Relevamiento en Rosario
La situación económica que atraviesa el país, entre otros factores, generó que durante 2018 decenas de familias rosarinas no pudieran estar al día con la cuota del colegio privados donde envían a sus hijos.
Ignacio Pellizzón
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Los colegios privados de Rosario no estuvieron exentos de la crisis económica que se vivió a lo largo de 2018. Según informó a Mirador Provincial el presidente de la Junta Arquidiocesana de Educación Católica (Jaec), Walter Van Meegroot, “durante el año pasado tuvimos que aumentar la cuota de los colegios al mismo nivel que los salarios docentes, es decir, entre un 42% y 44%”.
Si bien el organismo que nuclea a las escuelas católicas del Arzobispado de Rosario (Jaec), se rige por una normativa que regula el porcentaje de aumento, de acuerdo de lo que se recibe por parte del Estado y se regula la cuota mediante un tope máximo, los aumentos se dieron de igual manera “para poder sostener el mantenimiento y funcionamiento de los colegios que se vieron afectados por las tarifas, por ejemplo”, explicó Van Meegroot.
Con un combo económico explosivo, que produjo caída en todos los índices productivos del país, los colegios católicos privados se vieron afectados directamente por esta situación: “En las escuelas céntricas, es decir, de los sectores medios, tuvimos picos de entre 30% y 50% de morosidad en el pago de las cuotas, que tienen un costo máximo -en algunas instituciones- de .100”, detalló el presidente de Jaec.
El Arzobispado cuenta con 100 escuelas propias distribuidas en barrios de toda la ciudad de Rosario. En cada sector “se vive una realidad diferente”. “Notamos que en las escuelas céntricas aumentó fuertemente la morosidad en el pago de cuentas”, mientras que en las zonas más carenciadas, que manejan cuotas que oscilan entre , 0 y 0, “solamente abonó el 20% de las familias”, con lo cual las instituciones y la comunidad se hicieron cargo de afrontar los gastos mensuales.
La mayoría de las familias rosarinas se vieron forzadas a tener que ajustar sus ingresos a diferentes prioridades como el pago de impuestos, de tarifas, compras mensuales en el supermercado, transporte, entre otras, atrasándose y endeudándose, en muchos casos, para lograr mantener otro tipo de servicios esenciales -como el colegio-.
Si bien la provincia de Santa Fe se hace cargo, casi en su totalidad, del salario de los docentes “hay muchos gastos propios de los inmuebles y del funcionamiento del colegio que costeamos con las cuotas de los padres”, agregó Van Meegroot y dijo: “El Estado provincial hizo un esfuerzo enorme en 2018 por mantener todos los cargos docentes, pero no logramos crecer en ese sentido”.
Pese a la grave crisis económica que atraviesan la mayoría de las familias, que deben afrontar cuantiosos gastos anuales en la educación de sus hijos a través de los diferentes colegios a los que los envían, “las matrículas se mantuvieron”, es decir, que con atrasos y con mucho sacrificio “lograron mantener a los chicos en las escuelas”, aseguró el presidente de Jaec.
Incertidumbre
Con un nuevo año que acaba de comenzar, se renovaron las sensaciones de incertidumbre para lo que les deparará el futuro. “Son muchas las escuelas que están atravesando una situación realmente compleja, pero mantenemos firme la esperanza de que el contexto pueda mejorar”, deseó Van Meegroot.
Durante 2018, la mitad de las familias no pudieron estar al día con la cuota del colegio de sus hijos, sin embargo siguieron luchando para que no abandonaran la educación formal, con lo cual “nosotros intentaremos utilizar los recursos con los que contamos de la forma más eficiente posible para que podamos seguir trabajando en diferentes proyectos y, principalmente, para que los padres puedan estar tranquilos”, cerró el presidente.





















