Convenio con el municipio rosarino
La firma Metalsur, con planta el Villa Gobernador Gálvez, ensamblará unidades de transporte urbano para poner en servicio en Rosario que iban a tener que ser importadas.
Patricio Dobal
redaccion@miradorprovincial.com
En medio de un panorama complejo para el sector carrocero, que tiene en el Gran Rosario un amplio clúster con firmas que fundamentalmente preparan estructuras para el transporte de larga distancia, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se anotó un poroto al informar que la empresa Metalsur, con planta en Villa Gobernador Gálvez, ensamblará dos modelos de colectivos urbanos para poner en servicio en la Cuna de la Bandera.
Como las otras de su rubro, Metalsur era una de las líderes nacionales en el armado de unidades doble piso para grandes trayectos, aunque el ingreso de vehículos fundamentalmente de Brasil conspiraron contra el mercado local, al punto de que hace un tiempo la compañía entró en proceso preventivo de crisis ante el Ministerio de Trabajo.
Ahora bien, a partir de una negociación que encaró el gremio metalúrgico y que logró sentar en una misma mesa al Municipio de Rosario con los representantes de la firma, permitió sellar un acuerdo en el que la intendente Mónica Fein, antes del final de su gestión, se compromete a adquirir dos modelos de colectivos de uso urbano para el transporte local que Metalsur fabricará a partir de planos de Marcopolo, la empresa de origen brasileño que es controlante de la fábrica de Villa Gobernador Gálvez.
“Por poco estos colectivos que ahora se van a ensamblar en la zona no se importan de Brasil. Si bien es un diseño hecho en el país vecino, el armado será con mano de obra santafesina”, mencionó Antonio Donello, secretario general de la UOM Rosario, en contacto con Mirador Provincial.
“Se trata de dos modelos, uno con motor delantero y otro con trasero con diseño de vanguardia y tecnología de punta que van a posibilitar el recambio de unidades en el servicio local de colectivos. Esos coches originalmente tendrían que haber sido fabricadas por la carrocera Metalpar, cuya planta en la localidad bonaerense de Loma Hermosa bajó persianas dejando en la calle a 600 trabajadores”, planteó el dirigente sindical.
Tanto Metalúrgica Paredes, de origen chileno, como Marcopolo, de Brasil, son quienes decidieron cerrar Metalpar en provincia de Buenos Aires, provocando un importante perjuicio para el mercado carrocero de ómnibus urbanos de pasajeros, movilidad reducida, transporte diferencial, transporte de corta y media distancia, y de turismo.
Así, intendencias como la de Rosario se quedaron sin proveedores y ante la encrucijada de tener que importar coches terminados. “Nos parecía inaudito que se avanzara en la importación sabiendo que en la región había fábricas casi paradas. En definitiva fuimos el nexo para integrar demanda con oferta”, añadió Donello.
En realidad el desafío de Metalsur, que también opera bajo el paquete accionario de Paredes y Marcopolo, es el de invertir para adaptar su planta de Villa Gobernador Gálvez para el armado de las unidades de uso urbano que deberían estar terminadas para el mes de octubre.
“En anuncio por lo pronto asegura empleo para los 150 trabajadores que hoy están bajo el paraguas del proceso preventivo de crisis y, esperamos, poder abrir nuevas fuentes de empleo. Metalsur supo contar con 300 operarios”, dijo el secretario general de la UOM, quienes demás manifestó que el plan de la firma “es a largo plazo, para proveer unidades a diferentes ciudades del país”.





















