El Senado ante el proyecto que pide el Ejecutivo
Las conversaciones van a seguir hasta la sesión, dentro y fuera de la Cámara alta. Allí el PJ tiene los votos para una media sanción, e incluso puede alcanzar los dos tercios, pero importa más saber qué hará la oposición, que domina Diputados.
Luis Rodrigo
redaccion@miradorprovincial.com
¿Puede convertirse en ley el proyecto de Necesidad Pública si solo lo votan parte de los senadores? Esa pregunta sintetiza las negociaciones de esta semana -que seguirán hasta que se defina qué hacer en la sesión- y, además, define el foco de lo que habrá que observar este jueves 5 en la Cámara alta de la Legislatura.
El justicialismo irá con una sola posición y como son 12 los senadores, con tan solo un voto más llegarán a los dos tercios para la media sanción del mensaje que pidió la Casa Gris. Todo indica que -como ocurrió con el presupuesto y con otros asuntos- habrá dos radicales que acompañarán los pedidos del gobernador Omar Perotti: Hugo Rasetto (Iriondo) y Leonardo Diana (San Jerónimo) que formaron su propio bloque, la UCR Unión Santafesina. Con esos dos votos, el PJ puede llegar a cubrir alguna ausencia en sus filas, por estrictas razones de salud. "Estamos expectantes" dicen por ahora en el bloque Ucrus del par radical que no participa de las negociaciones.
En el bloque Juan Domingo Perón subsisten las líneas internas, pero no habrá disidencias. Desde hace ya un tiempo Armando Traferri (PJ-San Lorenzo) habla por todos como jefe de la bancada mayoritaria, por los suyos del Nuevo Espacio Santafesino y por los que encabeza Alcides Calvo (PJ-Castellanos) que van a fondo con todo lo que pida el Ejecutivo. Los senadores del peronismo (con un rol especialmente activo del NES), más los miembros del gabinete dialoguistas apuestan por una norma de consenso. Si fallan, se habilitará el Plan B, que consiste seguramente en tensar la cuerda con un alto costo social. Significaría "cerrar" más que "pisar la manguera" (Ver El Litoral del 17 de febrero).
"No les demos más excusas"
Hoy importa saber cómo votarán los radicales frentistas que lidera Felipe Michlig (UCR-San Cristóbal). Al experimentado senador y sus pares les llega una doble y por momentos contradictoria presión: la de sus posiciones políticas frentistas y la de las urgencias económicas de los intendentes y presidentes comunales de los territorios que representan. En realidad, a todos los senadores les vendría bien que haya consenso y que se vote por unanimidad, pero habrá que ver cuánto de lo que pretende Perotti es tolerable para su condición de legisladores opositores. Ya se ha dicho superpoderes, no. Y hasta ahora todo lo que han conseguido es que estos tomen otros nombres, alguna redacción alternativa, pero que no se ceda prácticamente nada. Al gobierno le quedan horas para entender que cuando no se puede todo es mejor tener al menos una parte.
Los cinco senadores radicales ya tienen listo su propio despacho de minoría. Por si no hay acuerdo, pero quieren poder votar con la mayoría. Entre ellos gana espacio el argumento opositor que sostiene que al gobierno de Perotti hay que "dejar de darle excusas" y que conviene aprobar lo que pide "para que su gestión quede expuesta". Algo parecido decía el peronismo en esa Cámara cuando comenzó el primer gobierno socialista.
Durante aquellos años, varias veces ocurrió que los senadores frentistas votaran con el peronismo proyectos por unanimidad que -sabían- no iban a prosperar en la Cámara baja.
La gobernabilidad
Los esfuerzos de los senadores peronistas y radicales por acercar posiciones van a continuar en las próximas horas. Saben que los que hicieron hasta acá no han sido en vano, aunque dependan de aspectos que no están en sus manos.
Unos y otros se dicen que esto o aquello "no te lo puedo garantizar" porque quien toma la decisión -por sí o por no- está fuera de la Cámara. Unos, los justicialistas hablan de la Casa Gris, y otros, los de la UCR, de la mayoría del Frente Progresista en la Cámara de Diputados.
¿Puede haber una ley sin que se reúnan y pacten gobernabilidad el gobernador Omar Perotti y su antecesor Miguel Lifschitz? Esa es la pregunta de fondo para esta mega norma que plantea el gobierno provincial y, en rigor, para los cuatro años de gestión. Cuando los grabadores se apagan de eso se habla en los pasillos de la Legislatura.
Las declaraciones de este miércoles del titular del Poder Ejecutivo Provincial no han contribuido con el clima que reclaman los diputados frentistas, que hasta acá encontraba frentes de tormentas con sucesivas declaraciones del ministro de Seguridad, Marcelo Sain. Esta vez, como para que no queden dudas de quién habla cuando hace sus explosivas declaraciones el ministro, fue el gobernador quien vinculó al narcotráfico con el gobierno anterior.
Los senadores del peronismo (con un rol especialmente activo del NES), más los miembros del gabinete dialoguistas apuestan por una norma de consenso. Si fallan, se habilitará el Plan B, que consiste seguramente en tensar la cuerda con un alto costo social. Significaría "cerrar" más que "pisar la manguera".
Las declaraciones de este miércoles del titular del Poder Ejecutivo Provincial no han contribuido con el clima que reclaman los diputados frentistas, que hasta acá encontraba frentes de tormentas con sucesivas declaraciones del ministro de Seguridad, Marcelo Sain.





















