El gobernador presenta el «cuadro de situación»
La Provincia tiene más plata por cobrar a la Nación que déficit presupuestario. La Casa Gris ya logró el aumento de impuestos y dejó de pagar a empresas santafesinas. Pero no exhibe acción política para hacerse de recursos federales a los que tiene derecho, mientras Córdoba lo intenta en el Congreso y Buenos Aires lo logra en la Anses.
Ignacio Hintermeister
redaccion@miradorprovincial.com
¿Tiene Santa Fe una estrategia política propia y de perspectiva nacional para sus acreencias? Omar Perotti aumentó impuestos provinciales, posterga la demanda por la millonaria deuda nacional al distrito -unos $ 80 mil millones- y paraliza la economía local. Buenos Aires o Córdoba procuran que el Congreso y la Casa Rosada amparen (financien) sus necesidades.
La semana pasada el gobernador de Santa Fe volvió de la Anses con un cheque por $ 773,7 millones de deuda del organismo nacional (cuotas de noviembre y diciembre por el déficit de la caja previsional santafesina). Perotti dejó sin reclamar una deuda impaga de la misma Anses (herencia de la administración Macri) por $ 5.800 millones más actualizaciones. Y en marzo próximo vencerá otra compensación anual por el compromiso federal con provincias que no transfirieron sus cajas
También la pasada semana, Alejandro Vanoli -director ejecutivo de la Anses- le renovó a Axel Kicillof un préstamo de U$S 263 millones. Así el Fondo de Garantía de Sustentabilidad del organismo previsional nacional sirve para financiar a Buenos Aires pero no para pagar deuda a los santafesinos.
Mañana el cordobés Mario Negri irá a las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas, en la Cámara de Diputados del Congreso Nacional, con la propuesta de añadir artículos a la ley para respaldar la renegociación de deuda provincial en el marco de la nacional.
El titular de la bancada de Juntos por el Cambio no desconoce que el peronismo carece de quórum y de los votos para imponer su voluntad en la Cámara baja; las deudas provinciales serán moneda de canje político, o al menos esa es la intención cordobesa, en la que el radical tira a favor, por mucho que el gobernador sea peronista.
Martín Guzmán, el ministro de Hacienda; el secretario de Asuntos Estratégicos Gustavo Béliz y el titular de la cartera de Interior, Wado de Pedro, han recibido a varios mandatarios provinciales que buscaron amparo en la Rosada, que fueron a "hacer política" por sus necesidades. Si el rafaelino pasó por allí con ese fin, lo ha ocultado.
El mandatario provincial se ha tomado seis meses de transición y uno de gestión para presentar un diagnóstico que lo justifique. Llega hasta esta instancia con las derrotas políticas de una inoportuna reforma constitucional y de un presupuesto que la oposición le impuso, en acuerdo con senadores del peronismo.
La reacción de la Casa Gris fue dejar de pagar a los acreedores comerciales y paralizar la obra pública por unos $ 3500 millones, lo que supone agravar en Santa Fe el cuadro recesivo de la macroeconomía nacional, tras el fracaso de macrismo a la hora de controlar la inflación y devolver crecimiento al PBI. Después del diagnóstico, aún restará saber qué hará Santa Fe con las empresas santafesinas, con sus trabajadores de la construcción, con los empleados públicos o los docentes. Sólo por mencionar algunos rubros.
La Anses tiene impaga (desde la gestión Macri) una deuda de $ 5800 millones más actualizaciones a Santa Fe. Pero hace una semana el Fondo de Garantía de Sustentabilidad le "prestó" U$S 263 millones a Buenos Aires.





















