A los 62 años y en moto
El piloto, de 62 años, alcanzó los 309,446 km/h, superando el registro anterior logrado por Gabriel Ponce de León compitiendo en el Súper TC 2000, en 2012.
Juan Carlos Scalzo
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“Un día, en el 2010, corrí una carrera y superé el que estaba vigente, después vino el Súper TC 2000 y Ponce de León (con un Honda Civic equipado con un motor V8) y clavó 306,383 kilómetros por hora, en 2012 y ahí mismo dije ‘tengo que hacerlo de nuevo’”, le comentó René a Mirador Provincial antes de subirse a la Kawasaki Ninja de 1.000 cc y 290 caballos de potencia para su nuevo desafío.
Luego se calzó el mono (buzo de cuero y materiales especiales), hizo algunos ejercicios de elongación para relajar los músculos y antes de subirse a la moto se prestó para los chequeos médicos de último momento, con un mate en la mano.
Un poco antes se había mostrado sorprendido, y hasta un poco incómodo, por la cantidad de gente que había llegado hasta el óvalo de la velocidad, porque quería que fuera algo privado y que se conociera a través del video que se mostrará en estos días, pero alguien cercano subió, en la tarde anterior, a las redes el intento que iba a realizar y la noticia corrió como reguero de pólvora en una ciudad que es fanática de la velocidad y admiradora de René Zanatta.
De una
Después, se montó al rodado y sintió esa adrenalina que le corre por el cuerpo cuando acelera a fondo, mientras esperaba que desde los puestos de control que la Federación Internacional de Motociclismo y la Confederación Argentina de Motociclismo Deportivo, que había instalado en distintos puntos del autódromo los sensores para medir la velocidad final en distintos tramos, le dieran el visto bueno para salir a buscar la hazaña propuesta.
Cuando le dieron la orden, René le dio rienda suelta a esa locura que siente cuando está arriba de una moto, su gran pasión, a pesar de haber brillado en todos los coches de competición que corrió, y salió dispuesto a no defraudarse. Y en el primer intento exigió a pleno el motor de la Kawasaki y rompió el récord de Ponce de León.
Enseguida se conoció la nueva marca y cuando Zanatta llegó al box todo fue aplausos, abrazos y emoción desbordante, mientras el piloto estaba empeñado en seguir girando para aumentar el registro, pero lo convencieron de que no hacía falta porque la hazaña ya estaba realizada.
“Lo disfruté”
Instantes después, habló con Mirador Provincial y todavía con alguna tensión a cuestas, definió que, a pesar de tanto logros, esto era un “sueño cumplido”, aunque se quejó porque “quería hacer los 312 y no se pudo. No lo busqué porque con los 309 se podría buscar, pero era arriesgar y no estaba en condiciones de hacerlo. La moto en los últimos metros viene fallando, se quedó y se plantó ahí”.
— ¿Qué se siente, qué se piensa arriba de la moto a esa velocidad?
— Yo hago esto continuamente porque vengo a dar vuelta con los chicos, me entreno, pero hoy sentí placer, lo disfruté, pero (se ríe) viene la ruedita en el aire, no podés tocar nada. Yo quería hacerlo sacando los espejos, pero no me dejaron por cuestión de seguridad. Yo quería salir, pero me dijeron que con los dos intentos ya estaba y salió en el primero. En el segundo estuvo cerquita, pero se nota como tracciona la goma cuando es nueva.
— Muchas gente amiga, público. Todos emocionados…
— Yo creo que todos los rafaelinos lo están porque es algo de acá, queda acá. Yo vengo desde los siete años a ver carreras acá, entonces es una satisfacción. Esto es para toda la gente de Rafaela, la gente del Club (Atlético) que siempre dijo sí. Así que estoy muy contento. Y el agradecimiento a la gente de Dunlop que apoyó plenamente este desafío.
— ¿Qué sentiste cuando te colocaste de nuevo el mono, las botas?
— Hoy, lo sentí distinto porque esto iba a ser una cosa muy de nosotros, muy privada y el video iba a ir después. Pero ayer (por el lunes) a la tarde un directivo (Adrián Steinaker, de Atlético de Rafaela) puso eso (lo subió a las redes) y se juntó toda esta gente, que me sorprendió y nunca pensé que iba a pasar esto. Yo lo disfruto, me encanta. No tengo palabras para describir lo que se siente en ese momento.





















