Reconocimiento
Fundación Arbolar, un espacio de educación alternativa, será reconocida como Embajada de la Paz el próximo 3 de octubre en el Senado de la Nación. El nombramiento se consiguió a través de “Mil Milenios de Paz”, un movimiento internacional pacifista, asociativo y solidario, dedicado a contribuir al establecimiento de una cultura pacífica promovida a través del arte, la educación y la cultura.
Silvia Simmone
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“Es maravilloso comprender que cuando recibamos la bandera de la Paz en nuestra Fundación tenemos que seguir haciendo lo que ya hacemos”, comentó Gisela Righelatto, educadora y futura embajadora de la Paz de Colón, a Mirador Entre Ríos. Y enseguida explicó que inicialmente la idea era declarar a la ciudad como “Embajada”, pero como el proyecto no prosperó, Elvira Burgos, abogada y mediadora en el Juzgado de Paz de la localidad, decidió postular a Fundación Arbolar-Espacio Vivo en reconocimiento al trabajo que la entidad viene desarrollando desde hace cinco años. “Tener la bandera en la sede de Arbolar va más allá de la simbología y de lo físico, porque en la ciudad somos un montón de personas que estamos trabajando desde distintos lugares para crear redes en beneficio de las personas y la naturaleza. Entonces más allá de que el reconocimiento baje para nosotros, en realidad es para toda la región”, resaltó Righelatto.
Una red de acción para la Paz
El próximo 3 de octubre, en un acto protocolar que se desarrollará en el Senado de la Nación, la Fundación Arbolar recibirá la bandera de la Paz cuyo símbolo está compuesto por tres círculos de color magenta que representan la unión y la integración de las diversas culturas. “Mil Banderas para Mil Escuelas, Instituciones, Organizaciones y Personalidades” es el proyecto bajo el cual se encuadra el reconocimiento al espacio educativo, una iniciativa desarrollada por el movimiento Mil Milenios de Paz que tiene como objetivo establecer Embajadas desde la Antártida hasta Alaska para crear un continente que trabaje en pos del bienestar de la humanidad y su transformación hacia un futuro sustentable.
En este marco, Arbolar fue reconocida por promover la cultura de la paz en todas sus prácticas, pero fundamentalmente por su trabajo de integración entre la educación y el entorno natural. Como destacan desde Mil Milenios “cada año desde el 2006, se designan nuevas embajadas y embajadores de la paz que son reconocidos por la vocación de servicio y por ser fuentes de inspiración en distintos puntos del planeta en el ámbito del arte, la ciencia, la política, la educación y la cultura”.
Un espacio para las educaciones posibles
Fundación Arbolar se emplaza a 7 kilómetros de la ciudad de Colón en un campo de 13,5 hectáreas. Su propuesta es la de ser un espacio de educación alternativa en donde se prioriza el cuidado de la tierra y la enseñanza sobre la salud integral. Permacultura, expresión artística, alimentación saludable y cultivo son algunos de los ejes que se desarrollan para fomentar la comprensión de los procesos sociales y económicos que involucran a las comunidades.
Al espacio asisten niños de entre dos y diez años que han sido desescolarizados o nunca han ingresado al sistema educativo para realizar su instancia formativa. No hay directivas, currículas ni tiempos establecidos para las actividades porque como explica Righelatto “este es un espacio vivo de educación natural y democrática en donde los niños pueden decidir qué es lo que quieren transitar, cuánto y cómo lo quieren hacer. En la Fundación no se utiliza la categoría de maestros, porque creemos que los mismos niños lo son, y que el aprendizaje se produce desde ellos a través de las relaciones que entablan con sus compañeros y con los adultos que acompañamos”.
En Arbolar trabajan tres docentes que tienen el rol de custodiar el desarrollo educativo desde un lugar amable y respetuoso, promoviendo que los niños encuentren sus propios intereses y acepten la diversidad porque como señala la educadora “el ámbito vincular es el más importante. No creemos que sea natural dividir por edades ni por género, porque nosotros en la vida nos relacionamos todo el tiempo con personas diferentes de las cuales aprendemos un montón y esa intercomunicación natural es a la que nosotros queremos retornar”, explicó.
Aunque este tipo de propuestas todavía suenen controversiales, hay experiencias alrededor del mundo y también en Argentina que confirman que las pedagogías alternativas como las desarrolladas por las Escuelas Waldorf o las Montessori, implementan métodos válidos para la formación de las infancias.
Los objetivos que persiguen estas nuevas educaciones buscan evitar la limitación impuesta por las asignaturas y los exámenes, dar protagonismo al estudiante al apostar por el aprendizaje práctico y activo, involucrar a las familias en los procesos de educación y valorizar los sentimientos del niño durante su desarrollo.
El problema de la legislación
A pesar de que este tipo de formaciones son cada vez más comunes y que las teorías pedagógicas modernas las han reconocido, el Estado aun se mantiene distante ante la aceptación de las experiencias extraulicas. Como explicó Righelatto “el tema central por el que no se llega a un consenso legislativo es el de la currícula, porque quienes transitamos este tipo de espacios no estamos de acuerdo con la imposición de los temas que deben desarrollarse, más allá de que en nuestras experiencias estén todos los contenidos e incluso algunos más. Lo que nosotros aclaramos cuando los padres traen a sus chicos a la Fundación, y creo que es algo que el Estado también tendría que contemplar, es que no se debe delegar el aspecto formativo integral solo a las horas en las que el niño está en la escuela, sino que la educación es un compromiso durante todo el día”.
En Entre Ríos las diferentes experiencias en el ámbito de la educación alternativa se nuclean en la Red de Educaciones Transformativas del Este, un espacio que además está integrado por educadores de Santa Fe, Buenos Aires y la República Oriental del Uruguay. Las organizaciones que integran la red se reúnen regularmente para compartir sus experiencias y para debatir sobre temas tales como la legislación, la comunicación, los puntos de consensos, las acciones colectivas y la formación de los docentes, ya que como destacó Righelatto, “quienes acompañamos estos procesos debemos nutrirnos constantemente de otras experiencias y de la bibliografía necesaria para satisfacer las demandas de los niños”.
Encuentro de la Red
El 4to Encuentro Anual de la Red de Educaciones Transformativas del Este se realizará en Santa Fe el próximo 5 y 6 de octubre, y tendrá una instancia de la que podrán participar todas las personas interesadas en conocer este tipo de experiencias.




















