Río peligroso
Durante el fin de semana se ubicó en 1,18 metros frente al puerto de Rosario. La pronunciada bajante afecta a la navegación, a la inmersión y preocupa la aparición de alimañas. Desde Defensa Civil recomiendan extremar las medidas de seguridad para evitar inconvenientes. También, admitieron desde Assa, que la capacidad de captación de agua para procesar se encuentra afectada.
María Belén Salvañá
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Según el Instituto Nacional del Agua (INA), en esta época del año, la altura del río se tendría que ubicar en los 3,28, casi el triple del registro actual. Por lo tanto, se vislumbra un verano con un paisaje de islas transformado y obliga a quienes aprovechan del río a disfrutarlo con otra atención. La presencia de rayas y palometas es una de las principales preocupaciones, ya que este escenario “es propicio para la aparición de estas especies, que si bien están siempre, cuando el río baja y queda poca agua van en busca de comida donde hay movimiento”, señaló el subdirector de Defensa Civil de la Municipalidad de Rosario, Gonzalo Ratner.
Palometas y rayas
Además, indicó que “verano, calor y río bajo, son un combo especial para la presencia de palometas”. Es importante evitar las lagunas en la zona de isla, y en la costa rosarina sólo bañarse en espacios con guardavidas y siempre “dentro del sector seguro determinado por las boyas”.
Por su parte, el secretario de Salud Municipal de Rosario, Leonardo Caruana, especificó algunos datos sobre las palometas y el daño que pueden causar: “Produce una herida en ‘sacabocados’, sangra mucho, y cicatriza en forma lenta y puede provocar la amputación de los dedos de los pies”.
Para evitar una lesión con las rayas, “el consejo es cuando uno va en una embarcación no pegar el salto y caer de golpe al agua, sino tratar de deslizar los pies y hacer un poco de ruido antes de ingresar así se las espanta para evitar que se sienta atacada y pegue el chuzazo”, explicó Ratner. Y ante cualquiera de estos ataques, insistió en que es necesario activar el protocolo de Prefectura Naval, que funciona a través de la línea 106.
Según Caruana, “la mayoría de los accidentes ocurren al pisar el disco o el cuerpo del animal, que para defenderse despide el aguijón de su cola, que penetra en el pie o la pierna. La púa (en forma de punta de flecha) ponzoñosa perfora la piel y tejidos adyacentes con facilidad, pero su forma hace difícil y engorrosa la extracción debido a la sierra que posee, lo que hace que se produzcan desgarros a medida que se intenta sacar el aguijón”.
El doctor enumeró una serie de reglas básicas a tener en cuenta ante cualquiera de estas lesiones: “Hay que comprimir directamente sobre la herida, lavar con agua y un jabón neutro. Y, claramente, activar el sistema de emergencia”.
Este tipo de lesiones puede derivar en que un paciente termine internado de acuerdo a su nivel de dolor. “Hay cuadros de padecimiento muy severo donde la persona termina internada para calmarle los síntomas. La raya suele generar este tipo de padecimientos; mientras que en el caso de la palometa es más raro, excepto, que comprometa alguna cuestión vascular”, sintetizó el referente médico municipal.
Bajante pronunciada
El fenómeno de esta pronunciada caída del caudal del río tiene que ver con el comportamiento climático que se da en Brasil. “Tanto la bajante o la creciente del Paraná en nuestra zona está influenciada por las lluvias en el sur del país vecino”, indicó Ratner. Asimismo, marcó como agravante que hace “50 años el río estaba en estado natural ya que no había represas”. Por lo tanto, ahora habrá que esperar las lluvias, luego que se llenen las represas brasileras y recién allí pasará el agua hacia nuestra zona. Los expertos avizoran varios meses más del Paraná en estas condiciones.
Asimismo, el responsable de Defensa Civil reveló que esta bajante origina cuestiones que se deben atender con mayor atención: “Más profundidad a menor distancia de la costa; el canal de navegación está más cerca de la zona del balneario; y se presentan alteraciones de la fauna local”.
Entre otros de los inconvenientes que genera la bajante en el Paraná se suma la toma de agua para potabilizar. Desde la empresa Aguas Santafesinas admitieron que la capacidad de captación se encuentra afectada. Esta situación genera una merma de los volúmenes disponibles para potabilización, y sumado a las altas temperaturas de los últimos días, complicaría el suministro y distribución del recurso, por lo que desde la entidad solicitaron el “uso cuidadoso y restringido del servicio”.
Por consiguiente, desde la empresa enumeraron una serie de pedidos a la población como; no utilizar el agua potable para el lavado de autos, veredas, regado de jardines y lavarropas. Además, evitar el uso de manguera con salida continua, no dejar que el agua corra innecesariamente al lavar los platos, al lavarse los dientes o al bañarse y tener en cuenta que una ducha de 10 minutos consume 80 litros de agua.
Balneario La Florida y Rambla Catalunya
Lucas de la Torre, titular del ente municipal Costanera Rosario, señaló que, a pesar de la bajante, ambos balnearios están en “perfecto funcionamiento”. El encargado de las playas rosarinas dijo que “tenemos un espejo de agua más acotado, pero sin inconvenientes en las zonas habilitadas para bañistas. Se hizo todo un trabajo en el área de arena, con maquinarias para llevar mejor confort a quienes vienen a disfrutar de las costas”.
En consonancia, explicó: “Se incrementaron considerablemente los trabajos de mantenimiento y el corrimiento de los boyados de bañistas en función de no ampliar para el lado del canal. Esto lo estamos corrigiendo permanentemente y todo el equipo realiza un monitoreo constante para llevar seguridad a todos los visitantes”.
Cuidados en la navegación
Desde Prefectura Naval Argentina alertaron a los conductores de embarcaciones a ser sumamente precavidos en la navegación. Según explicaron, tras la bajante emergen troncos que pueden provocar problemas en los motores y es importante navegar alejado de las costas.
Por último, destacaron la importancia de respetar la carga máxima en las lanchas, usar siempre chaleco salvavidas y evitar el consumo de bebidas alcohólicas, antes o durante la conducción, de un bote a motor o a remo.
En Santa Fe
También en la capital provincial se destacan los inconvenientes que genera la bajante del río que, en el caso de la capital provincial, llegó a una marca histórica, sólo 1,50 metros, la más baja en cuarenta años. Para esta época del año, debería estar al menos dos metros más alto el nivel del Paraná.
Una de las consecuencias directas -además de similares problemas de navegación-, es que la bajante afecta el normal funcionamiento de la planta que provee agua a la ciudad de Santa Fe. En ese contexto, desde Aguas Santafesinas informaron que esta situación está afectando la capacidad de captación de agua para procesar, lo que se refleja en una merma de los volúmenes disponibles para potabilización. Desde la empresa aclararon que la situación “no genera ningún tipo de alarma”, pero recomiendan realizar un uso prudente del suministro.
Ahora bien: las copiosas lluvias en la región generaron un aumento inmediato de alrededor de medio metro en la altura del Paraná, que ayer marcó 2,02 metros. Igualmente, los expertos señalan que es coyuntural y que, de inmediato, el río volverá a las deprimidas marcas que se veían por estos días.





















