Metronimia: una disruptiva del mensaje poético que intenta detener el tiempo de la ciudad
Biblioteca Argentina Juan Álvarez en Rosario
La propuesta, que se presentó el pasado fin de semana, pretende llevar la poesía a través de las redes sociales para llegar a espacios donde no es habitual este consumo cultural.
Diego Montejo
redaccion@miradorprovincial.com
Metronimia es una nueva coproducción audiovisual encabezada por la Biblioteca Argentina que apunta a la promoción sostenida de poetas y autores locales en sintonía con los nuevos consumos culturales cada vez más efímeros en la era digital. Son lecturas grabadas por poetas/artistas locales donde aparecen elementos audiovisuales ligados a la figura tradicional del metrónomo de madera y otros elementos estéticos.
Cada registro sonoro de las voces de los autores estará acompañado acústicamente por el sonido de un metrónomo y una musicalización leve que podrá experimentarse con introspección, a través del uso de auriculares, como un viaje poético que haga mutar el color que vemos en la ciudad.
La presentación del proyecto se dio en la tarde del pasado sábado en el marco de un nuevo Ciclo de poesía y narrativa argentina en el cual se llevaron a cabo diversas lecturas con las participaciones de Nicolás González, Natalia Massei, Fabi Fernández y Gerardo De Brasi, y un cierre musical a cargo de Facundo Salazar Quinteto.
Matías Querol comenzó hace seis meses a construir esta idea, según contó a Mirador Provincial, el proyecto nace de su necesidad de evaluarse como lector, entendiendo como cada persona se vincula con los libros, sobre todo en los tiempos donde se vive de manera tan acelerada y reina lo efímero. Los flujos informativos predominan en el desorden y, la entropía como eje de la incertidumbre existente, no permite ver con claridad qué es cada cosa y qué se intenta decir o trasmitir.
“Me pareció interesante armar un ciclo de poetas de la ciudad sobre la base de grabaciones de sus poesías originales, teniendo al metrónomo como un objeto trascendental, que marca los tiempos de ese relato”, explicó Querol. Además, detalló que el contenido estará en línea los primeros días de septiembre y las redes y plataformas digitales de la Biblioteca Argentina, serán las que alojen y motoricen este trabajo transmedia que plasma en varios lenguajes, como el sonoro y el audiovisual, la simpleza del relato poético.
Tratar de tentar al paseante urbano para que se ponga sus auriculares, detenga su rutina y escuche las poesías es la idea fundamental que moviliza al proyecto. En ese sentido, su creador explicó que el metrónomo le da un carácter particular a cada una de las intervenciones, ya que su péndulo invertido se mueve de un lado a otro. Por ejemplo, una poesía más sosegada, es donde va más lento, o si es más ansiosa o rápida, el metrónomo enloquece.
“El metrónomo es un elemento omnipresente en Metronimia, alude a la métrica de la poesía y, a la vez, es un objeto que no sustrae del tiempo vertiginoso que nos lleva las redes sociales. En estas búsquedas personales, me pregunté, qué es lo que nos lleva a la lectura. A veces buscaba en mi cabeza vincularme con algún objeto o sensación que me lleve hacia los libros”, narró Querol quien admite que los nuevos consumos culturales dejan un poco de lado a la lectura convencional.
En ese sentido, señaló que los libros siempre van a estar, la tecnología no los remplazará y su proyecto es entonces, una forma lúdica de difundir la poesía fuera de sus ámbitos convencionales, aprovechando a la biblioteca, no como lugar físico, sino como un dispositivo que sale a la calle en busca de lectores e invade el espacio urbano. “Desde mi propia concepción es inevitable admitir los flujos de cada uno de los lugares, para mí van de la mano, la cuestión está como cada uno se relaciona con esos flujos y espacios”, añadió sobre el final Querol.
Forman parte del equipo de Metronimia: Matías Querol (idea original y producción general), Paula Turina (producción), Daniel Pellegrinet (grabación, edición y musicalización) y Estudio Duin (diseño).





















