En su tramo más crítico
Son 22 kilómetros de obra entre Roldán y Carcarañá financiados por la anterior concesionaria que se negaba a intervenir.
Patricio Dobal
redaccion@miradorprovincial.com
Tuvieron que perderse muchas vidas y hasta una insólita “rebelión popular” por el no pago del peaje, para que finalmente se inicie la reparación del tramo entre Roldán y Carcarañá de la autopista Rosario-Córdoba, cinta asfáltica que a los pocos años de ser inaugurada empezó a exponer serios daños que la hacían casi intransitable.
El anuncio formal fue este miércoles, fecha que coincidió con el arranque de los trabajos en el tramo de 22 kilómetros, justamente el sector más deteriorado de la vía rápida que se habilitó en su totalidad en diciembre de 2010, después de décadas de postergaciones -estaba planificada su concreción para finales de la década del ’70-, pero que rápidamente dejó en evidencia serias fallas constructivas.
“Es una de las autopistas más importantes del país y necesitamos que esté en condiciones de seguridad para poder ser transitada”, mencionó el diputado provincial por Cambiemos, Federico Angelini, encargado de anunciar la obra de refacción, reapareciendo después de bajarse de la carrera por la candidatura a gobernador por la coalición macrista, pulseada que finalmente ganó José Corral, sin necesidad de ir a internas.
Los detalles
En lo inmediato, la intervención es sobre el tramo más crítico: un camino donde se superponen los pozos tanto en el corredor hacia Rosario, como en el que los vehículos circulan hacia la capital mediterránea.
Puntualmente se aplica -desde el miércoles- la técnica de fresado, eliminando la capa dañada, para reconstruirla con aplicación de un nuevo asfalto, esta vez reforzado con 8 centímetros más.
A cargo de los trabajos está la contratista Sacde y la obra demanda una inversión de 1.100 millones de pesos en un plazo de 12 meses, en donde también está contemplada la reparación del tramo entre Rosario y Roldán, un sector que también presenta pozos y fisuras, aunque no es el que demanda extrema prioridad.
“Siempre estuvo claro que la ruta fue mal construida desde sus inicios, porque apenas en seis años no podría haber quedado en este estado deplorable. Esto es el resultado, una vez más, de los contratos de obra pública que realizaba el kirchnerismo con Julio De Vido y José López a la cabeza”, aprovechó Angelini -en diálogo con Mirador Provincial- para criticar a la anterior gestión presidencial.
Lo cierto es que el inicio de obra demoró varios meses pese a la promesa de los funcionarios de Cambiemos de accionar para que se concrete la reparación. Desde que se cortaron las cintas a finales de 2010, la concesionaria Cincovial SA es la que estuvo a cargo de cobrar el peaje, y realizar el bacheo correspondiente, hasta mediados de 2018.
Desde que asumió Macri la presidencia, Vialidad Nacional, organismo encargado de controlar el correcto funcionamiento de las empresas encargadas del mantenimiento, insistió en que la compañía se hiciera cargo de los trabajos de reconstrucción asfáltica. Algo que costó y mucho, pese a que la firma siempre cobró un voluminoso monto a los conductores en las dos estaciones de peaje existentes en la conexión: Carcarañá y James Craik, Córdoba, en el kilómetro 588.
“Gracias a las gestiones e insistencia de Vialidad Nacional, se logró llegar a un acuerdo con la empresa y esta semana se pudieron comenzar las obras”, se jactó el legislador de Cambiemos sobre las negociaciones encaradas por Nación.
Rebelión popular
En febrero la gente dijo “basta” y enseguida se difundió una campaña en redes sociales que incitaba a los automovilistas a no pagar el peaje en Carcarañá. Decenas fueron los videos que los conductores grababan al momento de notificar a los empleados en las cabinas que no iban a abonar el arancel obligatorio debido a las paupérrimas condiciones del trazado. La acción terminaba en el levantamiento de la barrera, un factor que no hizo más que masificar la rebelión.
De hecho durante tres días la estación de peaje de Carcarañá estuvo directamente clausurada. Allí el municipio había denunciado falta de habilitación legal. Es que la firma Cincovial dejó de administrar la traza en julio de 2018 y había quedado pendiente la regularización de los permisos a nivel local para que pudiera continuar el cobro del arancel a los vehículos. Lo cierto es que la decisión de la clausura llegó justo en el momento en que más ebullición existía entre los conductores respecto del estado de la autopista.
Una vez concretada la obra, Angelini confirmó que se hará cargo del corredor vial el consorcio que había ganado la licitación público-privada por un período de 15 años.





















