Salud y bienestar
Desde el punto de vista nutricional, las prácticas de consumo que tenemos en tiempos de fiestas son abundantes y excesivas. Se estima que en una cena se consume la misma cantidad de calorías que normalmente se ingieren durante todo un día o más.
Silvia Simmone | redaccion-er@miradorprovincial.com
“Creo que lo primero que deberíamos tener en cuenta es que Navidad y año nuevo no son la última cena de nuestra vida, entonces hay que tratar de medir las porciones”, señaló Anabella Bouvet, licenciada en nutrición y especialista en alimentación natural.
“Durante las fiestas ingerimos muchas grasas porque es habitual el consumo de carnes, embutidos y productos de panificación, los cuales generalmente tienen mantecas o grasas trans que son muy perjudiciales. Además se acostumbra a comer alimentos altos en sodio como fiambres, canapés, sanguchitos, aderezos y también hay un exceso en el consumo de productos procesados, como los que encontramos en la mesa dulce. En una sola noche, mezclamos un sinfín de alimentos, por lo que no sólo hay una carga en cantidad, sino también en variedad, entonces lo ideal es que si uno quiere probar diferentes cosas, lo puede hacer pero en porciones reducidas”, explicó la especialista oriunda de Colón.
Excesos frecuentes
El mes de diciembre se caracteriza por ser uno de cierres y festejos en donde asistimos a probar en un mismo período platos dulces, salados, variedades de postres y de bebidas alcohólicas o azucaradas que repercuten negativamente en nuestro organismo. La especialista indicó que los alimentos que se suelen consumir en estas celebraciones se caracterizan por tener bajo contenido en fibras –la cual se encuentra en las frutas y las verduras– lo que provoca que el tránsito intestinal disminuya y se modifique la microbiota bacteriana.
“Es por eso que sentimos sensación de pesadez, llenura, hinchazón, porque sobrecargamos o en algunos casos colapsamos, nuestro sistema de eliminación, o sea el estómago, los intestinos y los riñones. El cuerpo no está acostumbrado a ingerir este tipo de comidas, o si lo está, el exceso sostenido en el tiempo hace que se dificulte aún más el proceso de digestión. También tenemos que prestar atención a las bebidas, porque combinamos estos alimentos con la ingesta de alcohol o bebidas carbonatadas (colas) o azucaradas, lo que no aporta ningún beneficio a la salud porque el cuerpo tiene que hacer un trabajo extra para eliminar el contenido de colorantes y conservantes que tienen”, explicó.
Con respecto a los postres, la especialista se detuvo en una observación sobre la ensalada de frutas, que generalmente es el único alimento natural que se consume durante las fiestas. “El problema que existe aquí es que se suele comer después de que ingerimos otras comidas con alto contenido graso y calórico, y la fruta tiende a digerirse muy rápido. Entonces, lo que pasa, es que al comerla como postre seguimos dificultando el normal funcionamiento del tránsito intestinal, porque el estómago va a querer eliminar esto, pero lo va a hacer junto con otros alimentos que todavía no están completamente digeridos. Lo que se aconseja en este caso es comer la ensalada de frutas como entrada y antes de los platos principales, porque esto va a facilitar la depuración”.
Asimismo aconsejó que a este postre no se le debe agregar azúcar ni jugos artificiales “porque esto acelera el proceso de fermentación de las frutas y hace que éstas pierdan las vitaminas y minerales que contienen naturalmente, lo que produce más inflamación en nuestro sistema”.
Recomendaciones
Para evitar malestares en el sistema digestivo lo ideal es prestar atención a las señales del cuerpo. “Es importante que seamos consientes sobre el impacto que tienen estas prácticas, por eso no hay que saltearse comidas para poder “comer más”, porque esto hace que lleguemos a la cena con hambre y no registremos las señales de saciedad. También es necesario respetar estas señales, comer despacio, saboreando y masticando cada bocado para ayudar a la digestión. Además en el menú, hay que tratar de cocinar lo justo e incorporar siempre una verdura cruda, si es de hoja verde mejor, así nos proporciona un poco de fibra lo que ayuda a que nos llenemos más rápido. En cuanto a la bebida lo ideal es tratar de reducir el consumo de alcohol y evitar las bebidas comerciales… se pueden preparar aguas saborizadas naturales incorporándole al agua hierbas como menta, melisa, cedrón o rodajas de jengibre o limón, así cambiamos el sabor y podemos tomar algo que va a ser mucho más saludable para nuestro cuerpo” indicó.
Limpiar el cuerpo
En los días posteriores a las fiestas o en caso de consumo excesivo de alimentos se recomienda hacer una dieta basada en frutas y verduras, incorporando alimentos que puedan digerirse rápidamente como ensaladas, licuados y batidos al agua, sopas y caldos. Estos alimentos naturales ayudarán al reposo y a la limpieza de nuestro sistema digestivo aportando las vitaminas, minerales y antioxidantes necesarios para restablecer la microbiota intestinal.





















