué creés te falta por realizar?
– He logrado que lo que arrancó como un hobby divertido sea hoy mi medio de vida… Eso para mí es muchísimo… Espero poder seguir trabajando siempre en esto… Algo que me gustaría, como objetivo, es poder ser mejor actor. Lo demás viene solo…
– Un personaje histórico con el que te habrías tomado un café…
– Con juan Domingo Perón y con Evita, sin duda que también aunque es un personaje de la actualidad, va a pasar a la historia por ocupar tres veces el poder ejecutivo… me encantaría conocer a Cristina Fernández de Kirchner.
– ¿Actualmente tenés algún proyecto en puerta?
– ¡Sí, claro! Llegar a fin de mes (se ríe). La realidad es que está muy difícil llevar gente al teatro… Este año trabajé con dos obras: "Vestuario" con la dirección de Romina Tamburello y "El túnel del banco" con la dirección de Nicolás Jaworski.
También desde hace 14 años pertenezco a un grupo de improvisación llamado "The jumping frijoles" dirigido por Cristian Marchesi que por suerte tenemos funciones todo el año También estrené "Emprendedores una fuga a Miami", con la dirección de Juan Nemirovski, en el marco de un ciclo llamado Micro teatro. Es un formato nuevo que está ganando terreno.





















