Subibaja
A pesar de ello se encamina a cerrar el peor año de la década. “A pesar que la tendencia de la facturación local mostró caídas mensuales durante el período marzo 2018-marzo 2019, ésta se revirtió en abril del corriente año para luego mostrar algunos signos de recuperación de la economía de la ciudad”, explicaron desde la Fundación del Banco Municipal.
Juan Chiummiento
redaccion@miradorprovincial.com
Un informe de la Fundación del Banco Municipal refleja que en el tercer trimestre se desaceleró la caída de la actividad. La foto sin embargo contrasta con la película, que parece ser de terror antes que de comedia. A pesar del bajón general que atraviesa la economía doméstica desde hace por lo menos un año y medio, la actividad en Rosario pareció haber ralentizado su caída en los últimos meses. Al menos así lo refleja la Fundación del Banco Municipal en un reciente informe, donde analiza los datos del Centro de Información Económica (CIE) de la Municipalidad de Rosario. El documento, firmado por la directora de la entidad Ana Inés Navarro, indica que luego de un primer semestre con una disminución interanual acumulada de -7,5%, la facturación de las empresas locales tuvieron un leve repunte, suavizando durante el tercer trimestre en la comparativa con igual período de 2019 (fue de -3,6%). De todas formas, de mantenerse la tendencia el año se encamina a ser el peor en materia de facturación en la última década.
“Uno de los factores que explica la incipiente recuperación del comportamiento de largo plazo de la economía rosarina es el crecimiento mensual de la tendencia del comercio”, avanza la investigación, que indica que este movimiento se explica probablemente “por los efectos de las políticas de ingreso implementadas en los últimos meses” (reducción de tasas de interés en el programa Ahora 12 y quita de IVA en productos de la canasta alimentaria).
Por otro lado, Navarro menciona como segundo factor el incremento mensual de la tendencia del sector de servicios privados, que se explica fundamentalmente por una mejor performance del conglomerado financiero y de seguros. “Representó el 35,8% de la facturación privada en los primeros nueve meses de 2019, siendo el segundo en importancia”, explica, para luego detallar cómo se aceleró el comportamiento del rubro en los meses de julio, agosto y septiembre (creció en términos mensuales 0,5%, 0,7% y 0,9%, respectivamente).
Habrá que esperar para saber si se trata del comienzo de una larga serie positiva o si se resume a un breve espasmo, pero esta “incipiente recuperación” -así lo afirman desde la Fundación del Banco Municipal- incluso alcanzó a la industria. Si bien su contribución es más austera que en el caso del comercio y servicios, la facturación del sector tuvo un incremento mensual de 0,1% en julio, 0,3% en agosto y 0,4% en septiembre. Talló allí el mejor desempeño de la rama alimentos, bebidas y tabaco, la cual creció interanualmente 10% en el tercer trimestre. “Posiblemente, la mayor producción de esta rama bienes de consumo final, de los cuales una parte se comercializa en la ciudad- esté impulsada por el crecimiento tendencial del comercio observado en los últimos meses”, explican desde la entidad.
“A pesar que la tendencia de la facturación local mostró caídas mensuales durante el período marzo 2018-marzo 2019, ésta se revirtió en abril del corriente año para luego mostrar algunos signos de recuperación de la economía de la ciudad. Así, mientras que en el segundo trimestre la tendencia de la actividad económica local creció en torno a un promedio mensual de 0,1%, en el tercer trimestre se observa una aceleración de este crecimiento, con un incremento de 0,2% en julio, 0,4% en agosto y 0,5% en septiembre. Estos valores contrastan con la evolución mensual de la economía nacional durante el segundo y tercer trimestre de 2019”, marca el estudio, que destaca que “estos valores contrastan con la evolución mensual de la economía nacional durante el segundo y tercer trimestre de 2019 medida a través del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE INDEC), cuya tendencia se ha mantenido estable en dicho período”.
Más allá de la “incipiente recuperación” que refleja el informe, de confirmarse la tendencia (que marca una contracción de la facturación a valores constantes que en los primeros nueve meses fue del 6,2%), podría convertirse el 2019 en el peor de la década en términos de las ventas de las empresas rosarinas. Esto es así puesto que según el Anuario Productivo que publica el municipio rosarino, desde 2011 todos los años tienen un índice de facturación mayor al valor base que inició la serie.
Si 2011 tiene valor base 100, a excepción de 2012 el resto de los períodos estuvo por arriba de esa marca: los puntos más alto estuvo en 2013 y 2018 (105,2 y 104, 9 respectivamente). La excepción fue 2012, cuando el índice se ubicó en 99,3. Bastaría que la caída interanual del 2019 fuera de 5,3% (más que probable) para que efectivamente sea el peor guarismo de la década.
Radiografía
El Anuario refleja que entre puntas la economía rosarina tuvo un incremento de sólo el 4,8%, lo que califica como un “marcado estancamiento”. Tal vez el dato más saliente de esta investigación, que realizan los técnicos de la Secretaría de Producción, es el crecimiento de la participación del sector de servicios en detrimento del comercial e industrial.
“El sector servicios, en cambio, expuso una muy buena performance, considerando que, durante casi todos los años analizados mostró variaciones positivas de alrededor del 6%, salvando el año 2014, cuya variación fue casi nula, y el último año 2018 que muestra una desaceleración en su crecimiento”, indica.
El último dato interesante que notifica el anuario es el predominio de microempresas por sobre cualquier otra categoría referida al tamaño. Esta clase de firmas representa el 80% de las que tributan el Derecho Registro e Inspección (Drei). Siguen las pequeñas (15,3%), medianas (4,2%) y grandes (0,3%).




















