Apertura de sesiones en el Concejo Deliberante de Rosario
El intendente rosarino abrió el año en el cuerpo legislativo local. Remarcó su compromiso para reducir la violencia en la ciudad. Afirmó además que un eje de gestión estará centrado en los niños y su desarrollo.
Hernán Alvarez
halvarez@miradorprovincial.com
En el discurso inaugural de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de Rosario, el intendente local, Pablo Javkin, enfatizó que desde su gestión aportará en la lucha por pacificar una ciudad que termina un verano muy violento y con una ola de asesinatos que no se detiene.
"No hay más espacio para ninguna cerrazón. Es tiempo de unir. Mi gran sueño es que construyamos entre todos la ciudad más respetuosa de la Argentina", dijo Javkin, frente a los concejales. "Hablar de esto hoy, en el medio de una aguda crisis que afecta la paz de la ciudad puede parecer extraño. Déjenme decirles que es todo lo contrario. Ahora es cuando más tenemos que respetarnos".
"Vivimos tiempos difíciles. Hay momentos en que aquella idea de buena vecindad parece rasgada. Como si en algún momento un cuchillo afilado de discordia hubiera empezado a lastimar aquel tejido. Aquel paño celeste y blanco que nos unía", aseguró.
"Ya basta de gritos, de pelearnos por todo. Cuando nos hemos ocupado más en separarnos que en unirnos, a los argentinos no has ido muy mal. El desafío principal de esta ciudad es ganarle a la división y a la violencia. A la violencia se le gana con las fuerzas de seguridad actuando en las calles, con la justicia investigando y cortando los circuitos ilegales de armas y dinero. A la división se le gana abriendo calles, generándole oportunidades a los jóvenes, cuidando a los grandes y a los pibes, y los derechos de las mujeres", expresó el intendente rosarino.
Se refirió también a no "naturalizar la muerte". Dijo Javkin: "No podemos levantarnos todas las mañanas y simplemente esperar a que nos informen la cifra de muertos de la noche anterior. No tenemos que vivir con miedo. Para enfrentar al delito organizado también hace falta unión, trabajo y valentía".
"Me enorgullece abrir hoy (miércoles) estas sesiones ordinarias porque sé que estoy frente a concejalas y concejales que están acá por lo mismo. Cambiar para mejor esta ciudad que todos amamos", expresó Pablo Javkin al comienzo de su disertación. "Ser intendente de Rosario es un desafío enorme que vivo con intensidad y pasión".
Priorizar la infancia
El intendente también hizo referencia a sus ejes de gestión. Uno de los principales es la priorización de la infancia. Para ello lanzó un plan denominado Cuidar "para defender los derechos de las pibas y los pibes", según aseveró en su alocución. "Lanzaremos esta política integral. Que trabajen para educarlos, curarlos, alimentarlos y darles oportunidades para el encuentro y el deporte. Cuidar es cuidar la educación y la cultura".
"Queremos que a todos los niños les lean un cuento antes de dormir. Por eso crearemos dispositivos de lectura en cada barrio promoviendo el voluntariado. Rosario será la ciudad en donde no le falte un libro a un niño". "Queremos que todos los chicos vayan a la escuela. Vamos a crear el plan de alfabetización municipal", agregó.
Más seguridad vial
El mandatario también se refirió a la seguridad vial: "Los siniestros viales son la principal causa de muerte en la ciudad, fundamentalmente en jóvenes. Vamos a implementar un control electrónico de seguridad vial con un alcance mucho más ambicioso". "Muchas veces somos blandos en tomar medidas para que no nos acusen de un afán meramente recaudatorio. Para despejar ese argumento, vamos a proponer que todos los fondos que se recauden tengan exclusivamente tres destinos. El Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, el Hospital de Niños Vilela y el fondo compensador del transporte", dijo en un pasaje que despertó los aplausos de los presentes. "Vamos a proponer alcohol 0 porque la inseguridad vial es la principal causa de muerte en Argentina. Produce alrededor de 6.000 muertos al año. En Rosario, en 2019 ingresaron al Hospital Clemente Álvarez 2.639 lesionados por accidentes de tránsito", comentó.
La salida a la deuda municipal
Pablo Javkin también habló sobre la deuda del Estado municipal. "Me tocó asumir en un contexto de dificultades económicas de dimensiones históricas. Es tiempo de ser humildes, muy austeros. De cuidar cada peso. De pensar y hacer las cosas para que duren. Aquellos que hagamos lo vamos a hacer bien. Eso es respetar", afirmó.
"Nos pusimos como primer objetivo sanear las cuentas. Y como la caída de la actividad económica ha disminuido los ingresos públicos y el proceso inflacionario ha impactado en los costos, tenemos la obligación de ser austeros y responsables en el uso de los recursos. Seremos obsesivos en cuidar los gastos. No se pueden admitir gobiernos que derrochen o poderes políticos con privilegios". "Más de 6 pesos de cada 10 que se invierten están destinados a asegurar los derechos más urgentes y básicos. Salud, políticas sociales, mantenimiento y respuesta rápida a problemas urbanos, y el cuidado de los más chicos", dijo Jakvin.
El intendente rosarino declaró también que las áreas de control municipal se fusionarán para formar un solo cuerpo con mayor coordinación. En este sector se incluye a la Guardia Urbana Municipal, Control Urbano, Inspección junto a la Dirección General de Tránsito.
Para finalizar, el funcionario público aseveró: "Soñar con lo posible es conseguir que nos respetemos. No voy a descansar mientras la violencia nos mate a Carlos Orellano (ver aparte) y a tantos más. No nos rindamos. Rosario no se rindió nunca. Rosario será, cuando todos respetemos, una ciudad de paz".
Examen del local bailable de La Fluvial
El crimen reciente del joven Carlos Orellano en la zona de estación La Fluvial también fue un tema tocado especialmente por Javkin: "Actuamos antes y actuamos ahora cuando el crimen se hizo presente en un lugar de diversión. No vamos a mirar para el costado. Vamos a ser inflexibles. Antes que nada está la vida y la paz de nuestras vecinas y vecinos".
El intendente afirmó: "Hace pocos días ocurrió un hecho doloroso que conmovió a la ciudad. El asesinato de Carlos Orellano. Más allá del proceso judicial, desde el Municipio actuamos clausurando preventivamente por 45 días el local (Señor Ming) donde se registró el incidente que culminó con su muerte. En ese período analizaremos las condiciones de higiene, seguridad, funcionamiento y los antecedentes para resolver medidas definitivas. Tema que me consta también analizando en este cuerpo (Concejo)".





















