La Casa Gris aceptó dividir su megaley: habrá varios proyectos
Vuelve el diálogo tras dos semanas de tensión entre la Casa Gris y la oposición, que tiene la mayoría en Diputados. El lunes fue el turno de la UCR y este martes el del PS. El gobernador y parte de sus ministros recibieron a altos dirigentes del radicalismo.
Luis Rodrigo
redaccion@miradorprovincial.com
El gobernador Omar Perotti se sumó, pasado el mediodía del lunes, a la reunión que en la sede del Ministerio de Gobierno mantuvieron tres de sus más importantes ministros con las principales autoridades de la Unión Cívica Radical.
El titular del Poder Ejecutivo provincial estuvo solo en una parte del encuentro, que tuvo como tema central el inicio de un debate para sancionar una ley de necesidad pública y otras normas, que pedirá en sesiones del período extraordinario el gobierno santafesino.
Se trata de otros proyectos, diferentes del que naufragó en diciembre del año pasado, titulado Ley de Emergencia o de multiemergencia a juzgar por lo abarcativo -y polémico- de sus temáticas en aquel paquete normativo que recibió fuertes modificaciones en el Senado (del propio oficialismo) y Diputados no trató.
El titular de la Casa Gris aceptó primero cambiar la denominación a la norma y, luego, lo que es más importante, dividir en distintos proyectos de ley -e incluso en etapas- las herramientas que pide para su gestión. Unos y otros hablaron un idioma que a los radicales les resulta imprescindible: los textos a discutir van a "respetar la división de poderes", según se dijo tras la reunión.
Definiciones
Acaso el ex vicegobernador, Carlos Fascendini, como titular de la UCR dio la definición que sintetiza la reunión: "vinimos a saldar deudas, y se han saldado", dijo. También observó que "el diálogo político es necesario", aconsejó no precipitar con plazos las conversaciones para "lograr acuerdos" y destacó que antes que hombres de partidos políticos, oficialistas y opositores, "somos, por sobre todas las cosas, santafesinos".
Cuando una periodista le mencionó las declaraciones agraviantes del ministro de Seguridad, Marcelo Saín, respecto del gobierno anterior y el delito, el titular de la UCR observó metafóricamente: "Si seguimos mirando por el espejo retrovisor, es probable que nos llevemos por delante la columna que tenemos enfrente".
Sonrisas
Sonrientes, distendidos y con definiciones precisas enfrentaron a la prensa parte de los funcionarios y los dirigentes radicales que participaron del encuentro. El gobernador optó por salir literalmente pour la galerie: aprovechó el tumulto de cámaras, micrófonos y el remolino de preguntas a sus ministros y a los radicales para dejar el despacho de Borgonovo (en el segundo piso de la sede del gobierno), por las anchas, alguna vez bellas y hoy muy maltrechas galerías del ala correspondiente a la calle San Martín.
Lo que se dijo afuera y adentro
Los ministros de Gobierno, Esteban Borgonovo; de Economía, Walter Agosto, y de Gestión Pública, Rubén Michlig, recibieron al presidente del Comité Provincial de la UCR, el ex vicegobernador Carlos Fascendini; los senadores provinciales por San Cristóbal, Felipe Michlig (jefe del bloque del Frente Progresista en la Cámara alta), y su par de General López, Lisandro Enrico; los diputados provinciales Maximiliano Pullaro (el ex ministro de Seguridad del gobierno de Miguel Lifschitz) y Fabián Palo Oliver (ex intendente de Santo Tomé); así como el intendente de Armstrong, Pablo Verdecchia, en representación del Foro de intendentes radicales.
Respeto a ultranza por la división de poderes (no a cualquier delegación de facultades), bajar el tono de la confrontación (a nivel de las declaraciones públicas y las redes), y recuperación de la confianza para que el diálogo político entre el oficialismo y la oposición pueda construir consensos son las claves que los radicales les dejaron a los hombres de gobierno. "La reunión fue buena, en buenos términos y creemos que la relación puede mejorar", dijeron ya cerca del ascensor -con una carpetita en sus manos- los dirigentes del partido de Alem, antes de retirarse.
Antes, el ministro Esteban Borgonovo, quien tiene a su cargo facilitar las conversaciones, dijo lo que los radicales querían oír: "Vamos a pedir las herramientas de gobierno que necesitan los santafesinos, entendemos que nuestros proyectos a enviar esta semana respetan las facultades del Poder Legislativo" y -sobre todo- usó el plural: habrá varios mensajes con distintas leyes. Y en etapas primero los más "urgentes" y luego otras normas que pueden esperar al corto plazo.





















