Sobre el río Salado
Así lo confirmaron desde la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV). La medida estuvo vigente desde octubre del año pasado para que Vialidad pueda realizar estudios de estructura en el puente.
Mirador Provincial
A casi seis meses de la medida que restringía el tránsito pesado sobre los puentes en la Ruta Provincial N°4, desde este jueves los camiones y colectivos podrán volver a transitar por esa arteria.
Así lo confirmaron la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) y autoridades comunales de la localidad de Providencia, Sarmiento y Progreso.
“Quiero compartir la información recientemente recibida relacionada con el levantamiento de la restricción del tránsito pesado en el puente sobre el Río Salado de la Ruta Provincial N° 4. Por tal motivo, desde ahora la empresa de transporte de pasajeros TICS empezará a realizar su recorrido normal saliendo desde Providencia, por la mañana, a las 5.45 horas hacia la ciudad de Esperanza, y por la tarde, a las 14.30 horas”, señaló la titular del Ejecutivo local de Providencia, Beatriz Mangini.
La medida adoptada en octubre del 2018, se debía a relevamientos topográficos y ensayos en el hormigón de los elementos estructurales -realizados por técnicos de la Dirección Provincial de Vialidad- para determinar la calidad del puente.
A lo largo de los últimos meses personal de la Agencia Provincial de Seguridad Vial estuvo apostado en el lugar para controlar que los transportes de carga no pasen por dicha zona. No obstante, los vehículos de pequeño porte si podían transitar sin interrupciones.
En este sentido los transportistas que se dirigían del Noroeste Argentino hasta los puertos del sur provincial, se desviaban a la altura de la comuna de María Luisa por la Ruta Provincial Nº 62, para luego enlazar la Ruta Nacional Nº 11. Asimismo, quienes se dirigían de sur a norte por la Ruta Provincial Nº 6, debían tomar un tramo de la Ruta Nº 4 hasta la localidad de Nelson, allí conectar con la Ruta Nacional Nº 11 hasta Emilia, y de ahí circular por la Ruta provincial Nº 62 hasta María Luisa (continuación de la Ruta Nº 4).
Historia
El corte del puente ubicado sobre el río Salado entre las localidades de Cululú y Manucho, trajo un sinfín de inconvenientes debido a que es el paso obligado del transporte liviano, de pasajeros y de cargas para acceder a toda una amplia región.
Lo llamativo es que se trata de una obra reciente que no tiene más de 7 años. El derrotero de esta obra comenzó cuando, en febrero de 1998, la Dirección Provincial de Vialidad decidió interrumpir el tránsito en el anterior puente -que se mantuvo en pie durante algo más de medio siglo con muy poco mantenimiento- debido a que se produjo un importante deslizamiento en el terraplén de aproximación al puente principal en su cabecera este y un socavón en un aliviador del lado norte.
El 21 de febrero de 1998, El Litoral de Santa Fe daba a conocer la situación. A pesar de ello, los problemas siguieron y en ese lapso se produjeron innumerables accidentes (algunos fatales) y, por la sobrecargas del transporte, cedieron los parantes Bailey (uno superior y otro inferior) lo que obligó al retiro de las planchas para realizar la reparación y nuevamente se interrumpió el tránsito.
Un año más tarde el 11 de octubre de 1999, los pilares del viaducto estaban prácticamente en el aire, por un importante socavón del lado oeste. A lo largo de los años, El Litoral siguió mostrando el deterioro de esa traza vial e informando el reclamo de los vecinos y habitantes de la región por seguridad. Luego de intensas gestiones, reuniones y promesas, finalmente el 22 de julio de 2006, el entonces gobernador Jorge Obeid, anunciaba la obra, que en su momento costó 29 millones de pesos.
Fue una noticia que cubrió todas las expectativas de toda una región, pensando que ante semejante obra la seguridad del tránsito no iba a tener más problemas. Años más tarde, el 19 de enero de 2009, se inauguró el nuevo puente, dos meses antes del plazo estipulado.
El corte del puente ubicado sobre el río Salado entre las localidades de Cululú y Manucho, trajo un sinfín de inconvenientes debido a que es el paso obligado del transporte liviano, de pasajeros y de cargas para acceder a toda una amplia región.





















